Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

Ethan Winters pasó de ser un meme a leyenda

A diferencia de los héroes de acción tradicionales que definieron la saga de Resident Evil, como el imponente Chris Redfield o el hábil Leon S. Kennedy, Ethan Winters nunca pidió ser un protagonista. Su historia no comenzó con un entrenamiento militar de élite ni con una placa de policía, sino con un correo electrónico desesperado de su esposa desaparecida. Lo que sigue es una de las crónicas más desgarradoras y humanas de la industria del videojuego: el viaje de un hombre común que se enfrentó a todas las pesadillas posibles por su mujer y su hija. Bienvenido a Resident Evil 7 y Resident Evil Village.

Un civil ante las armas biológicas

Ethan Winters rompió un poco el molde de los protagonistas de la franquicia en Resident Evil 7. Trabajaba como ingeniero de sistemas, así que su falta de preparación militar lo convirtió en el avatar perfecto para comenzar un nuevo arco en la historia de Resident Evil. En lugar de realizar acrobacias imposibles, Ethan sufría cada golpe. Su resistencia física y mental extrema comenzó siendo un poco un meme, para posteriormente en Village darle toda la explicación necesaria. Era la propia voluntad de Ethan Winters lo que le mantenía hacia delante pese a los horrores que vio y sufrió.

Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

A lo largo de sus dos entregas, vimos a Ethan perder dedos, manos, piernas y recibir daños que habrían matado a cualquier otro. Sin embargo, su mayor fortaleza no residía en su entrenamiento ni en capacidades físicas realmente, sino en, como dije anteriormente, su voluntad (y hongo). Ethan fue a Luisiana a buscar a su esposa y, posteriormente, en Village, a buscar a su hija. Motivaciones realmente más humanas que el mero hecho de querer acabar con Umbrella. Vamos a hacer un repaso express de sus dos… desventuras

El descenso por amor en Dulvey

En Resident Evil 7, la motivación de Ethan es puramente emocional. No acude a Luisiana para detener un brote bioterrorista o cumplir con un deber cívico; acude para salvar a Mia. Su descenso al infierno con la familia Baker es un acto de amor suicida.

Mientras exploraba los pasillos pútridos de la casa de invitados, Ethan demostró que un hombre ordinario puede ser más peligroso que un ejército cuando tiene algo que perder. Enfrentarse a una familia infectada por el moho y a la influencia mental de Eveline fue el primer paso de un hombre que, sin saberlo, ya estaba dejando atrás su humanidad para proteger lo que amaba.

Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

Por supuesto, con mención especial a todas las malas acciones que la familia Baker, quienes no son más que víctimas, realizaron sobre Ethan bajo la influencia de Eveline. En el fondo, eran una familia entrañable, y para nada malintencionada, pero su destino fue todo lo contrario. Excepto Lucas, ese loco es y será mala persona por defecto, y se merece su final a manos de Chris Redfield.

Un padre desesperado por recuperar a su tesoro

Si la búsqueda de Mia fue un viaje de rescate, la odisea de Ethan en Resident Evil Village es un camino con más pinchos que los niveles de Blasphemous. Aquí, su lucha escala a una dimensión superior, pues ya tiene cierto entrenamiento y ha recibido apoyo y consejo del equipo de Chris Redfield. En este juego, digamos que entiende un poco más que los eventos sucedidos en Resident Evil 7, le dejaron ciertas capacidades regenerativas. Aunque eso sí, es un padre que literalmente pierde pedazos de sí mismo para reconstruir a su hija, Rose.

Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

La carga emocional de Resident Evil Village reside en ver a un hombre que sabe que su tiempo se acaba, pero que se niega a caer hasta que Rose, su hija, esté a salvo. La imagen de Ethan volviendo a juntar sus sus extremidades con líquido curativo es un recordatorio constante de que su cuerpo ya no es suyo, sino una herramienta para la supervivencia de su hija, y no le importa acabar hecho pedazos si con ello consigue salvarla. Es, quizás, cuando Ethan Winters se vuelve el personaje más humano, sin siquiera ser uno.

Aunque bueno, no está de más recordar que, en Resident Evil Village, los peligros que enfrenta no tienen nada que ver con la familia Baker. Madre Miranda y sus jerarcas no le pusieron fácil la cosa a Ethan, pero aquí, ya sabía cómo defenderse, siendo uno de los personajes con más villanos a sus espaldas.

Un solo hombre contra un reinado de pesadillas

A pesar de ser considerado «solo un hombre» por sus enemigos, Ethan Winters posee uno de los historiales de combate más impresionantes de la saga. En un periodo de tiempo sorprendentemente corto, solo dos entregas, logró desmantelar auténticos imperios del terror y derrotar a algunos de los villanos más carismáticos y poderosos:

Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

  • La familia Baker: Jack, Marguerite y Lucas, pilares de un horror doméstico insuperable.
  • Los Cuatro Jerarcas: La imponente Lady Dimitrescu, la perturbadora Donna Beneviento (mejor sección de Village), el grotesco Salvatore Moreau y el rebelde Karl Heisenberg.
  • Madre Miranda: Una casi deidad biológica que había manipulado la historia durante décadas.
  • Eveline: El origen del mal que lo consumió todo en Dulvey.

Cada victoria de Ethan no fue una demostración de superioridad, sino de tenacidad pura. Eliminó a seres que se consideraban dioses simplemente porque él se negaba a morir.

El legado de la miceta y la revelación final

El clímax de su viaje trae consigo una revelación melancólica: Ethan Winters murió a manos de Jack Baker al inicio de Resident Evil 7. Todo este tiempo, Ethan fue un ser infectado y controlado por la miceta, una construcción del moho que retuvo su conciencia por la fuerza de su voluntad. Esta naturaleza explica su regeneración, pero también eleva su sacrificio final.

Al final de Village, Ethan acepta su destino. Con su cuerpo desintegrándose, decide detonar la megamiceta para asegurar que el mal no pueda seguir a su familia. Su muerte no es solo el fin de un personaje, sino la consagración de una leyenda. Ethan Winters no era un superhéroe; era un padre que, tras morir, decidió seguir caminando hasta que su misión terminara. De hecho, hay que recordar que es quien acaba salvando a Rose de Evelin en el DLC… Como dicta el epílogo del juego: «La historia del padre ha terminado», pero su legado vive en Rose.

Ethan Winters: el lado más humano de Resident Evil

Debo confesar que no fue hasta pasado un tiempo que me di cuenta de que Ethan Winters, realmente, no fue tan mal personaje. De hecho, hasta diría que, al final, es uno de los mejores. Sus motivaciones son más humanas, más personales, y comparado con los demás, se centra mucho más en ello que en el trauma y el odio. Ahora que se viene Resident Evil Requiem, y llega también una nueva protagonista, Grace Ashcroft, veremos si Capcom consigue crear un personaje que recordemos, o si pasa por debajo de la sombra del mítico Leon S. Kennedy.

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