Falling Stars… and Other Celestial Objects, el titulo desarrollado por el estudio independiente español From The Moon que combina elementos de automatización con físicas y defensa de torres, ya se encuentra en Steam.
En ErrekGamer ya hemos probarlo y estamos preparados para compartir nuestras impresiones, pero antes, no os perdáis su tráiler oficial de lanzamiento.
Contenido
Falling Stars: cuando la física es tu mayor peligro y tu mejor arma
Falling Stars... and other celestial objects nos invita a asumir el rol de protectores planetarios, empleando para ello la tecnología desarrollada por sus habitantes robóticos. Nuestra misión es clara, interceptar los cuerpos celestes que amenazan la ciudad situada en la parte inferior de la pantalla antes de que la reduzcan a escombros, es decir, evitar que la barra de la salud, situada en la parte inferior izquierda de nuestra pantalla, se reduzca a cero.
El bucle jugable se basa en la planificación, de modo que debemos situar estratégicamente nuestras defensas automatizadas antes de iniciar la secuencia de ataque. Una vez pulsamos el botón start, perdemos el control directo y nos convertimos en espectadores, pudiendo intervenir únicamente para reiniciar el nivel replanteando nuestra estrategia.

Un aspecto a destacar es su determinismo absoluto. ¿Qué significa esto? Que, a pesar de la complejidad de las físicas y colisiones entre los elementos que aparecen en pantalla, el factor suerte no existe. Una misma configuración defensiva siempre produce el mismo resultado, ya sea para bien o para mal. Esto elimina cualquier sensación de injusticia o aleatoriedad, si algo falla, se debe exclusivamente a nuestro diseño y toca darle una o varias vueltas a nuestro planetamiento.
Fácil de aprender, difícil de dominar
Aunque suene a tópico, la expresión «fácil de aprender, difícil de dominar» encaja a la perfección con la propuesta jugable de Falling Stars. El título nos recibe con una interfaz limpia, muy visual y un manejo intuitivo. Tanto es así, que no he podido evitar imaginarme su diseño y sistema de control en una tableta o dispositivo móvil. Y que no se malinterprete, esto no es una crítica, sino un elogio a su accesibilidad y al énfasis en la calidad de vida hacia el jugador.

Respecto a su inferfaz, cabe resaltar el botón «Test». Situado justo a la izquierda del «Start» (el llamativo botón circular naranja), nos permite previsualizar la simulación sin consecuencias. Esto es un acierto, ya que agiliza la posibilidad de variar nuestra estrategia casi de manera inmediata.
Sin embargo, que no os engañe su aspecto amigable, puede resultar bastante completo si buscamos completar todos sus desafíos a la perfección. Al clásico sistema de tres estrellas según nuestro rendimiento, se suman retos adicionales de lo más exigentes: no superar un presupuesto limitado (cada pieza tiene su precio), usar un número máximo de ciertos elementos o superar el nivel sin que la ciudad sufra el más mínimo rasguño son solo algunos ejemplos.

Afortunadamente, el juego aprieta pero no ahoga. Para evitar la frustración, avanzar al siguiente nivel no requiere la perfección, basta con que la barra de salud de la ciudad no llegue a cero. Eso sí, os aseguro que a menudo os picaréis con el objetivo de alcanzar la mejor puntuación posible.
Nuevos planetas, nuevas reglas
Siguiendo con la progresión, avanzar por los distintos niveles nos permite descubrir nuevas mecánicas e incluso nuevos planetas con sus propias particularidades. Desde el menú inicial ya se puede apreciar la presencia de cinco planetas, cada uno con diez niveles.
Estos, además de cambiar estéticamente el fondo de pantalla en el que transcurre la acción, añaden amenazas y alteran las físicas. Un buen ejemplo son los meteoritos congelados en el planeta helado, que se comportan de manera muy distinta a cómo lo harían en el desértico. Afortunadamente, cada nuevo peligro llega acompañado de nuevos elementos para afrontarlo.

Por último, cabe destacar que el juego incluye un editor de niveles con integración en Steam Workshop. Esta característica permite a los jugadores más creativos crear y compartir sus niveles con la comunidad, un detalle que puede alargar notablemente la longevidad del juego.
Conclusiones
En conclusión, Falling Stars… and Other Celestial Objects es una propuesta sencilla que logra combinar puzles, automatización y defensas de torres.
No es un juego perfecto y sus limitaciones son evidentes, pero sabe suplirlas con buenas ideas y el notable cariño que From The Moon ha puesto en su desarrollo. Estamos ante un título humilde, presentado en la Indie Spain Jam de 2023, que es capaz de ofrecer un buen puñado de horas de diversión y retos a aquellos dispuestos a afrontar sus puzzles.
Este análisis se ha realizado con una clave para Steam proporcionada por From The Moon.




