Análisis: Iron Danger

¿Nunca os habéis imaginado el combate perfecto? Ese combate en el que tienes calculado exactamente todo lo que quieres hacer, como lo quieres hacer y cómo debe de suceder, pero que una vez que comienza la batalla todo se tuerce. Pues bien, en Iron Danger vete preparando porque esto sucede continuamente, sus combates tácticos nos permitirán poder manipular el tiempo de una manera única, haciendo de esta manera una experiencia bastante novedosa y a la vez complicada. Podremos aportar mil combinaciones por turnos, para que aquel combate perfecto del que hablábamos, se hiciese realidad.



Iron Danger se presenta como un videojuego ambientado en un mundo a borde de una guerra, donde las ciudades van a estallar y atacarse para conseguir un poder, ¿cuál poder? Serán los fragmentos, unos elementos que tendremos que ir consiguiendo a lo largo de la historia y que nos proporcionará ciertas habilidades nuevas. Kipuna, nuestra hechicera, junto a Topi en un principio y más tarde Lemichen, nos ayudarán a adentrarnos en un mundo de elevadas colinas, bosques y templos repleto de diversos monstruos, soldados y autómatas que querrán acabar con nosotros de manera inmediata. La historia está basada en un sistema de capítulos, cada uno de ellos generalmente se divide en una zona de combate con diversos rompecabezas y mapas.



Como ya comentábamos, es un videojuego con una singular mecánica de manipulación del tiempo que irá cambiando conforme se desarrolla la partida, ayudando que la experiencia brille por si sola. En nuestra pantalla tendremos una línea temporal que aparece en la parte inferior, estará dividida de catorce instantes y en diferentes colores: el color azul marcará la situación actual en la que nos encontramos, y el color rojo que señalará el daño que hemos recibido por el impacto, pudiendo así hacer click en cualquier parte para rebobinar.



También podrán aparecer no solo una línea, sino varias conforme los personajes que controlemos, y aunque la mayoría de las veces tendremos que manejar los dos personajes a la vez, cada uno en su conjunto tendrán sus propias habilidades y al final trabajaran ayudándose el uno al otro. Nuestras acciones se registran en estos instantes para que podamos avanzar y retroceder por el tiempo libremente y cambiarlo a nuestro gusto, pero tendremos que estar pendientes porque esos catorce instantes suceden muy rápido.



En este mundo de fantasía nos enfrentaremos a diversos monstruos, como son los racizs, jefes y también a zombis, entre otros que comentábamos anteriormente. Los combates no son nada fáciles y analizándolos bien, cuesta bastante hacerte con la mecánica que este videojuego te permite desarrollar para realizar un buen combate, porque el combate perfecto, créeme que es complicado conseguirlo. Podremos seleccionar la habilidad que queremos usar y luego emplear la rueda del ratón para mover el tiempo en la línea temporal, hasta que veamos la ocasión perfecta para atacar. En definitiva, tendremos que aprender de nuestros propios errores.



Por ejemplo, en el lugar de realizar un bloqueo, también podremos interrumpir al enemigo que ha infligido el daño con un ataque nuestro. Podremos calcular la duración y el tiempo de carga para usar las habilidades de magia. Al finalizar los niveles, ganaremos experiencia y subiremos de nivel, apareciendo así un menú que nos permitirá subir los niveles y mejorar nuestras habilidades/hechizos.



Graficamente es un videojuego bastante bonito, visualmente es muy agradable y tiene paisajes y lugares que están muy bien detallados. Dentro de la jugabilidad te permite que visualmente puedas controlar y mover la cámara, haciendo así zoom y moviéndola hasta el punto que mejor nos agrada. Eso sí, solo tendremos la visión que nuestros personajes tengan alrededor, mientras que lo demás será lo conocido como “niebla de guerra”.



Y para finalizar, tiene una banda sonora bastante emotiva, su tema principal está compuesto por llmari Hakkola e interpretada por Game Music Collective, cabe destacar el solo de violín. Pero no solo la banda sonora será protagonista, ya que también tendremos continuamente sonidos de ambiente como es el latido del corazón cuando manipulamos la línea del tiempo o también el tiempo de rebobinado.



A grandes rasgos, mi experiencia dentro de Iron Danger ha sido bastante frustrada al principio, porque debo de admitir que un videojuego con esta novedad del cambio temporal, muy parecida a SuperHOT para aquellos que lo conocen, es algo de lo que no solemos estar acostumbrados. En mi opinión deberían de haber puesto algún modo de dificultad, aunque es cierto, que una vez que llevamos varios combates, la experiencia va aumentando y nuestro margen de error va siendo menor. Es un videojuego que nos va a permitir tener bastante creación e innovación en cada uno de los combates y el ritmo de la historia es rápida, divertida y entretenida por lo que lo recomiendo a 100% para todos los jugadores.

VALORACIÓN FINAL

En Iron Danger experimentarás unos combates tácticos que te permitirán manipular el tiempo de una manera única, además de poder aportar mil combinaciones por turnos y conseguir un combate “perfecto”.

8

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