The alters: Last variable es el DLC del juego aparecido hace un año y hacemos análisis.
El DLC Last variable es casi una expansión
Hace más o menos un año se publicó el juego de 11 bit studios The Alters que analizamos aquí, y ahora nos llega su DLC que por la cantidad de horas que ofrece casi podríamos tildar de expansión en toda regla. Has de tener en cuenta que Last Variable no obliga a terminar el juego original, se consume como una nueva partida independiente, pero su mecánica exige haber dedicado una buena cantidad de horas para saber crear recursos imprescindibles para realizar las tareas asignadas.
Más de lo mismo pero diferente
Concebido como un epílogo de la historia principal, voy a tratar de no destripar nada del anterior juego más allá de lo imprescindible para poder explicar este análisis. En The Alters eras un ingeniero científico que forma parte de una expedición que aterriza sobre un planeta de forma accidental, un lugar cercano al sol y por tanto radioactivo, peligroso para la salud. Tu objetivo inicial era el de abandonar cuanto antes dicho planeta, pero para ello necesitaste la ayuda de una serie de personal de tu compañía que desde la tierra te guiaron en un proceso de evolución de tu personaje.


Gracias a técnicas de computación cuántica que van a permitir replicar tu ADN en multitud de nuevos cuerpos con identidad propia y pasado emocional «real», pudiste evolucionar tecnología y en algún momento del juego escapar del planeta. Era una de las opciones que permitía el original ya que podías evolucionar cada uno de los alters de forma libre y a tu entera disposición según tus ideas, no se te obligaba a que fueran físicos, químicos, geólogos o cualquier otro tipo de científico o ingeniero. Así que en Last Variable se ha tirado por la tangente y se ha optado por hacer huir a todo el equipo excepto a Jan y empezar de cero con un único miembro.
El objetivo de Jan es conseguir evolucionar el mecanismo de réplica del ordenador y encontrar ni más ni menos que el secreto de la vida vinculado al material Rapidium cuya extracción fue la base del primer juego. Pero su vida se acaba, así que deberá clonarse en ti antes de morir y tú deberás proseguir sus pasos y volver a crear un equipo de Alters y conseguir llegar al fondo de la investigación.

Ya en el original apuntaba que su mayor «defecto» era la gestión de las partidas guardadas. Pues bien, ahora tenemos el mismo número de slots compartidos entre el DLC y la historia principal, y es nuevamente lo que no me acaba de convencer. Voy a poner un ejemplo que ilustra «el problema»:
Empecé una nueva partida y tras en unos pocos minutos de diálogo se me encomendó la misión de restablecer el acceso al ordenador cuántico y empezar a evolucionarlo para conseguir tener acceso a nuevas modalidades de duplicación de ADN. Tienes que obtener recursos del planeta y por tanto has de salir a localizar metales y materia orgánica, y aquí surgió mi problems, Debía recopilar más metales para fabricar una mina pero había recogido tanta materia orgánica que no tenía espacio y el entuerto sólo se resolvía volviendo a empezar.

Conclusión
Es algo a lo que te acostumbras, pero creí que con el DLC se iba a mejorar y no ha sido así, es más, los desarrolladores ya avisan de que tengas cuidado, es una decisión de diseño totalmente a propósito y condiciona que ames u odies tanto The Alters como Last Variable. Quedarse atascado y sin salida obliga a rejugar, y eso a veces resulta tedioso.
En esta ocasión no existe la presión del tiempo o las fases de radiación diurnas del planeta, pero sigues teniendo que ampliar tu base -ahora en un búnker bajo tierra-, crear y preocuparte por nuevos alters, y crear infraestructura fuera de la base, mecánicas que o bien aprendiste en el juego base o tendrás que refrescar allí, porque en Last Variable no hay tutoriales. Altamente recomendado, especialmente para encontrar recursos subterráneos en los que primero has de sondear dónde ubicar una mina y cómo unirla a la base para hacer viajes rápidos.

Son entre 20 y 25 horas de contenido adicional de los que parte se emplean en volver a montar el equipo de alters, y esta vez con un objetivo argumental diferente. Personalmente, me gusta mucho todo lo que se publica desde esta compañía, recientemente he acabado Indika y The Thaumaturge y siempre encuentras alguna peculiaridad en sus mecánicas y una fuerte carga emocional. Last Variable no es una excepción, pero esta vez sólo se lo puedo recomendar a quienes llegaron al final de The Alters o se quedaron cerca, en cuyo caso es imprescindible descubrir el secreto del Oasis, el resto van a encontrar exactamente la misma estructura tediosa y con toda probabilidad causa de abandono.

Este análisis se ha realizado en Xbox Series S gracias a una clave proporcionada por MKTR Agency
Ficha técnica - The alters: Last variable

- Carga emocional
- Nuevo hilo argumental
- No necesita acabar el original
- Más de lo mismo





