Análisis - Sengodai

Análisis – Sengodai

Sengodai es un roguelike de construcción de mazos, que nos invita a coleccionar y evolucionar espíritus orientales. El título, desarrollado por Tsunoa Games ya se encuentra disponible tanto para PC como para Android.

En ErrekGamer ya hemos tenido la oportunidad de disfrutar y, también sufrir, durante horas con el juego. Si queréis conocer qué nos ha parecido, tan solo tenéis que seguir haciendo scroll en vuestro dispositivo.

Sengodai: un duro comienzo elemental

Al arrancar por primera vez Sengodai, lo primero que llama la atención es la ausencia de un tutorial jugable. Es cierto que en el menú principal, además del modo aventura, el Santuario de mazos y la Colección de cartas, encontramos una opción llamada «Cómo jugar», en el que a través de seis pantallas estáticas tratan de explicarnos las principales mecánicas del juego. Sin embargo, donde realmente aprendemos a jugar es el modo Aventura.

Una vez escogida esta opción, se abren ante nosotros cinco mundos para explorar, aunque únicamente el primero está desbloqueado de inicio: «Bosque Haen». Es de este modo como realmente comprenderemos que nuestro objetivo es purificar Tierras Malditas enfrentándonos a distintos enemigos. Nuestro equipo inicial está compuesto por 3 Gokai y un Dios elemental llamado Aerasu, aunque existen más de 20 cartas de Gokai para coleccionar y evolucionar, así como cuatro dioses desbloqueables.

Análisis - Sengodai

La mecánica o bucle jugable no es complicada: avanzamos por un mapa con distintas rutas, similar al visto en otros títulos como Slay the Spire o Darkest Dungeon. En cada turno podemos cargar nuestros Gokais con distintos elementos: aire, agua, tierra, fuego y vacío. Estos elementos podemos transferirlos a alguna de las Tierras Malditas en juego sobre el tablero para purificarlas y, de este modo, reducir la vida de nuestro enemigo hasta derrotarlo, al mismo tiempo que conseguimos gemas que nos permitirán activar alguna de las habilidades de nuestro Dios.

Por supuesto, durante la partida tenemos la oportunidad de mejorar nuestro mazo y añadir nuevas cartas de elementos y hechizos arcanos, lo cual aporta una importante dosis de variedad y dinamismo. Esto genera una satisfactoria sensación de progresión al hacer nuestro mazo cada vez más poderoso.

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Eso sí, el juego no hace concesiones iniciales, por lo que no penséis que tenéis posibilidad alguna de completar el primer escenario con éxito en vuestras primeras partidas. Para empezar, comenzamos con un equipo en el que ninguno de nuestros Gokai tiene asociado el elemento de agua y, dado que encuentros son completamente aleatorios, antes o después morderemos el polvo.

No obstante, vuestros primeros intentos caerán en saco roto, las monedas que iréis consiguiendo (indicadas en la parte inferior derecha de la pantalla) os permitirán acudir al Santuario de Mazos para evolucionar tanto a vuestro Dios como a los Gokai de vuestro equipo. Además, durante las partidas podemos desbloquear nuevas criaturas que nos permitirán crear nuevas sinergias y dominar, ahora sí, los cinco elementos existentes en Sengodai.

La tiranía y benevolencia del azar

Una de las señas de identidad de cualquier roguelike que se precie es la generación aleatoria de sus mapas y Sengodai no es una excepción, con sus pros y sus contras. Si bien esta característica hace de cada run algo completamente diferente a las otras, en ocasiones se percibe poco equilibrada e incluso injusta.

El título no trata de ocultarlo en ningún momento, ya que su carta de presentación es un Trato Maldito, representado con el signo «?» en el mapa. En él, debemos escoger entre tres cartas: podemos tener suerte y ganar vidas u otros beneficios, pero también perderlos. Sí, el juego me dio la bienvenida con una pérdida de vidas. En realidad esto no supone mayor problema, pero imaginad un Trato Maldito justo antes del jefe final de la zona y correr la misma suerte. Os puedo asegurar que puede ocurrir y ocurre.

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Igualmente, en ocasiones, por la combinación de elementos del rival, podemos intuir y casi al 100% predecir nuestra derrota. Aunque también sucede a la inversa: podemos enfrentarnos a rivales que cuenten con pocos elementos y sea realmente fácil derrotarlos.

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Por otro lado, el juego no hace concesiones de ningún tipo y pretende que seamos nosotros, como jugadores, los que averigüemos dónde nos lleva cada símbolo del mapa. Es cierto que esto añade algo de misterio e incertidumbre hasta que memorizamos lo que nos aguarda en cada uno de los símbolos.

Píxeles y folclore

El apartado artístico del título encaja completamente con la ambientación, combinando unos escenarios pixelados con un diseño de los cartas colorido que representa a la perfección el folclore oriental en el que se basan. El apartado sonoro, en especial la melodía principal del juego, logra crear una sinergia que nos traslada al mundo del juego.

Análisis - Sengodai

Sin embargo, considero que algunos efectos visuales, como por ejemplo al purificar con cartas de hechizo los elementos de las Tierras Malditas, podrían ser más visibles. Asimismo, en ocasiones el título no ha respondido al manejo del ratón de manera inmediata y he sufrido un par de bloqueos o salidas al escritorio.

En relación con esto último, cabe señalar un aspecto positivo: el título guarda automáticamente después de cada nivel. Gracias a esto, podemos dejar un recorrido a medias sin problemas y, en el caso de sufrir algún inconveniente técnico como el citado, la pérdida de progreso es prácticamente inexistente.

Conclusión

Sengodai es un título tan adictivo como desafiante, que destaca por su apartado visual y su bucle jugable.

Es cierto que su aletoriedad en ocasiones se puede percibir algo injusta, tanto a favor como en contra, no obstante, su sistema de progresión y evolución permite inclinar la balanza cada vez un poco más a nuestro favor.

Este análisis se ha realizado con una clave para Steam proporcionada por Tsunoa Games.

Ficha Técnica Sengodai

Plataforma de análisis: PC Desarrolladora: Tsunoa Games Lanzamiento: 12 de diciembre de 2025 Analizado por: SERGIO RUIZ
Análisis
✅ Lo bueno:
  • El apartado artístico, tanto de los Gokai como de los escenarios.
  • Si conectas con él, es realmente adictivo.
❌ Lo malo:
  • En ocasiones, se siente tan aleatorio como injusto.
  • Algunos errores y ausencias de calidad de vida.

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