Hay franquicias que parecen destinadas a acabar convertidas en videojuegos de lucha tarde o temprano. Dragon Ball, Naruto, JoJo´s Bizarre Adventure… era cuestión de tiempo que Invincible acabara entrando también en esa lista. Y sinceramente, viendo el resultado, cuesta entender cómo no había pasado antes.
Porque Invincible VS encaja casi de forma obscena con este género. Pero antes que nada recordaros que Invincible VS ya disponible en todo el mundo, en formato físico para PlayStation 5 y Xbox Series X gracias a Meridiem Games.


Estamos hablando de una serie donde la mitad de los problemas se resuelven atravesando edificios con la cara de otro personaje, arrancando extremidades o convirtiendo una ciudad entera en un accidente de tráfico espacial. Todo en Invincible gira alrededor del impacto físico, de la violencia exagerada y de personajes capaces de convertir un combate en una catástrofe urbana en cuestión de segundos. Adaptar eso a un juego de lucha era casi un deber para con los fans de la serie.
Y lo mejor es que el juego lo entiende y con mucho gusto.

Contenido
- 1 No intenta ser elegante, intenta ser brutal
- 2 La violencia como indentidad visual
- 3 Un ritmo más cercano al caos que a la calma
- 4 El roster: puro fanservice bien entendido
- 5 Lo más parecido a ver un episodio interactivo
- 6 El problema del exceso
- 7 Apartado visual y sonoro: exactamente lo que esperas
- 8 Conclusión: exactamente el juego que Invincible necesitaba
- 9 Análisis – Invincible VS
No intenta ser elegante, intenta ser brutal
Lo primero que queda claro al empezar una partida es que Invincible VS no busca la precisión quirúrgica de otros fighting games más tecnicos o clásicos. Aquí el objetivo principal es otro: que cada golpe parezca capaz de rimper una montaña y que se vea espectacular.
Los personajes son rápidos, extremadamente agresivos y tienen una sensación de impacto muy marcada. Los combos lanzan rivales por media pantalla, los ataques especiales revientan escenarios y cada super parece diseñada por alguien que vio la escena del metro de Omni-Man demasiadas veces y dijo: «más de eso».
Y honestamente, funciona.
Hay juegos que intentan equilibrar espectáculo y legibilidad visual. Invincible VS mira ese concepto desde lejos, se rie un poco y luego te lanza un personaje contra un rascacielos con una animación que pocas series de animación se pueden permitir.

La violencia como indentidad visual
Uno de los mayores aciertos del juego es no rebajar el tono de la serie. Aquí hay sangre. Mucha sangre. Cuerpos estampados contra paredes, huesos rompieéndose y ataques que parecen más fatalities encubiertos que supers normales.
Pero lo interesante es que no se siente gratuito. La violencia no está puesta solo para llamar la atención, sino porque forma parte de la identidad de Invincible. Intentar suavizar eso habría hecho que el juego perdiera personalidad inmediatamente.
U sí, evidentemente hay cierto punto exagerado y hasta ridículo en algunos momentos. Hay ataques tan salvajes que rozan el humor negro involuntario. Pero precisamente ahí está parte de la gracia. Invincible siempre ha jugado con esa línea entre lo espectacular y lo incómodamente salvaje.

Un ritmo más cercano al caos que a la calma
Jugablemente, Invincible VS apuesta por un estilo rápido y ofensivo. Eso no es un juego de esperar, defender y castigar lentamente. Aquí casi todo invita a ir hacia delante.
Los movimientos tienen mucha movilidad, los personajes atraviesan la pantalla contantemente y los combates pueden cambiar de ritmo en cuestión de segundos. Hay momentos donde la pelea parece más un accidente que un efrentamiento al uso.
Los ataques son brutales, el cambio de personaje en batalla no hace más de incitar a la agresió e incluso los bloqueos y defensas se tornan en ataques si sabemos como contestarlas y encadenarlas. El juego pretende que estes todo el rato partiendote la cara sin dar respiro o tiempo de meditar.
Esto tiene ventajas y problemas.
Lo bueno:
- Las partidas son muy espectaculares.
- El juego trasmite muy bien la sensación de poder.
- Incluso jugadores sin experiencia pueden hacer ataques espectaculares.
Lo malo:
- A veces cuesta leer lo que está pasando.
- Algunos combate se convierten en puro caos visual.
- El equilibrio entre personajes me deja algunas dudas.
Pero siendo honestos, parte del encanto del juego está precisamente ahí. No intenta ser contenido ni elegante. Quiere ser excesivo.

El roster: puro fanservice bien entendido
Aquí el juego juega sobre seguro y no se complica.
Los personajes principales de la serie están representados con total lujo de detalles. Desde Omni-Man hasta Cecil, pasando por otros secundarios importantes, todos tienen movimientos y animaciones que capturan bastante bien su personalidad mostrada en la animación.
Y esto era de vital importancia.
Porque en un juego basado en una licencia tan concreta, el peligro está en hacer personajes que «pegan diferente» pero se sienten iguales. Aquí, al menos con el plantel inicial, hay bastante identidad visual y jugable entre luchadores.
Además, los supers y animaciones están llenos de referencias a escenas de la serie y del cómic. Algunas son tan evidentes que cualquier fan las reconocerá a las primeras de cambio.
Además el juego introduce un personaje totalmente único y exclusivo para expandir aún más el elenco inicial.
Lo más parecido a ver un episodio interactivo
Hay momentos donde Invincible VS deja de sentirse como un fighting game tradicional y pasa a parecer directamente un episodio jugable de la serie.
Escenarios destruyéndose, personajes atravesando edificios, cámaras alejándose mientras dos supers chocan en mitad del cielo… el juego entiende perfectaemnte qué hace especial visualmente a Invincible y explota esa idea constantemente.
De hecho, recuerda más a títulos como Dragon Ball FighterZ que a propuestas más clásicas del género. No tanto por mecánicas, sino por esa obsesión en convertir cada combate en un espectáculo visual continuo. Donde la animación da paso al combate y viceversa, con una facilidad asombrosa.

El problema del exceso
Ahora bien, todo esto tiene un límite.
Después de varias partidas aparece una sensación clara: el juego vive tan obsesionado con ser espectacular que a veces sacrifica claridad y profundidad. Hay tantos efectos, explosiones y movimientos rápidos en pantalla que algunos enfrentamientos terminan sintiéndose algo confusos.
Y aquí está probablemente el gran reto del juego a la plazo: mantener el espectáculo sin convertir cada combate en ruido visual constante.
Porque el impacto funciona muchísimo durante las primeras horas, pero un fighting game necesita algo más para mantenerse vivo con el tiempo. Especialmente si estamos pensando en su vertiente competitiva.
Apartado visual y sonoro: exactamente lo que esperas
Visualment, Invincible VS hace justo lo que debía hacer: parecer un episodio de la serie en movimiento. El estilo cel shading funciona muy bien y mantiene toda la identidad visual del anime.
Las animaciones son agresivas y exageradas, y el sonido acompaña perfectamente cada golpe. Hay ataques que literalmente parecen explotar en los altavoces.
La banda sonora cumple, aunque aquí el protagonista absoluto lo tienen los efectos de impacto y las voces de los personajes.

Conclusión: exactamente el juego que Invincible necesitaba
Invincible VS entiende algo muy importante: nadie quería un juego de lucha «contenido» basado en esta franquicia. Queríamos violencia absurda, personajes atravesando ciudades y supers capaces de provocar daños estructurales en un código postal entero.
Y eso es exactamente lo que ofrece.
No es el fighting game más técnico del mercado ni el más equilibrado. Tampoco parece querer serlo. Lo que busca es otra cosa: capturar la brutalidad, velocidad y exceso de Invincible y convertirlo en un espéctaculo interactivo.
Y cuando deja de intentar contenerse, funciona realmente bien.
Este análisis se ha realizado en Xbox Series X gracias a una clave proporcionada por Meridiem Games
Análisis – Invincible VS

- Captura perfectamente la brutalidad de la serie
- Combates rápidos y muy espectaculares
- Gran fanservice para seguidores del cómic y la serie
- Algunos combates pueden volverse confusos visualmente
- El equilibrio entre personajes todavía genera dudas
- A largo plazo necesitará más profundidad jugable




