A Little to the Left

Análisis: A Little to the Left

Los videojuegos de puzles y rompecabezas siempre han terminado siendo algo tediosos para ese público con poca paciencia y ganas de avanzar rápidamente al siguiente nivel del juego.

Con el paso del tiempo, se han convertido en juegos “cozy” mucho más sencillos y relajados que sus predecesores. Al fin y al cabo, la idea es que los usuarios se diviertan con los videojuegos aunque a veces puedan resultar demasiado sencillos. A Little to the Left es ese juego donde experimentarás ambas cosas: la desesperación al no resolver el puzle que tienes delante y la sensación de satisfacción al terminar varios de ellos rápido, sintiéndote realizado.

Este título ha sido desarrollado por el dúo Max Inferno, basándose en su día a día en casa con su querido compañero de aventuras, su gato. Este pequeño diablillo te caerá bien o quizás mal: depende de lo que aprecies los avances en tus puzles.

A Little to the Left

Gatitos y puzles

A Little to the Left no cuenta como tal con una historia, aunque si se divide en cinco capítulos donde encontraremos 84 puzles en total para resolver. A medida que avancemos en estos rompecabezas, notaremos como va aumentando la dificultad aunque el juego está hecho para que no te desesperes: encontrarás puzles sencillos para darte un respiro. Además de esto, una vez finalicemos el juego, podemos entrar de manera continuada, ya que existen rompecabezas diarios, sin pistas. Estos duran 365 días, por lo que no creo que te aburras de ellos.

Aun así, lo que queda claro es que está basado en la vivienda de Max Inferno y en su mascota, el gatito que estropea tus puzles con sus garras o su cola.

A Little to the Left

Rompecabezas chills y desesperantes

En este título relacionado a través del público con Unpacking por su misma temática, deberemos usar la lógica o simplemente ir probando para dar con la solución al puzle que se te plantea en ese momento. Habitualmente la solución suele ser bastante sencilla, aunque puede que te atasques pero de eso trata el juego: deja volar tu imaginación y darás con la solución. Los puzles además admiten varias soluciones, por lo que no te será tan difícil.

A esto hay que sumar lo que hemos mencionado anteriormente: los rompecabezas aumentan su nivel de dificultad conforme avanza el juego pero no por ello A Little to the Left es un juego difícil. Existen puzles muy variados: unas monedas que hay que ordenar por tamaño, un calendario que hay que rellenar contando días, herramientas de un garaje. etc.

Con todo, los rompecabezas pueden volverse un poco repetitivos, ya que a veces solo varían su aspecto físico y las soluciones son muy similares a otros que ya habremos realizado con anterioridad. Es entendible que llegue un momento donde no se pueda innovar pero sí que se pueden volver un poco redundantes.

A Little to the Left

Otro aspecto que hay que destacar en cuanto a la jugabilidad de A Little to the Left es el sistema de pistas con el que cuenta. No es un sistema de pistas, es literalmente la solución del puzle y, aunque sea un cuaderno con una goma de borrar para que elijas hasta donde quieres visualizar, por inercia y placer visual, lo borras todo. Estaría bien que existiera otro sistema de pistas para el jugador, ya que no creo que haga justicia al juego.

Por último, el control del juego es muy intuitivo, ya que solo necesitaremos usar nuestro ratón para interactuar y se agradece sabiendo los controles tan complicados que tienen ciertos videojuegos.

A lápiz y música tranquila

En cuanto a la parte gráfica de A Little to the Left si que es cierto que cuenta con un estilo artístico a lápiz que se distingue con bastante facilidad. Además el uso de colores pastel, le da un aspecto aún más acogedor y eso hace que el juego nos entre por los ojos de primera hora. Además, este tipo de aspectos físicos, hacen que el juego sea más llevadero si te bloqueas en algún puzle.

A Little to the Left

Si continuamos con la parte sonora, sí que es cierto que no es algo que destaque mucho pero sí que acompaña muy bien al aspecto gráfico y ayuda a mantener la concentración y a evitar la desesperación en ciertos puzles. Pero, si hay algo que hay que destacar en este apartado es el hecho de la campanilla que aparece cuando colocamos correctamente algo en el rompecabezas que estamos resolviendo. Es satisfactorio y ayuda a la jugabilidad si apareciera en todos los puzles, ya que en muchos de ellos, no se escucha el sonido al que nos han acostumbrado con anterioridad.

Conclusiones

A Little to the Left es un juego de puzles y rompecabezas acogedor con un aspecto visual y sonoro que atraen al usuario de primera hora. A Little to the Left es un juego para los amantes del orden, los puzles y los juegos visualmente bonitos.

Si bien es cierto que no cuenta con una historia como tal, nos sentiremos parte de una al ir avanzando en los diferentes puzles que nos ofrece el juego, en su dificultad aumentada y con la compañía del gato que nos desordenará todo, lastimosamente. Algunos puzles se pueden volver repetitivos cuando hemos avanzado mucho y el sistema de pistas necesita una mejora para evitar los spoilers de las resoluciones de los rompecabezas.

Los controles de videojuego son muy sencillos: solo necesitaremos un ratón y usar la lógica para ir progresando.

Por último, el aspecto gráfico y sonoro es muy acorde a lo que se espera de un juego cozy y chill. Estilo artístico realizado a lápiz con una música tranquila que recuerda en parte al lofi más relajado.

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