Análisis: Willy Morgan and the Curse of Bone Town

Han pasado diez años desde la desaparición en circunstancias misteriosas de nuestro padre, Henry Morgan, un famoso arquitecto que llevaba a cabo una investigación que estaba bastante avanzada junto con una expedición en el Amazonas, pero todo era alto secreto. En aquel año 2008 nos dejó solos junto a nuestra madre y con un sinfín de enigmas sin resolver que no sabíamos, hasta la llegada de una inusual carta de justo el día que desapareció: “Querido Willy, soy Papá. Si recibes esta carta, eso significa que mi misión no ha salido según lo planeado. No puedo entretenerme mucho u os pondría en peligro a tu madre y a ti. Tienes que ir a la Antigua Posada de Bone Town tan pronto sea posible…”.



Willy Morgan and the Curse of Bone Town es una aventura gráfica con algunos puzles donde nuestro protagonista y principal personaje será el propio Willy Morgan, un chico de 15 años muy curioso y que tras la llegada de esa carta, querrá conocer todos y cada uno de los misterios que asoman detrás de la desaparición de su padre. Nos embarcaremos en una aventura desconocida e intrincada en una red de mentiras que tendremos que resolver en Bone Town, una ciudad pirata poco convencional y en la que no podremos confiar en nadie.



Al llegar allí, Willy Morgan descubrirá que Bone Town ya tiene pocos residentes, mientras que la mayoría de los edificios están abandonados o mal mantenidos por los propietarios. La situación comienza a ser sospechosa muy rápidamente: el hotelero se negará repetidamente a darle una habitación, aunque esté disponible, y pronto se dará cuenta de que alguien lo está mirando. Su investigación lo llevará a un interesante descubrimiento sobre los movimientos secretos de su padre: Henry estaba buscando el tesoro incalculable del pirata William Kidd, donde se cree que parte de él está enterrado en esta ciudad. 



La ubicación de este recóndito lugar no será tarea fácil, ya que el mapa que revela dicha ubicación está compuesto por nueve trozos y sin ellos unidos, será imposible encontrarlo. Dentro de nuestra jugabilidad estaremos ante el típico point and click tradicional que nos permitirá movernos e interactuar con lo que nos rodea, además, tendremos un inventario en el cual iremos guardando los objetos que podamos recoger en nuestra aventura y podremos combinarlos entre ellos. Puede parecer algo confuso el llevar ciertos objetos que finalmente usamos solo una vez y se siguen manteniendo en el inventario, mientras habrá otros que el propio protagonista nos avisará que ya no lo necesitamos más y desaparecerán.



Junto a esa jugabilidad con el point and click tradicional no podía faltar los puntos “calientes” o los conocidos hot spots, aquellos puntos que podremos resaltar pulsando la tecla del espacio y que nos permitirá averiguar de manera más sencilla todos aquellos objetos con los que podemos interactuar. Una opción que permite el videojuego es dejar siempre estos puntos “calientes” activados y no tener que estar presionando ninguna tecla, sin duda una opción que varía según los gustos de cada uno.



También llevaremos con nosotros, a parte del mapa que comentábamos anteriormente, un mapa de la propia ciudad Bone Town. Conforme vayamos descubriendo las localizaciones más importantes, a través de este mapa tendremos un sistema de teletransportarnos hacia ellas, de esta manera nos permitirá avanzar más rápido, haciendo que sea más ágil y que la jugabilidad no se nos haga tan tediosa.



En cuanto a los puzles, estas aventuras gráficas se caracterizan por estar compuestas por bastantes de ellos y los cuales tendremos que resolver ayudándonos de los objetos que nos encontramos. En este caso serán puzles desde mi punto de vista muy intuitivos, si es cierto que depende de la observación, la perspicacia y la inspiración del momento. Hay ocasiones en los que la solución está frente a nuestros ojos y en otros tenemos que poner a trabajar nuestra imaginación, pero no como algo sofisticado o poco realista, aun así no llegaremos a estar estancados en algún lugar durante mucho tiempo.

Aunque encontremos una ciudad abandonada, Bone Town estará compuesta por personajes bastante característicos y peculiares con los que tendremos la oportunidad de conocer y charlar. Los diálogos, desconozco cuantas líneas tendrá en total el videojuego,  son extensos, irónicos y nos mantendrán en más de una ocasión concentrados y ocupados escuchando más de la historia sobre esa ciudad y todo lo que les rodea. Tendremos la oportunidad en diferentes ocasiones de elegir la respuesta en nuestros diálogos, algo que no influye nada en el resto de la historia.



El estilo visual de esta aventura gráfica es bastante atractivo y considero que es la mejor parte del juego, las animaciones y los escenarios están muy bien cuidados provocando que llamen la atención y sean disfrutables. Podremos encontrarnos con un efecto de “ojo de pez”, poniendo foco de atención en el centro de la escena, también veremos formas extrañas y asimétricas que dan un punto muy llamativo. Dentro de la ciudad de Bone Town, más allá de alguna luz en movimiento o letreros oscilantes, los lugares no hacen mucho. En cuanto a la banda sonora estamos ante diferentes temas compuestos que pueden llegar a ser notables, pero no muy destacables. Y por último, contaremos con voces totalmente en inglés y características de cada personaje, con subtítulos a un perfecto castellano.



En conclusión, Willy Morgan and the Curse of Bone Town se convierte en una aventura gráfica de sí, pero… Son diferentes cosas las que considero que les ha faltado por pulir. Por ejemplo, no contaba con que esa misteriosa historia que nos plantean al principio me iba a dejar enganchada solamente cuatro horas teniendo no mucha jugabilidad, pero si demasiados diálogos, algo que para un juego tan corto termina cansando, aun así espero que las aventuras de Willy continúen. Sobre los puzles, me esperaba mayor dificultad o algún escenario más que visitar, ya que este juego se podría dividir en tres capítulo imaginarios. Y la banda sonora, sin duda le faltaba algo, estaba ahí, no resaltaba, pero tampoco te distraía. Aun así, es divertido, tiene un humor característico, hace muchas referencias a “The Secret of Monkey Island” que sin duda les encantará a los más veteranos de este género, por lo que este videojuego no podrá faltar en su biblioteca de Steam.

VALORACIÓN FINAL

Tras una desaparición de hace diez años, nos adentramos en una aventura gráfica misteriosa y llena de incógnitas que resolver en una abandonada ciudad, con personajes característicos y diversos puzles.

7

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