Phonopolis, la nueva obra de Amanita Design, ya se encuentra disponible. El estudio independiente, creador de joyas como Machinarium, Creaks y Botanicula, nos ofrece una aventura repleta de puzles que destila identidad propia. Conserva elementos característicos de los títulos anteriores de la desarrolladora checa e incorpora novedades que mejoran la fórmula, manteniendo intacta su esencia.
En ErreKGamer ya hemos tenido la oportunidad de disfrutar de Phonopolis y estamos deseando contaros nuestras impresiones. Pero antes, podéis disfrutar del tráiler oficial de lanzamiento.
Contenido
Una distopía llamada Phonopolis
El universo que nos presenta en esta ocasión Amanita Design se aleja de la naturaleza, tan presente en anteriores obras, para sumergirnos en una ciudad distópica llamada Phonopolis. En ella, la rutina de los ciudadanos es controlada por omnipresentes altavoces que se encargan de difundir constantemente el tono absoluto. Este es capaz de anular la capacidad de decisión y cualquier atisbo de pensamiento crítico hacia el líder supremo.
Sin embargo, un día todo cambia para nuestro protagonista. Felix, un joven basurero, se encuentra unos cascos que logran aislarle del sonido dictador, y es en este momento cuando entiende la tiranía a la que están sometidos sus vecinos y decide asumir la responsabilidad de vencer al sistema.

Como veis, Phonopolis es una clara metáfora que invita al jugador a reflexionar sobre la manipulación social y la pérdida de la autonomía y capacidad de emprendimiento, inspirándose claramente en las obras de Karel Čapek y George Orwell. Todo desde una perspectiva divertida y desenfadada.
Con este atractivo contexto, la aventura nos invita a aprovechar la reciente capacidad de Felix para no dejarse influenciar, lograr desentrañar los secretos escondidos en la ciudad y tratar de detener la emisión del tono absoluto.
Point and click y puzles por doquier
La propuesta jugable mantiene la esencia del género y resulta muy similar a la vista en otras obras de Amanita Design. La estructura es clara, una aventura point and click en la que cada pantalla es un puzle que debemos resolver para avanzar en la historia. Al completarlo, la escena se despide con un cierre, oscureciendo la pantalla desde los extremos hasta el centro.

En cuanto a los rompecabezas, hay que destacar su tremenda originalidad a la hora de manipular el entorno. No obstante, en ocasiones nos ha costado descubrir qué teníamos que hacer exactamente, obligándonos a recurrir al ensayo y error. A través de este método, algunas veces hemos logrado comprender la lógica que nos solicitaba el juego, pero en otras simplemente hemos dado con la solución tras interactuar con todo lo que había en pantalla.
A diferencia de sus anteriores obras, tradicionalmente mudas, aquí se introduce la figura de un narrador, el mismisimo Felix. Este doblaje está en inglés, pero el juego llega con los textos perfectamente traducidos al castellano. Esto otorga a Phonopolis un mayor peso narrativo, contextualizando su distopía de manera directa y sin adornos innecesarios, no os penséis que vais a tener que leer líneas y líneas de texto. Esta se limita a momentos puntuales e incluso en ocasiones sirve de pistas que nos pueden ayudar a avanzar.

En cuanto a su duración, completar la aventura os llevará en torno a unas cinco horas, una cifra que puede ser algo mayor si nos quedamos atascados en algún puzle concreto. El ritmo del juego no decae en ningún momento, logrando que mantengamos el interés de principio a fin.
Arte creado a mano
Basta una sola palabra para definir el apartado visual de Phonopolis: arte. Amanita Design vuelve a sorprendernos con un diseño artístico que destila personalidad propia en cada escena. En esta ocasión nos presenta una urbe construida de forma artesanal. Y no, no es una forma de hablar, cada elemento que aparece en pantalla se ha dibujado y pintado a mano sobre papel para, posteriormente, implementarse en el entorno 3D del juego. A todo esto se le suma una animación a 12 fps que dota al título de un estilo stop-motion que encaja a la perfección con la propuesta.

La banda sonora es obra de Tomáš Dvořák, artista encargado del apartado musical de otros títulos como Machinarium y Samorost. Lo mejor que podemos decir sobre ella es que se integra perfectamente con todo lo que vemos en pantalla y eso, creednos, tiene mucho mérito.
Conclusión
Phonopolis es una aventura que derrocha calidad en cada uno de sus apartados. Su narrativa distópica resulta una metáfora y una crítica hacia la manipulación social y la anulación del pensamiento crítico, todo ello abordado desde una perspectiva divertida, colorida y desenfadada.
Mención aparte merece su apartado artístico, en el que cada elemento que aparece en pantalla ha sido creado, diseñado y coloreado artesanalmente antes de dar el salto al videojuego.
Este análisis se ha realizado con una clave para PC proporcionada por Amanita Design.
Ficha técnica

- Apartado visual precioso creado completamente a mano.
- Ambientación distópica original que logra mantener el interés.
- Puzles muy originales y variados.
- Obliga a recurrir al ensayo y error en determinadas ocasiones.





