Análisis: Creaks

La tierra tiembla, las bombillas se rompen y algo extraño pasa más allá de las paredes de tu cuarto, y es así como la desarrolladora Amanita Design nos presenta su nuevo videojuego con un gran misterio y una muy buena jugabilidad. Y es que así es Creaks, una aventura misteriosa dentro de un mundo fantástico subterráneo que se encuentra curiosamente en una puerta escondida dentro de nuestra habitación. Esta nos sumergirá en un universo repleto de seres aleados y muebles monstruosos mortíferos, de los cuales tendremos que saber esquivar perfectamente y conseguir nuestro objetivo: el libro del diamante. Pero, ¿finalmente lo lograremos? Y lo más importante, ¿Qué es lo que quiere acabar con nosotros y con ese universo?



Creaks se presenta como un videojuego de plataforma de aventura y sin diálogos donde tendremos que resolver multitud de puzles los cuales están cuidadosamente diseñados. Con nuestro ingenio y valor nos abriremos camino a través de una sucesión de salas crípticas compuestas por enemigos extraños e intentaremos averiguar todo lo que está sucediendo, aunque nunca sabremos el porqué de nuestra aparición en aquel lugar.



Estamos ante una jugabilidad increíble donde los jugadores no tendremos que preocuparnos por unos controles torpes como resultado de una conversión del ratón y el teclado, ya que serán totalmente precisos, claros y cómodos a la hora de ponernos en acción con nuestro personaje, de hecho nos recomiendan usar mando. Nuestro movimiento puede parecer un poco rígido, pero probablemente sea porque estemos maniobrando de manera deliberada en entornos 2D e intentando encontrar soluciones a acertijos que inicialmente son totalmente obstáculos. Y es que, en este universo donde estará repleto de una amalgama de escaleras llegaremos a habitaciones habitadas por enemigos con unos patrones de patrulla predecibles: perros robóticos que corren hacia nosotros si nos acercamos demasiado; extrañas medusas que flotan de izquierda a derecha, pero que terminan subiendo si encuentran una barrera; figuras oscuras de pelo puntiaguado que imitan todos nuestros movimientos; y unas cabras bastante “majas” que su misión será solamente comer hierba.



Una vez que conozcamos los comportamientos de cada una de estas criaturas, podremos manipularlas para presionar interruptores, activar palancas o encender luces, estas últimas será una debilidad que tendrán en común todos estos enemigos, ya que les convierte en muebles inofensivos que luego podremos utilizar para llegar a lugares más altos o colocarlos para que presionen interruptores por nosotros.



Esta manera tan original de tratar con los enemigos nos traerá consigo decenas de puzles con escenas diferentes y que gracias a la jugabilidad explicada anteriormente, tendrá un ritmo bastante ágil y rápido. Eso sí, conforme vayamos avanzando, los puzles aumentarán su dificultad, no serán imposibles, pero si tendremos que estar pensando mejor cada uno de nuestros movimiento y estar lo suficientemente concentrados para así poder avanzar. Todo tendrá una lógica, los patrones acabarán siendo familiares y tendremos interacciones esenciales y monótonas, por lo que finalmente no será del todo difícil conseguir pasarnos estos puzles y continuar al siguiente nivel.



Entre que subimos y bajamos escaleras, en algunos pasillos y en salas completamente secretas, encontraremos diversos cuadros, todos ellos mostrarán movimiento, pero solo en algunos pocos tendremos la posibilidad de tener interacción y completarlos. Por lo que Creaks nos muestra otra manera de completar puzles que nos absorberá temporalmente para hacer saltar un pez a través de una serie de aros, o acercarnos sigilosamente a dos amantes en el parque disfrazados de árbol. Además, esto permite mayor jugabilidad y llama bastante la atención, ya que todos ellos tendrán un patrón muy similar y visualmente tendrán las mismas características, pero serán variados y nos querrán contar la historia del mundo al que nos hemos sumergido y que ahora formamos parte.



En su estilo gráfico podríamos mezclarlo entre un espectáculo visual muy hermoso y a la vez espeluznante. El entorno de este inframundo es una especie de casa en descomposición, con una arquitectura laberíntica construida a partir de bibliotecas en ruinas, jardines descuidados y talles abarrotados. Se supone que Creaks es un juego de terror y que nosotros obviamente tendríamos que sentir miedo, pero no, eso no pasará en ningún momento. Es cierto que nuestros entornos serán feos y podrán hacernos sentir incómodos mientras aventuramos por estas extrañas tierras, pero es impresionante y todo parece idea de Tim Burton.



Como explicábamos al principio, es un videojuego sin diálogos, los personajes gruñirán y harán ruidos divertidos, eso será lo más cerca que estaremos de cualquier cosa que esté relacionado con el habla. No obstante, este juego es puramente de audio-visual, es decir, describe la trama a través de cinemáticas cortas y pistas contextuales con unas animaciones muy bien logradas y divertidas. Tiene una banda sonora excepcional compuesta por Joe Acheson de Hidden Orchestra en colaboración con el compositor de Amanita, Tomas Dvorak, con una gran variedad de estilos que evocan un sentimiento diferente en los distintos entornos que nos vayamos encontrando. Escucharemos acordes espeluznantes y órganos vibrantes antes de pasar a una nueva área y de esta manera poder deleitarnos con un sintetizador melancólico.



Como conclusión, es un videojuego muy pero que muy recomendable en todos sus aspectos, fusiona todo en uno y definitivamente es un videojuego más grande de lo que en verdad parece. Como punto negativo sería respecto a la dificultad, ya que es frustrante acercarte en ocasiones a la solución y luego morir, o también que esos patrones que tienen nuestros enemigos no se explican discretamente, por lo que un sistema de pistas podría haber ayudado. Por otro lado, también me hubiese gustado saber un poco más de la historia o al menos que fuese más clara. Sin embargo, estos pequeños defectos no restan todo el valor que tiene este gran videojuego de rompecabezas. Ciertamente Creaks se presenta como una novedad dentro de su género y puede que para los fanáticos de toda la vida le cueste encajar de inmediato, pero para aquellos que les gusta lo extraño y espeluznante, encontrarán mucho que admirar en Creaks.

VALORACIÓN FINAL

En este videojuego de plataforma y repleto de rompecabezas, nos adentraremos en un inframundo lleno de misterio y monstruos extraños, acompañados de una deliciosa banda sonora.

8.5

1 pensamiento sobre “Análisis: Creaks

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *