Hozy, desarrollado por Come on Studios, es un juego de simulación con un estilo cozy que consiste en decorar casas abandonadas para darle vida a nuestro vecindario. Ya está disponible en Steam desde el pasado 30 de marzo para Windows y Mac.
A nivel personal siempre me han llamado la atención los videojuegos que transmiten esa sensación “cozy” y con acciones tranquilas como decorar. Hozy desde un primer vistazo nos da esa impresión.
Si tú también eres de esas personas que les encanta pasar tiempo decorando sin presiones o eres fan de juegos como Animal Crossing, este juego te va a gustar.
El contexto en el que nos encontramos es que acabamos de volver de la ciudad y aterrizamos nuestro antiguo vecindario, que está hecho un desastre. Nuestra misión es rehabilitar y decorar todas las habitaciones del pueblo.
Tenemos un listado de tareas que completar antes de desempaquetar todo el mobiliario: como recoger la basura, limpiar el suelo, pintar las paredes… Después de marcar cada check, abrimos todas las cajas con nuestros muebles para decorar la sala a nuestro gusto y desechar en una caja aquellos muebles que no queremos en la habitación.
Contenido
Una experiencia cozy que resulta muy satisfactoria
En mi opinión, Hozy nos da lo que nos promete: una experiencia relajante, tranquila y satisfactoria mientras arreglamos el vecindario habitación a habitación. La sensación al jugar es de satisfacción al hacer las acciones simples como recoger basura, fregar el suelo o pintar las paredes, etc. No es un juego para nada frustrante sino que se siente calma y ayuda a desconectar.
Además de satisfacción hay una sensación muy gratificante y reforzadora al pasar de una habitación desastre a una habitación decorada y acogedora.

Esta experiencia cozy y satisfactoria la consiguen gracias a las características del juego que vamos a ver a continuación.
Narrativa simple
La narrativa es simple pero suficiente para ponernos en contexto y darnos un objetivo: reconstruir y retomar nuestra comunidad de vecinos. Cada casa tiene una pequeña historia detrás sobre a quién pertenece esa habitación y con un estilo coherente a su historia.
Tenemos este contraste ciudad-pueblo, ya que de base asociamos la ciudad con caos o ruido y el pueblo con la tranquilidad y desconexión.
La narrativa más bien se muestra con el entorno: tipo de habitación, estilo de muebles… y no tanto con palabras. Hay poco texto, no hay demasiada historia ni detalles, intuyes más por la decoración que por lo que se cuenta. Esto da coherencia entre esa pequeña línea argumental y el estilo de la habitación.
Mecánicas básicas e intuitivas
En un inicio tenemos una vista isométrica, viendo la habitación desde un punto de vista concreto, podemos mover la cámara hacia los lados y hacer zoom. Las acciones que se pueden hacer en el juego son simples: decorar, pintar, recoger basura, cambiar parquet, cambiar tejado, etc.
Los controles son sencillos e intuitivos, en todo momento sabemos lo que hay que hacer y la curva de aprendizaje es muy rápida. No hay presión de tiempo, la información no sobrecarga ni satura, lo que va acorde con su esencia.
Cuando llega el momento de decorar desempaquetamos los muebles pudiendo desechar en una caja los que no queremos. Cambiaría es la forma en la que se gestionan estos muebles “para después” ya que si queremos recuperar alguno debemos sacarlos uno a uno hasta encontrar el objeto queremos. Estaría bien poder ver todos los muebles de la caja sin necesidad de desempaquetarlo todo.

Música y sonido relajantes
El estilo de música que hay en el juego es tranquila pero animada y está de fondo mientras arreglamos cada habitación. No hay ruido excesivo y los efectos de sonido son como ASMR, por ejemplo al recoger hojas del suelo. Se siente cuidado y que le han dado un papel importante al sonido ambiente, ya que en ocasiones la música se para para dar más énfasis a los sonidos.
Estética agradable
El estilo visual es muy agradable y atractivo a primera vista, con tonos cálidos que van muy en línea con el estilo cozy. Nos encontramos con una variabilidad en cuanto a salas y tipo de decoración, pero con un estilo único en casa habitación. Como ya he comentado anteriormente, cada estilo estético de habitación acompaña al hilo narrativo.

Conclusión
En conclusión, Hozy mantiene una coherencia entre estética, mecánicas y experiencia. No requiere que gastes mucha energía, sino más bien es al contrario, jugar una partida te sirve para desconectar.
No es un juego para jugarlo todo de golpe ya que, desde mi punto de vista, se haría repetitivo. Es ideal si quieres dedicarle 15-20 minutos de sesión de juego al día, un rato breve de desconexión para avanzar poco a poco. Aun así, hay progresión en el juego en cuanto a desbloquear nuevos edificios, siendo cada uno de ellos diferente en cuanto a estilo y narrativa.
Este análisis se ha realizado con una clave para MAC proporcionada por Keymailer.
Análisis - Hozy

- Experiencia tranquila y de desconexión.
- Mecánicas simples e intuitivas.
- Puede hacerse repetitivo.




