Aphelion, la nueva aventura narrativa de ciencia ficción de Don’t Nod, ya se encuentra disponible para PC, Playstation 5 y Xbox Series X/S. Esta propuesta nos invita a viajar hasta un planeta desconocido en busca de un futuro mejor para la humanidad.
En ErrekGamer ya hemos podido disfrutar de este título, que ha contado con el apoyo de la Agencia Espacial Europea (ESA), y estamos preparados para contaros nuestras impresiones. Pero antes, podéis echar un vistazo al tráiler oficial de lanzamiento.
Contenido
Dos astronautas con un mismo destino
Aphelion es una aventura que nos pone en la piel de dos astronautas, Ariane y Thomas, en su viaje a Perséfone, el noveno planeta del sistema solar que se ha convertido en la única esperanza para nuestra especie.

Ambos protagonistas forman parte de la misión científica Hope-01 de la ESA. Su objetivo es investigar el terreno y descubrir si la humanidad podría prosperar allí tras el colapso de la Tierra. Sin embargo, tras un aterrizaje forzoso, Ariane y Thomas acaban separados. De modo que deberán enfrentarse en solitario a un mundo inexplorado para reunirse y completar la misión, evitando los peligros desconocidos que aguardan en Perséfone. Pese a la fuerza de la premisa, la historia sufre altibajos e incluso, por momentos, parece diluirse.
Aphelion: jugabilidad
He de reconocer que comencé a jugar a Aphelion con la intención de disfrutar de una aventura narrativa lineal. No obstante, pronto descubrí que en las secciones de Ariane predominan las zonas de escalada, ya sea en solitario o ayudándose de un cablestante. El problema es que el título no tarda en mostrar sus costuras: fallos en las animaciones que resultan antinaturales y bucles jugables que se repiten en exceso.

Un ejemplo ocurre al escalar, es muy común que, al intentar agarrarnos a un saliente, este se rompa. En ese momento aparece un quick time en el que debemos pulsar el botón A (jugando con mando), para evitar la caída. El inconveniente es que, al ser el mismo botón que utilizamos para impulsarnos, basta con aporrearlo sistemáticamente para asegurar nuestra supervivencia, restándole cualquier tensión al desafío.

A esto se le unen muros invisibles y desniveles de un palmo que los personajes son incapaces de superar simplemente porque el camino predefinido se encuentra un metro a la izquierda o a la derecha. Esta rigidez se ve agravada por unas físicas irregulares que provocan muertes accidentales y por ciertas incoherencias narrativas que rompen la inmersión. Por ejemplo, el juego nos muestra que nuestros protagonistas no pueden caer al agua ya que esto supone el final de la partida. Bien, podemos considerar este aspecto lógico, ya que podemos pensar que no pueden nadar debido al peso del traje. Sin embargo, poco después el juego nos presenta una sección donde somos arrastrados por una corriente mientras esquivamos obstáculos, invalidando su propia lógica.

Sin duda, el apartado jugable es el más decepcionante de Aphelion, quedando lejos de lo que podíamos esperar del estudio francés. Escalar, derribar estructuras, deslizarnos pendiente abajo esquivando obstáculos y el sigilo componen un bucle jugable que acaba resultando pesado pese a que la aventura dura entre 6 y 8 horas. Curiosamente, resultan mucho más atractivas y sastifactorias las fases que transcurren en interiores, donde el juego se centra realmente en su narrativa y prescinde de otras mecánicas jugables.
Apartado artístico
El diseño visual de Aphelion es lo que mejor parado sale. Durante las 7 horas de partida he capturado paisajes impresionantes, pero ocurre un fenómeno curioso: las capturas de pantalla le sientan mejor que el movimiento. La belleza de los parajes se ve empañada por errores técnicos como glitches, sombras que parpadean y animaciones que deslucen el entorno.

Personalmente, me he encontrado con fallos de diversa gravedad: desde un error en las animaciones nada más comenzar la aventura, hasta un momento casi cómico en la escena final del juego donde mi personaje llegó deslizándose y flotando en uno de los momentos que más emotivos se presuponían. También sufrí un error de progresión en el que el personaje no se agachaba para deslizarse por un agujero, afortunadamente, tras reiniciar el punto de control, el juego me situó mágicamente en la zona posterior al obstáculo.
Estos detalles denotan una falta de optimización evidente. Aphelion habría agradecido algo más de tiempo de desarrollo, y queda esperar que futuras actualizaciones mejoren la experiencia.
En la otra cara de la moneda, el apartado sonoro de Aphelion rinde a buen nivel. Es altamente recomendable jugarlo con cascos para apreciar los efectos de sonido, las interpretaciones de los protagonistas y una banda sonora que sí logra sumergirte en la atmósfera de Perséfone. Cabe decir que, aunque el juego no cuenta con doblaje, dispone de una notable localización de los textos al castellano.
Conclusión
Aphelion es una aventura cuyo planteamiento resulta prometedor, pero se ve lastrada por una jugabilidad repetitiva y una narrativa que no logra explotar todo su potencial. No será recordada como una de las grandes obras de Don’t Nod, pero puede agradar a los entusiastas de la exploración espacial que busquen una experiencia corta y visualmente atractiva, siempre que sean conscientes de sus limitaciones.
Este análisis se ha realizado con una clave para PC proporcionada por Stash by ICO.
Ficha técnica

- Diseño visual y sonoro inmersivo.
- Mecánicas jugables repetitivas y poco pulidas.
- Falta de optimización y errores técnicos.
- Narrativa con altibajos que desaprovecha su potencial.




