Análisis: Summer in Mara

Ha llegado el momento de sentirnos más fuertes que nunca y de poner remedio a todo lo que puede surgir, es el momento de que podamos percibir que todo nuestro pasado y lo que hemos construido, nuestro legado, tiene más vida que nunca y nada ni nadie nos lo va a arrebatar. Y es que en Mara la vida fluye por el gran océano que le rodea, y nuestra pequeña protagonista, Koa, no dejará que nada pase por alto y luchará por lo que es suyo, de su familia y de sus amigos. Eso sí, necesitará de nuestra ayuda para mejorar y aprender del mundo que le rodea y poder adentrarse en esta gran aventura que le espera en Summer in Mara.



No todo será tan fácil, navegar entre islas, encontrar tesoros o descubrir nuevos secretos también tendrá un precio, y es que no estamos solos. Los Elit han llegado, una corporación que viene de otro planeta muy tecnológico con una sociedad extremadamente jerarquizada, que quiere conquistar Mara y explotar los recursos de su océano. Napopo fue una de sus primeras víctimas, una criatura misteriosa que vendrá a buscarnos para pedirnos ayuda y encontrar una rápida solución a lo que puede llegar a ocurrir, además de averiguar el misterio que asoma el portal que se encuentra en la isla de Koa.



Nos adentramos ante una jugabilidad muy amplia, un videojuego pensado para disfrutarlo de manera tranquila y reflexiva analizando el camino hasta nuestro destino. En cuanto nos ponemos en manos de Koa, tenemos que tener en cuenta dos cosas: la primera es el ciclo de día y de noche junto con los cambios climáticos que irán apareciendo de manera aleatoria; y la segunda, nuestro medidor de energía y alimento, que irá agotándose conforme vaya pasando el día y a más o menos velocidad según lo que estemos realizando, por ejemplo, si estamos minando esta barra bajará mucho más rápido.



Tendremos nuestra propia isla para poder cuidar y mejorar, aunque algo así es mucho trabajo y Koa necesitará tiempo para llevarlo a cabo. Dentro de la isla podemos encontrarnos: una zona espiritual, una mina, diferentes lugares donde tendremos que colocar un establo, un granero, entre otros, un lugar para poder pescar, campos de cultivos para poder cosechar y por supuesto, nuestro hogar. En el interior de nuestra casa nos encontraremos el sistema de crafting y farming que lleva a cabo el videojuego. Nos aparece un menú con varias opciones: herramientas, taller, cocina y dormir. En herramientas, lo utilizaremos para crearlas solo una vez y desaparecerá la receta, ya que estas no se rompen.



La parte del taller y la cocina son las más importantes, a lo largo del videojuego nos irán dando una serie de recetas que podremos ir fabricando si tenemos los materiales. Aquí entra en juego el farmeo y el encontrar dichos materiales para poder crear los objetos que queremos, además algunos serán totalmente necesarios para continuar con nuestra historia. En algunas ocasiones encontrar algún material nos va a suponer un poco más de tiempo, y es que hay una variedad muy amplia, poca información sobre ellos y serán poco intuitivos, por lo que nos tocará pensar y explorar bastante para encontrarlos. Además de resultar algo molesto tener que acceder a este menú desde solo un punto concreto siempre que queramos crear algo o averiguar qué tipo de material necesitamos para una receta.



Por último la opción de dormir es muy necesaria para nuestra barra del cansancio que anteriormente explicábamos, ya que gracias a ello comenzaremos otro nuevo día, un nuevo ciclo, podremos experimentar algún evento climático y nos ayudará a que Koa descanse y reúna más fuerzas para afrontar y asumir un nuevo día en su pequeña aventura. Además, esta opción nos facilitará bastante avanzar en el tiempo para por ejemplo, conseguir antes nuestras cosechas.



Dentro de nuestra isla también tendremos la posibilidad de poder construir nuestros propios objetos estéticos para adornar y decorar. Con ello te recomendamos algo de paciencia porque los controles no son nada precisos (por lo menos en PC con ratón y teclado) y a veces rompen con la estética y lo visual.



Nuestro espíritu aventurero nos ayudará para explorar todos los lugares del océano, para ello utilizaremos nuestro propio barco, aquel que también podremos ir mejorando, y que nos acercará a nuevos lugares desconocidos, como por ejemplo la isla principal donde se encuentra situado un pequeño pueblo pesquero, llamada Qälis. En esta isla encontraremos todo tipo de personajes bastante únicos e interesantes, cada uno con su propia historia y que querrán compartir con nosotros. Es importante conocerles y hacer sus misiones ya que nos darán pistas sobre el océano de Mara, recetas y nos ayudarán a mejorar, aunque pueden llegar a ser algo repetitivo. Para llevar un control de estas misiones, el videojuego nos proporciona un menú específico para ello, donde podremos organizarnos y tener una visión de lo que nos falta para acabar con la historia de cada uno de ellos.



En esta isla también está la posibilidad de comerciar, diferentes comercios estarán a nuestra disposición y además entrará en juego los ciclos de día y de noche, debido a que tendrán un horario de apertura y cierre del que tendremos que estar atentos.



Nuestro mapa es amplio, nos encontramos ante un archipiélago de un total de 28 islas, todas ellas diferentes. Podremos descubrir islas paradisiacas, abandonadas, cuevas, un volcán, islas con penumbra, oscuras y misteriosas, entre otras muchas que nos permitirán explorar. El tiempo juega a nuestro favor, debido a que si farmeamos estas islas y volvemos en unos días más tarde, podremos volver a farmear los mismos objetos, o sea que es algo que nos ayuda bastante, pero que tendremos que tener presente a la hora de ir a por un objeto muy concreto.



En el mar no estamos solos con nuestro barco, los piratas también nos acompañarán en nuestra aventura. Algunos más amables, otros más distantes, otros más carismáticos, en definitiva, personajes que tendremos que ayudar y convertir en amigos para que nuestra historia tenga algo más de sentido.



Por supuesto podremos interactuar con el mar, conforme vayamos navegando estaremos rodeados de barriles y cajas que si pasamos por encima podremos conseguir materiales, dinero o simplemente basura. También habrá lugares donde se nos permita bucear, en un pequeño lugar determinado y muy simple, y gracias a ello encontraremos cofres del tesoro. Y por último podremos pescar, hay una variedad de peces los cuales estarán distribuidos por todo el archipiélago, por lo que si queremos o necesitamos un pez en concreto tocará explorar una vez más.



En el apartado gráfico, Summer in Mara nos muestra un universo animado bastante bonito, con detalles en sus paisajes y un mapeado que podremos considerar amplio, acompañado por una novela visual. Para mi gusto faltan opciones gráficas en el menú y carece de sentido controlarlo únicamente mediante una barra, además en el entorno gráfico también cabe destacar el difuminado que realizan de los paisajes transmitiendo poca profundidad y calidad, pudiendo añadir un filtro antialiasing para embellecer mucho más el juego.



 Puede que el manejo de nuestro personaje sea algo irreal cuando corre o por sus saltos de “rana”, pero en verdad, una vez que llevamos jugando un rato largo, nos ayuda y facilita la experiencia para poder llegar con mayor rapidez y sintamos el juego más fluido. Añadir a esto que el personaje no expresa ningún tipo de emoción, ni gesticula en ningún momento, dado que todo se lleva a cabo con la novela visual mencionada anteriormente. Sus manos y su postura tampoco cambian cuando tiene una herramienta equipada u otra, por lo que parece también bastante irreal.

Eso sí, Summer in Mara tiene unas animaciones alucinantes, muy bien logradas y la belleza que muestra en los personajes hace que los conozcamos mucho mejor. Por ejemplo, en el apartado de la novela visual, gracias a ello podremos entender y conocer el estado de ánimo de los personajes y que giros puede dar la historia.



 Junto a los gráficos también está presente el sonido del videojuego, un sonido que estará acompañándonos en la mayoría de momentos y que se adapta según en el lugar o en qué situación estemos. Es una música sencilla, amena y que ayuda tenerla de fondo mientras jugamos aunque no es imprescindible. Nunca sabremos las voces de los personajes, ni tampoco estarán especificadas en las cinemáticas.



Como conclusión, he tenido la suerte de poder jugar a este videojuego de manera anticipada siendo muy aficionada a este género. Tiene una idea muy buena y con un gran trabajo detrás, pero necesitan pulir muchas cosas para que se convierta en un gran videojuego. Mi experiencia ha sido bastante inferior a la que me esperaba debido a los múltiples bugs o la carencia de sentido en muchas misiones o la poca intuición para poder avanzar. Además, los controles con teclado y ratón, pienso que están un poco abandonados y todo ha sido más orientado al uso de mando. He tenido la suerte de poder contactar de manera seguida con los desarrolladores y sentir la gran ilusión y todo el esfuerzo que están introduciendo en este videojuego. He conseguido tener un gran feedback con ellos pudiendo ayudar con cada error que he ido encontrando y que ellos han solucionado prácticamente en el momento y me lo han agradecido constantemente. Aun así, he disfrutado mucho conociendo a Koa, su historia y la gran aventura que te ofrece con sus más de 250 misiones y aproximadamente 30 horas. Summer in Mara es un videojuego de simulación de granja muy conocido en otros videojuegos como Stardew Valley, Animal Crossing o My Time At Portia, considero que si no eres muy aficionado a este género puede que este no sea tu videojuego, pero nunca está de más probarlo y darle una oportunidad.

VALORACIÓN FINAL

Simulador de granja muy disfrutable, con una gran idea detrás y una historia que nos adentrará en el océano de Mara para descubrir lugares insólitos, encontrar tesoros y resolver todos los misterios.

7.5

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