Ya no sé cuántos son los roguelites de estrategia que han nacido estos últimos años, y Master of Piece es uno más que nos da una propuesta de lo más interesante.
Master of Piece ha sido desarrollado por I M Game e I M Fine, que al parecer son dos estudios distintos, pero cuyos nombres parecen estar muy enlazados. Además, ambos estudios de desarrollo debutan con el lanzamiento de Master of Piece en acceso anticipado.
Master of Piece es un título roguelite en el que llevaremos a una tropa de expedición por un mundo que ha sido consumido por una especie de niebla negra. No obstante, no siempre será fácil avanzar, así que acabaremos cayendo y volviendo de nuevo al campamento, a lamernos las heridas y recuperar fuerzas.
Contenido
Master of piece es un mundo de piezas y tableros
Master of Piece tiene un apartado artístico de lo más interesante. Este juego de estrategia y combate táctico se basa en que eres un general que manda a sus tropas a luchar de forma automática. Todo ocurre mientras se ve como si fuera un tablero lleno de piezas, y el estilo artístico en tres dimensiones con una iluminación de lo más oscura queda especialmente bien, como si el general estuviera planeando cada movimiento en la oscuridad de la noche dentro de su tienda de campaña.

A nivel musical tenemos un juego que cumple bastante bien pero no sobresale con temas memorables ni nada por el estilo. No vamos a estar tarareando sus temas, pero… el apartado sonoro es una barbaridad. No sé decir cuántas son las veces que he estado mirando hacia atrás pensando que había ruido o abrían la puerta, que las perras hacían algo. Se oye tan absolutamente bien este videojuego que el jugador se va a llevar más de un susto.
Qué lo hace diferente de otros roguelite
Master of Piece es un roguelite que en geneal podría decirse que no inventa nada nuevo: coge el género y lo lleva hacia su estética y su modo de juego. Ya hemos visto la versión deck-builder, la versión con dados, hack and slash… y ahora toca una versión automatizada de Fire Emblem que funciona la mar de bien.
Eso sí, vamos con el primer punto negativo: no se puede usar el mando. Esto es un disgusto para muchos, la verdad. No es un título con controles tan amplios que no se podrían traducir, porque lo cierto es que no creo que fuera tan difícil. Pero bueno, es decisión de sus desarrolladores y, sobre todo, estamos ante un early access.

Cómo no, al ser un roguelite y no un roguelike estamos ante un título en el que cuando perdamos la partida volveremos al principio pero ganando cierta experiencia. Al subir a los generales de nivel desbloquearemos ciertas mejoras tanto para el campamento como para los propios generales, como habilidades o tropas iniciales.
Eso sí, creo que todos los roguelite de este estilo pecan de tener un mapa demasiado similar: Un mapa en el que se ramifican rutas que alternan combates con eventos y tesoros y más combates y finalmente un jefe final.
Para llevar el registro de todas listras aventuras tendremos un códice que funcionará a modo de enciclopedia donde llevar la cuenta de todos los enemigos que encontremos, las reliquias obtenidas y los integrantes que podamos conseguir para nuestra tropa. Se vuelve muy útil a la hora de saber qué build vamos a intentar llevar en la partida.

El campamento se compone de varias partes que van creciendo poco a poco. Lo más importante es el gremio, donde podremos cambiar de general, así como sus habilidades, reliquia inicial y conocer sus características.
Durante la partida tendremos que luchar. Con las tropas que tengamo tenemos que destruir el estandarte del enemigo intentando que no destruyan el nuestro: la salud del estandarte es la nuestra y no se regenera tras cada combate, sino en eventos (y son algo escasos aquellos que permiten la cura del estandarte). Esto implica que la muerte de tus tropas dan igual, así que no pasa nada si tienes que sacrificarlas para que no golpeen el estandarte.
Eso sí, hay un problema: si se acaban todas tus tropas y se acaban las tropas del enemigo el juego se queda en tablas y tendrás que reiniciarlo con un reloj de arena, haciéndose un poco pesado.

Durante nuestro viaje podremos caer en varias casillas con las que mejorar las tropas: desde subir sus estadísticas en la casa del mago a obtener rumores (es decir, habilidades pasivas) en la taberna o mejorar nuestras reliquias. Además, podemos pasar por la horca a nuestras tropas para quitarles las habilidades y dárselas a otras tropas, combinando así sus características con dichas habilidades y creando a la tropa definitiva. No obstante, no siempre es recomendable hacer esto, pues tener un buen número de tropas es necesario para los combates más duros.
En Steam dicen que este juego es fácil de aprender, y es cierto. Ya desde la primera partida llegaba a la cuarta zona. Ahora, pasar de ahí es lo complicado de verdad… dominarlo sí que es complicado, pues cada vez los enemigos tienen más vida y destruir su estandarte o al boss se vuelve difícil. Todo un reto.
La narrativa de Master of Piece
A nivel narrativo Master of Piece nos pone una premisa. Y ya podríamos pensar que estamos servidos. En parte es así: sabemos que hay una niebla negra que está causando estragos y poco más.
Sin embargo, en Master of Piece nos da la posibilidad de conseguir cartas en cada zona que cuentan pequeñas historias, así como nos ayudan a expandir la biblioteca que tenemos en el campamento. Es así como podemos descubrir las distintas facciones y tramas que hay a lo largo del mundo, aportando vida y riqueza a la narrativa.

En definitiva… para que Master of Piece sea un Early Access estamos ante un título bastante competente. Si bien es cierto que tiene ciertos errores, estoy seguro de que con el tiempo va a convertirse en un juegazo. ¡Confiemos!
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Este análisis se ha realizado en PC gracias a una clave proporcionada por Keymailer.




