Análisis: Resident Evil Village

Si de algo estamos convencidos es de que Resident Evil es y será una de las sagas más importantes y valoradas que se hayan creado, aunque es cierto, que es difícil ser objetivo con un análisis cuando estos videojuegos te traen tanta nostalgia. Anunciado en junio del 2020 en un evento de revelación de PlayStation 5, Resident Evil Village comenzaba a dar paso a lo que sería múltiples inquietudes por saber la continuación de Ethan… Si… Otra vez Ethan, y es que el hombre no ha sufrido lo suficiente como para volver a involucrarse en una aventura siniestra, turbia y llena de pesadillas que no le dejarán en paz hasta intentar atraparle. Con un desarrollo de más de tres años y una continuación a Resident Evil 7, que realmente se sintió como un verdadero juego de tensión y terror, era de esperar todas las ganas que asomaban por esta entrega.


resident evil village

Historia

¿Te acuerdas todo aquello que ocurrió en Louisiana con la familia Baker? Pues en esta ocasión Lady Dimitrescu será la primera en darnos la bienvenida a un infierno de sangre y bestialidad, aunque puede que eches un poco de menos a los humanos. Ya no estamos en las zonas violentas de Raccon City, pero puede que la aldea te suene de Resident Evil 4. Y si, efectivamente Resident Evil Village hace tributo a la cuarta entrega, con sus colores apagados y su atmósfera maravillosamente obscenas, además de diferentes elementos que para aquellos que estén atentos seguro lo podrán captar. Hacer memoria de una franquicia que nos lleva acompañando más de 25 años, es sin duda nostálgico y ayuda a que se sienta una saga totalmente ligada.

Han pasado tres años desde los eventos de Resident Evil 7 y en la actualidad Ethan, Mia y Rose viven pacíficamente, intentando olvidar todo lo ocurrido con los Baker. De repente, un Chris Redfield antagonista y frío accede a nuestro hogar para arrebatarnos a nuestra hija, por lo que llega nuestro turno para encontrarla y salvarla sea como sea. Pero ya está, hemos llegado y no hay vuelta atrás. Ethan Winters llega a un remoto pueblo que hace alusión a la soledad, la penumbra y a la angustia. La historia de su familia y la búsqueda de su mujer allanó el camino para el horror contemporáneo, aunque los rasgos de supervivencia de los orígenes han permanecido en todo momento. En Village, muchas de las características ya mencionadas están matizadas: poco espacio para rompecabezas elaborados, la gestión del inventario es superficial y el retroceso se limita a ciertas áreas, pero a la vez se siente un buen sistema de progresión y desarrollo del personaje.



Jugabilidad – Exploración

Vamos desequipados, señal de que todo está tranquilo… Uy una pistola, balas, cuchillo… Ya sabes lo que continua, y es que si, Resident Evil Village sigue siendo bastante predecible, pero no quiere decir que ciertos sustos no estén esperándonos. Aunque al principio nos sintamos ligeros, el espacio del inventario comenzará a ser pequeño, pero no sufras, a diferencia del típico baúl para ir guardando nuestras pertenencias, tendremos un comerciante, Duke. Este estará dispuesto a ofrecernos nuevos suministros, mejoras de armas, aumentar nuestro inventario y la capacidad de vender cualquier tesoro que nos encontremos. Esto último también con guiño a Resident Evil 4 y 5. De las plantas pasamos a la carne y el pescado, y es que Duke también es un gran cocinero y nos preparará algunos platos muy elegantes para mejorar permanentemente nuestra salud y defensa. A parte del comerciante, también tendremos el regreso de las máquinas de escribir para guardar, un verdadero placer para los fanáticos de esta franquicia.



Volvemos a la jugabilidad con la cámara en primera persona, una sensación mejorada con respecto a la entrega anterior y con una puntería más estable y precisa, aunque no intentemos disparar a los cuervos que están sobrevolando porque ninguno caerá. En un principio la forma del juego es un poco abrumadora con todos los elementos que nos vamos encontrando, pero una vez que nos situamos explorando el castillo de Lady Dimitrescu, la forma comienza a ser más clara. La exploración en esta entrega será uno de sus fuertes, con diferentes localizaciones, una aldea que permanecerá en el centro de la escena y diferentes tesoros, coleccionables y objetos que serán fundamentales para nuestra aventura.

Es posible que nos demoremos en casas abandonadas en busca de recursos y tesoros preciosos, observando en silencio las consecuencias de una tragedia que ha extinguido toda una comunidad. Esta exploración tendrá una limitación a la hora de retroceder a ciertas áreas, pero es cierto que fomenta el que sigamos explorando cada esquina y da la sensación de libertad, aunque en realidad es una jugabilidad totalmente lineal, solo hay que ver los carteles gigantes señalando hacia dónde continuar nuestro camino. Puede que esto también sea gracias a los espacios abiertos en los que se recrea esta entrega y también a la cámara en primera persona que te hace estar aun más sumergido en la historia. Por otro lado, el hecho de que los objetos clave no ocupen espacio en el inventario es bastante reconfortante para la gestión de los puzles. Y es que un Resident Evil sin puzles, no es un Resident Evil, aunque es cierto que son un claro ejemplo de sencillez y se convierten en una mecánica gratificante cuando son resueltos.



Combates

No te fíes ni de tus propias huellas y aunque haya un hilo silencioso, mantente alerta porque en esta entrega tendremos oportunidad de enfrentarnos a diferentes hordas de enemigos, hombre lobos en este caso, que aparecerán en avalancha a por nosotros. Son momentos ocasionales donde podremos conocer el elenco variado de enemigos que nos trae esta entrega, obviamente todos ellos relacionados con la temática y con todo el entorno: licántropos, vampiros, gárgolas y alguna que otra aberración que os dejamos que lo descubráis por vosotros mismos, pero eso sí, ir bien equipados siempre. Estos enemigos no son los típicos enemigos torpes de los que estamos acostumbrados, estos monstruos son mucho más ágiles y rápidos con sus propios patrones de comportamiento y variaciones en los ataques.



Esta saga nos ha acostumbrado a que cuando limpiamos una zona y volvemos, esa zona puede volver a estar infectada y efectivamente aquí ocurre lo mismo. Todos estos combates se ponen más difíciles en otro modo de juegos, ya que aumenta la locura y los enemigos son más costosos. Los juegos Resident Evil están hechos para ser rejugados en más de una ocasión y realizar diferentes vueltas hasta conseguir todos los coleccionables. Una vez finalizado, el modo Mercenario regresa y le da un giro completamente nuevo a todo. Comenzaremos con un pequeño presupuesto para comprar algunas armas y tendremos como objetivo completar cada nivel lo más rápido posible, sumando puntos y limpiando cada área. No esperes más variedad de enemigos o una jugabilidad diferente, no, seremos Ethan y tendremos que defendernos con una selección concreta de armas.


Gráficos y Sonido

El estilo visual es sin duda único de esta saga, aunque en esta ocasión nos encontramos una mezcla de la ambientación de Tim Burton con un clásico terror gótico, provocando que el miedo sea relativo para algunos jugadores. Ciertas áreas se sienten demasiado oscuras, provocando que la luz del día sea un problema y la opción de subir el brillo no sea buena idea. Sin embargo, la atmósfera general y el entorno es perfecto, siendo uno de sus puntos fuertes, ya que han sabido ordenar cada ambientación centrada en sus respectivos jefes incluyendo y cuidando cada mínimo detalle. Gráficamente ha sido espectacular y presenta muy buena optimización, lo hemos jugado con una RTX 2080TI en 4K y ha estado a 100fps constantemente. La música en esta entrega es un elemento complementario al igual que las anteriores, se adapta perfectamente a la situación, dando mayor protagonismo a los silencios y los mínimos ruidos ambientales, con el típico aumento musical para recrear mayor tensión, sin hablar de la gran actuación de doblaje.



Conclusión

En conclusión, Resident Evil Village no es el mejor juego de la saga, pero se ha convertido en una entrega esencial que muestra algunas novedades que incorporan a la franquicia. Es cierto que el ritmo de la historia varía constantemente, en un principio se siente lenta y disfrutable, pero conforme van pasando las horas esta toma un ritmo más rápido. Esto puede ayudar a resumir ciertas partes de la trama, pero acelera algunos momentos en los que no se siente tan divertida. Con respecto a la jugabilidad, la cámara en primera persona sigue siendo una opción bastante factible en esta saga y han ayudado a que ya sea también esencial, sobre todo si se trata de Ethan Winters. Resident Evil Village se notaba más libre, pero no, es muy lineal, aunque fomenta la exploración y el descubrimiento por cada área. Ciertos guiños a otras entregas también han provocado el factor nostalgia y que algunos elementos ya olvidados vuelvan de nuevo: comerciante o máquinas de escribir, entre otros. Si ya nos centramos en el gran bestiario de enemigos y jefes, nos ayuda a que sea una experiencia básicamente inolvidable, con algún altibajo de miedo, pero con una tensión constante. Sin embargo, los zombies torpes y algún susto espontáneo se ha llegado a echar de menos, pudiendo haber dejado en ocasiones la acción de lado. Los gráficos son impactantes y algunas peleas se hacen memorables, además de que presenta una optimización muy buena que ayuda a que el juego sea mucho más disfrutable.

VALORACIÓN FINAL

Resident Evil Village toma el trabajo de base de la séptima parte y lo mezcla con lo mejor de los títulos anteriores de Resident Evil. Esta historia de terror combina el terror y la acción y ofrece un universo extremadamente ordenado, convirtiéndose en una entrega esencial.

9

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