Análisis: Unto The End

Cuando realmente lo que queremos es hablar de la paciencia y la habilidad teniendo en cuenta la observación, Unto The End nos hará experimentar todo ello, dentro de un género que no encaja, pero que es sin duda una novedad. La desarrolladora 2 Ton Studios junto con la editora Big Sugar, nos traen un juego artesanal de plataformas dónde en ocasiones será muy frustrante, en otras estresante, pero a la vez podremos vivir una aventura intensa y emocionante. Unto The End es de aquellos juegos que comienzas como una historia más y se convierte en un recorrido que te dejará enganchado de principio a fin, convirtiéndose en un logro asombroso, ya que es creado únicamente por dos personas.

Si bien la familia es lo más importante, nuestra vida lo será aún más. Nuestro protagonista ha salido de caza y por cuestiones paradójicas se ha visto en un entorno poco familiar al que tendrá que sobrevivir y luchar desesperadamente por volver a casa pronto. En este juego no nos encontraremos ni narración ni tampoco diálogos, quiere darle protagonismo a la historia, aunque esta es en realidad bastante simple. No estamos ante el típico héroe legendario que tiene decenas de habilidades y una práctica a la espada que le hace único, ni tampoco su objetivo será salvar el mundo, estamos ante un hombre que luchará con sudor, lágrimas y sangre para reunirse con su esposa y su hijo.



En un ambiente totalmente escandinavo y con unas cuevas completamente a oscuras, nuestro hombre será bastante fuerte y valiente para poder escapar lo antes posible. Nuestra jugabilidad estará basada en un desplazamiento lateral con una continuación totalmente lineal, pero sus puzles nos otorgarán la duda de saber si vamos o no por el buen camino. Ya que nuestras acciones serán las que determinen la obtención de diversos artículos únicos como son las llaves, tótems e incluso amuletos. Algunas de las criaturas que nos encontremos necesitarán ayuda, si nuestra opción es ayudarlas e interactuar con estas, se convertirá en criaturas pacíficas y es muy probable que también nos quieran ayudar a nosotros.



Pese a que el juego se centra en los combates, también tendremos otros detalles que serán importantes, como ocurre con nuestro inventario y las hogueras. A lo largo de la aventura encontraremos diversos suministros que incluyen hierbas, huesos, cuero o palos. Con estos elementos podemos hacer dos cosas. La primera utilizar directamente el inventario eligiendo crear un cuchillo arrojadizo o crear una antorcha para momentos oscuros, incluso podemos consultar dicho inventario para tener en cuenta cada objeto esencial que hayamos conseguido. Y la segunda es utilizar todos estos suministros en las hogueras que nos encontremos. Estas hogueras son mucho más que importantes, esenciales. Junto a ellas nos permitirán fabricar mejoras de armaduras, curar nuestras heridas o incluso podemos acceder al campo de práctica de combate para así ensañar nuestros métodos letales hacia los enemigos.



Durante el viaje, nuestro hombre en Unto The End se verá obligado a enfrentarse a muchas criaturas mortales. Algunas con espada, otras con lanzas e incluso con algunos yetis que no nos dejarán escapar. El combate es brutal, difícil y en la mayoría de las peleas no sabremos por donde nos vienen los golpes. En cada lucha podemos sentirnos algo abrumados con todas las opciones que nos otorgan: carga contra él con el hombro, esquivar rodando e incluso lanzar una daga. La mayoría de las peleas solo se involucrarán uno o dos enemigos, pero vigilar a uno y aprender a atacar al otro será cuestión de práctica porque estamos ante unos realistas IA inteligentes, y la mayoría de ellos atacarán de forma inmediata y diferente.



Es cierto, que de un principio el combate se ve “sencillo”, pero no nos podemos engañar de lo complicado que llega a ser. Cuando el jugador esquiva y rueda contra una pared o con un enemigo (que a veces si nos caemos y otras veces no), nos sentiremos totalmente torpes y caeremos al suelo, dejando la espada y provocando que seamos incapaces de atacar hasta levantarnos y alcanzar nuestra arma de nuevo. Eso si tienes suerte. El combate es el siguiente: tenemos que ser capaces de adelantarnos de los ataques de los enemigos, defendiéndonos primero y atacando después. Si gira un poco el brazo el ataque va de frente, si levanta más el brazo el ataque va hacia arriba, y así nosotros podremos ir aprendiendo a cómo evitarlos. Si un enemigo nos alcanza con su arma, podremos ver el resultado de nuestra vida no en una típica barra, si no en lo manchado de sangre que esté nuestro personaje, además de poder desangrarse con el paso del tiempo. Cuanto más tiempo pase el jugador sin descansar y curar su lesión, es mucho más probable que empeore y acabe muriendo.

A medida que nos acostumbramos a las mecánicas, ya sea de ataque, defensa y curación, puede que algunas peleas logren ser fáciles, pero al final el juego otorga un desafío al que no estamos del todo acostumbrados. Sin embargo, cabe destacar también la carencia de opciones comunes que tiene, como, por ejemplo, no se puede ajustar el nivel de volumen ni los controles. Tampoco tendremos opción de reiniciar desde el último punto de control, pero si reiniciar el juego por completo. De hecho, no tiene menú principal, si no que el juego se adentra directamente en el último “punto de control” que quedó guardado automáticamente.



El estilo visual de Unto The End es claramente animalista y muy llamativo con su arte en 2D, además de apreciarse bastante las animaciones del combate, ya que son totalmente necesarias para aplicar nuestra buena habilidad con la espada. Juega con una paleta de tonos de pastel, con paisajes escandinavos y, sobre todo, con la oscuridad y la luz haciendo que nuestra antorcha sea imprescindible en muchas ocasiones. Se ve un ambiente muy hermoso con unos entornos que te hacen tener una experiencia más destacable. No obstante, en ocasiones el paisaje tiene mayor importancia que el propio personaje y provoca que los encuentros con los enemigos no sean ideales. Con respecto a la banda sonora, esta es perfecta para el juego, aunque en ocasiones está muy ausente. Tiene una mezcla de silencio con tensión y el uso de tambores cuando un momento importante va a dar comienzo.



En conclusión, Unto The End es un juego que refleja cómo podemos alterar nuestras acciones y las consecuencias de estas, ya que según tratemos a los enemigos estos podrán darnos mayor facilidad para que nuestro camino sea aún más fácil. No hay una historia divergente, ni tampoco una historia establecida, pero si es un buen reconocimiento al estilo de juego que es. No obstante, la dificultad estará constantemente acechando, no es un juego fácil y nuestra experiencia se verá perjudicada si lo que estamos empeñados es en ser violentos y no tener esa paciencia de la que hablábamos al principio. Tenemos que tener claro que cada encuentro requiere de nuestra atención y planificación para que el enemigo pueda llegar a ser derrotado. Eso sí, si lo que quieres es una aventura corta, en poco más de cinco horas logré alcanzar el 100% del juego. Su dificultad puede que divida a los jugadores, pero su historia y jugabilidad nos uniré para dar una oportunidad a esta aventura de supervivencia y desafío.

Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Big Sugar.

VALORACIÓN FINAL

Unto The End es un juego que se basa en la supervivencia y en el desafío. Cada combate es único, pero proporciona una experiencia bastante complicada que puede llegar a ser frustrante. Es fácil recomendarlo para aquellos que disfrutan con duros desafíos de lucha.

7.5

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