Beat the Champions, el nuevo juego de fútbol arcade, hace su debut a pocas semanas del próximo Mundial. Y lo hace con un gran aliciente, la licencia oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), lo que nos permite tomar el control de las grandes leyendas de la albiceleste.
En ErreKGamer ya hemos saltado al césped de Beat the Champions y estamos preparados para contaros nuestras impresiones. Pero antes, podéis disfrutar de su tráiler oficial.
Contenido
Fútbol arcade total
Beat the Champions es un título arcade que trata de rememorar las sensaciones que nos transmitían las míticas máquinas recreativas, tan populares en las décadas de los 80 y 90. Los partidos sin faltas, las habilidades especiales y los tiros poderosos se traducen en encuentros rápidos y de ritmo vertiginoso, con constantes idas y venidas de un área a otra.
Cabe destacar que esta no es la primera propuesta de este estilo por parte de Purple Tree, ya que también fueron los encargados de desarrollar la saga Golazo! He de reconocer que no he jugado estos juegos, por lo que no compararé Beat the Champions con sus pasadas obras. El análisis se centrará exclusivamente en lo que ofrece este nuevo lanzamiento.
Estamos ante un juego de fútbol destinado a aquellos jugadores que buscan huir de cualquier atisbo de simulación: un enfoque directo que siempre resulta interesante. Como aficionado al deporte rey y a los videojuegos, hay momentos en los que apetece disfrutar de una propuesta puramente arcade en la que cualquier parecido con la realidad se limita al verde del césped y a la forma esférica del balón.
Para mantener esa agilidad, Beat the Champions apuesta por unos controles sencillos que incluyen las clásicas opciones dentro del género:
- Pases rasos y por alto.
- Tiros a puerta y entradas defensivas.
- Regates y disparos especiales mediante la carga de una barra de energía.
- Posibilidad de esprintar.

Es un esquema muy intuitivo que huye de cualquier complejidad, facilitando que cualquier persona pueda saltar al campo independientemente de su experiencia previa en el género. No obstante, considero que este título tiene mucho más potencial del mostrado en su versión 1.0. Tanto es así que las sensaciones a los mandos se quedan todavía muy alejadas de la magia que transmitían los arcades en los que se inspira, dejando un claro margen de mejora de cara al futuro.
Una licencia con sabor histórico
La puesta en escena de Beat the Champions parte de un reclamo muy interesante, la licencia oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Esto se traduce en la posibilidad de disfrutar tanto de la plantilla contemporánea como de diferentes equipos históricos de la actual campeona del mundo (las selecciones del 78, 86, 90, 94, 06, 14 y 22). Indudablemente, resulta muy atractivo poder manejar a Messi, Maradona, Batistuta, Valdano o al mismísimo Mario Alberto Kempes, algo que, como aficionado al Valencia Club de Fútbol, me ha supuesto un plus importante.

El problema es que da la sensación de ser una licencia tan interesante como desaprovechada. Sí, es cierto que los nombres son los reales y, tanto en las alineaciones como cuando marcamos un gol, aparece la imagen real de los futbolistas, ya sean actuales o históricos. Pero queda la impresión de que hasta ahí llega la licencia. Me explico, los avatares sobre en césped en ocasiones no llegan a representar al futbolista real. Además, no se sienten diferencias entre unos y otros a la hora de manejamos.
Pienso que es una magnífica oportunidad perdida para haber incorporado datos reales de los futbolistas argentinos: historial, curiosidades, estadísticas, etc. Asimismo, con todos los hitos icónicos de la tricampeona del mundo, resulta inexplicable la ausencia de un modo de juego dedicado a revivir algunos de estos momentos.
En cuanto al contenido general, los modos de juego en Beat the Champions son las clásicas competiciones de naciones, coperas y ligueras de los distintos continentes del planeta. Además, podemos disputar la Copa 26, que viene a ser el Mundial que comenzará el próximo mes de junio en Canadá, Estados Unidos y México, contando con la composición de los grupos reales.

Los partidos se pueden disputar hasta con cuatro jugadores (en modo local) o contra la CPU. Si elegís esta última opción, tenéis disponibles tres niveles de dificultad: fácil, medio y difícil.
Respecto al resto de selecciones, hay vida más allá de la albiceleste, pero en esta ocasión los nombres de los jugadores no son reales. Por ello, manejaremos a figuras como Inestas, Guardibola, Nazareno, Ronaldi o Beckenbaver, entre otros (muy al estilo de la clásica saga Pro Evolution Soccer). Resulta llamativo que las plantillas de estos otros países se inspiren en futbolistas de distintas épocas, formando unos combinados históricos bastante curiosos.
Apartado artístico
Lo primero que llama la atención al iniciar Beat the Champions es la ausencia absoluta de cualquier tipo de configuración gráfica. Una vez sobre el césped, el juego muestra un aspecto cartoon. Teniendo en cuenta que nos encontramos ante un título con un presupuesto humilde, cumple visualmente.

Sin embargo, a los mandos se aprecian animaciones robóticas y situaciones extrañas, con especial incidencia en los porteros, dado que las paradas resultan a menudo antinaturales, dándose casos en los que el rebote de un despeje acaba directamente en el campo contrario. Además, durante las horas de prueba he sufrido diversos errores de distinta consideración, que van desde simples saltos en los modelados hasta bugs que afectan al desarrollo del partido.
Como anécdota, en una ocasión, tras una parada del guardameta rival, este se quedó congelado en plena estirada sin que la jugada continuara, obligándome a esperar al pitido final en el minuto 97. Y hago referencia a este minuto porque, a pesar de que apenas hay interrupciones al no existir faltas, el tiempo de descuento suele ser sorprendentemente generoso.

Con respecto al apartado sonoro, Beat the Champions tampoco destaca excesivamente. De hecho, resulta contradictorio que un título respaldado por la licencia de un país tan apasionado por el fútbol (lo que abarca a futbolistas, aficionados y narradores) cuente únicamente con una voz genérica en inglés para narrar momentos muy específicos del encuentro.
Conclusión
Beat the Champions es un arcade del deporte rey que llega justo a tiempo para el Mundial. Aquellos jugadores que busquen un enfoque directo y huyan de cualquier atisbo de simulación o complejidad, puede que encuentren aquí una propuesta con la que disfrutar de partidos rápidos, desenfadados y llenos de goles.
Sin embargo, el balance final deja un sabor agridulce. Queda la sensación de estar ante una obra con mucho más potencial del que demuestra, muy especialmente al contar con una licencia tan atractiva e histórica como la de la AFA.
Este análisis se ha realizado con una clave para PC proporcionada por Purple Play.
Ficha técnica

- Una licencia tan interesante...
- Jugabilidad directa sin complicaciones.
- ... como desaprovechada
- Fallos técnicos.
- Ausencia de opciones.




