Análisis: Hellblade – Senua’s Sacrifice

Autofinanciándose y trabajando con un equipo pequeño con la posibilidad de lanzar un videojuego sin límites creativos, es como nace Hellblade: Senua’s Sacrife.



Este videojuego de acción y exploración, ambientado en un contexto de la mitología nórdica y protagonizado por una guerrera con problemas de salud mental conocida como Senua, nos embarca en una historia establecida en el reino de Helherm. Senua se ha propuesto liberar el alma de su amante fallecido de la diosa Hela, viéndose perjudicada y afectada de la evolución de su psicosis. Batallaremos sin poder más, con todas nuestras fuerzas y energías, pero teniendo en cuenta que las batallas más fuertes se libran en nuestra mente, y no con la espada.



Como el propio juego indica todo trata de un sacrificio, y es que estaremos constantemente sufriendo en este viaje espiritual. Este viaje será muy particular porque exploraremos zonas tremendamente increíbles, aunque lo más destacable siempre será nuestra propia enfermedad que se manifestará de muchas maneras.



Estamos ante un planteamiento lineal, ya que pocas veces se nos permitirá escoger entre un camino u otro, por lo que el principal objetivo será partir de un punto A a un punto B. En este transcurso encontraremos puzles sencillos e ingeniosos, aunque solamente bastará con observar bien el entorno y ponernos en la perspectiva correcta para entenderlos y completarlos.



El único PERO qué diría de este videojuego son los combates, teniendo en cuenta el espectáculo que muestra nuestra protagonista al luchar y la presencia de los enemigos, no son muy estratégicos ni tampoco divertidos, resumiéndose en esquivar y bloquear. Además, su jugabilidad es algo que puede inquietar a algunos marcándonos una visión centrada, fijando automáticamente al enemigo más cercano sin posibilidad de movernos más libremente y con una cámara totalmente fija.



No obstante, estamos ante una GRANDEZA AUDIOVISUAL, los decorados son bonitos, los entornos son variados, y nos adentraran ante situaciones de agonía, terror, inquietud, tranquilidad y nerviosismo. Será difícil diferenciar la cinemática con el propio videojuego, tiene una protagonista muy real, han elaborado todos y cada uno de los detalles que engloba a todo el videojuego. El sonido está igual o incluso más cuidado, Hellblade se presenta con voces originales y subtituladas, efectos espectaculares y una banda sonora muy buena, que nos acompañará en toda la historia, aunque destacará particularmente en los combates. El sonido binaural será otra de las características, combina todas las voces de la cabeza de Senua a la nuestra, voces que nos darán consejos buenos, no tan buenos, que nos humillan, nos felicitan o se ríen de nosotros.



Hellblade no deja indiferente a nadie como tampoco lo hará su protagonista y su historia, desde un punto de vista totalmente personal considero que hubiese sido mejor juego si hubiese tenido una mayor jugabilidad y variedad dentro de los combates. Aun así, es una historia sencilla, pero profunda. Una historia destacable con una belleza inminente en todo su desarrollo, en definitiva un universo que conseguirá sumergirnos y hacernos partícipes de él. Han conseguido crear conciencia sobre una realidad invisible que convive con nosotros, que son las enfermedades mentales.



“Dices que tu mundo se ha derrumbado. Pues bien, que se quede derrumbado y tú ten la valentía de no contenerte las lágrimas. ¡Deja asolado tu mundo! Solo entonces, como recién nacida, podrás ver el mundo de nuevo.”

VALORACIÓN FINAL

Nos centramos en una historia con una excelente narrativa y bastante original donde exploraremos la psicosis de nuestra protagonista. No te pierda esta maravilla de videojuego.

9.5

1 pensamiento sobre “Análisis: Hellblade – Senua’s Sacrifice

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