Desarrollado conjuntamente por Koei Tecmo y Team Ninja, Nioh 3 supone la culminación de un viaje para estos dos estudios al haber creado un Soulslike ambicioso, más grande en todos los sentidos y mucho más pulido que sus predecesores, pero sin renunciar a los rasgos más característicos de la saga.
Contenido
Nioh 3: Viajando a través del tiempo para evitar el desastre
Como ocurre en la mayoría de Soulslike, en Nioh 3 podremos personalizar a nuestro personaje desde el principio, pudiendo optar entre hombre o mujer. Lo cual tampoco importa demasiado, ya que la trama está predeterminada y nuestro género no va a influir en ella. Aunque siempre es de agradecer.
Una vez iniciada la historia, vemos que pertenecemos al célebre Clan de los Tokugawa, y que estamos destinados a convertirnos en el próximo Shogun de Japón. Pero sin que, a priori, sepamos por qué, una serie de Yokais asaltan el castillo, y nos vamos a ver obligados a escapar para poder sobrevivir.

Toda esta parte inicial de la trama (la cuento de forma muy somera ya que no quiero realizar spoilers) sirve a la vez de pretexto para introducirnos en el tutorial del juego, pero este resulta ameno y enseguida nos hace entrar en materia.
Una vez hayamos escapado del castillo y sin que sepamos por qué, parece que viajamos atrás en el tiempo para observar, y terminar siendo parte, de la guerra entre nuestro Clan y las fuerzas de Takeda Shingen.
No tardaremos en enfrentarnos al primer Boss (uno de sus generales, y para el cual tenéis aquí su guía) y, una vez que lo hayamos superado, comenzará la aventura de verdad, y empezarán a abrirse ante nosotros todas las posibilidades que Nioh 3 tiene para ofrecernos.

La dualidad samurái/ninja
Algo de vital importancia dentro de Nioh 3 en lo que se refiere a su jugabilidad, es la opción que vamos a tener casi desde el principio de alternar entre dos modos de juego: El samurái y el ninja.

Aunque esto ya se pudo ver en Nioh 2, me ha parecido una gozada lo bien implementada que está esta mecánica, ya que podremos alternar entre los dos modos con sólo un botón, y cada uno de ellos tiene sus particularidades muy bien diferenciadas, hasta el punto de que puede dar la sensación de que disponemos de dos personajes diferentes en la misma partida, pero con una fluidez pasmosa.

El samurái posee ataques más potentes y una defensa mayor, y el ninja goza de una rapidez mayor en los ataques y de un mayor nivel de evasión, aunque hace menos daño.
¿Cuál es mejor? En mi opinión, ninguno está por encima del otro, ya que el juego nos invita de una manera magistral, a alternar entre los dos tipos con frecuencia, incluso dentro de un mismo combate, con lo que tendremos que aprender a desenvolvernos bien con los dos.

Además de sus armaduras y armas diferenciadas (aunque algunos elementos, como el arco o los amuletos son compartidos), cada uno posee su árbol de habilidades y sus movimientos únicos.

Con el samurái tendremos que aprender muy bien a usar el Pulso de Ki para controlar la recarga de estamina y no quedarnos tirados, además de los famosos parrys, y con el ninja tendremos que aprender a utilizar muy bien la Evasión para evitar acabar machacados ante enemigos más poderosos.

Como ya he dicho, esta mecánica dual me parece de lo más brillante dentro de Nioh 3 porque no se siente nada forzada, al contrario, si siente muy intuitiva y muy divertida de jugar.
Un mundo abierto… Pero no demasiado
En Nioh 3 han querido introducir un precioso mundo abierto por explorar, y que ciertamente incita a la exploración desde un primer momento, dado que a nada que nos salgamos un poco del camino preestablecido, nos vamos a encontrar con recompensas de todo tipo: Desde objetos valiosos hasta Yokais amistosos que nos ofrecerán habilidades nuevas, pasando por bases enemigas, etc.

Eso sí, no os penséis que es un mundo abierto al estilo de Elden Ring, ni mucho menos. En el título de FromSoftware, casi desde el principio, nos ofrecen una libertad abrumadora para movernos por el mapa.
En Nioh 3 esa libertad es relativa porque, además de que el mapa es considerablemente más pequeño (pero tampoco demasiado pequeño, para nada), muchas zonas no se van a abrir ante nosotros hasta que no hayamos superado ciertas partes de la historia.

Y esto no me parece algo malo, en absoluto, sino una virtud. Esto provoca que queramos explorar bien cada región del mapa (además de que os va a convenir de cara a los Bosses, creedme), y que a la vez ese sentimiento de libertad no se pierda, sin por ello sentirnos abrumados ante una propuesta demasiado grande.
Otro punto a favor de Nioh 3 aquí, ya que me parece que han conseguido un gran equilibrio en este apartado, cosa que no es fácil dada la enorme cantidad de juegos con mundos abiertos que hay en el mercado.
Nioh 3: Unos Bosses exigentes que os harán sudar
A pesar de los cambios implementados en este nuevo título de la saga, no os penséis que Nioh 3 ha perdido un ápice de dificultad, ni mucho menos, sólo que ahora me parece que está muchísimo mejor medida.
Cada uno de los Bosses que nos vayamos a encontrar supondrá un verdadero reto, y sin duda constituyen el corazón del juego, como todo buen Soulslike que se precie.

Estos combates os van a exigir el 100%, y que domineis cada una de las mecánicas que el juego nos ofrece, restándole un poquito de libertad en ese sentido. No vais a poder pasaros el juego sólo en modo ninja o en modo samurái, váis a tener que controlar muy bien los dos.
No obstante, no tenemos por qué afrontar este reto solos, ya que Nioh 3 nos sigue ofreciendo la posibilidad de jugar online y solicitar ayuda de otros jugadores para estos combates tan duros.

Además y para que no se os haga muy cuesta arriba, el juego cuenta con otra mecánica genial, y es que vais a poder teletransportaros entre los diferentes santuarios que os encontréis por el mundo, sin importar en qué punto del mismo os situeis, ya sea el mundo de los mortales o el Purgatorio.
Esto significa que si un Boss se os atraganta o consideráis que no tenéis el nivel adecuado, siempre podéis farmear sin tener la sensación de estar repitiendo el mismo «pasillo» una y otra vez, o bien podéis explorar diferentes zonas y realizar misiones secundarias o derrotar a mini Bosses opcionales, lo cual también os ayudará a subir de nivel sin que se os haga tedioso.
Un apartado artístico sobresaliente
Como no podía ser de otra manera, Nioh 3 posee un apartado artístico que quita el hipo, sin perder su esencia y su tono continuista frente a las anteriores entregas.
Los gráficos lucen de maravilla, yendo a unos fantásticos 60 frames y sin notar un sólo tirón o caída de resolución, así que en ese aspecto podéis estar tranquilos.

No obstante, los elementos visuales y característicos de la saga siguen estando ahí: Los santuarios, los espíritus guardianes, los Kodamas… Todos han querido venirse a la generación de PS5 para no perderse la fiesta.

Y respecto a la banda sonora también estamos de enhorabuena, ya que a las partituras repite Akihiro Manabe, manteniendo algunos de los leitmotivs y armonías características de la saga, con ese tono oscuro y épico.
Conclusión:
Nioh 3 supone la culminación del viaje que iniciaron Koei Tecmo y Team Ninja con la primera entrega, ya que han cogido todos los elementos característicos de esta franquicia y los han elevado a la enésima potencia, añadiendo elementos como ese mundo abierto tan bien implementado.
Sigue siendo un Soulslike especialmente exigente frente a otros juegos del género, y esto provoca que para dominarlo, tengáis que dominar sí o sí todas las mecánicas que nos ofrece, no sólo las que más os gusten, restándole un poquito de libertad si lo que os gusta es rolear libremente.
Dicho esto, estamos ante el que va a ser uno de los mejores Soulslike del año, sino el mejor. No perdáis la oportunidad de jugar a Nioh 3, es una obra sobresaliente en todos sus apartados.
Este análisis ha sido posible gracias a una clave proporcionada por Koei Tecmo

Análisis - Nioh 3

- La mecánica samurái/ninja
- Un mundo abierto no muy grande y bien medido
- Mantiene todos los elementos característicos de la saga
- Un apartado artístico sobresaliente
- Los controles se sienten totalmente fluidos
- Los Bosses siguen siendo especialmente difíciles
- El juego exige que domineis todas las mecánicas que ofrece, y os penaliza si no lo hacéis
- Se pierde un poquito la sensación de libertad rolera




