No soy el mayor fan de los point and click, y que la demo de Call of the Elder Gods me haya entretenido bastante es un logro que jamás pensé que fuera a conseguir ningún título. No lo consiguió el famosísimo hechicero Simon con su personalidad a lo Bart Simpson y sus mezclas sacadas de la chistera (literal y figuradamente), así que pensé que, simplemente, no iba a ocurrir nunca. Hay juegos que no son para todo el mundo y eso es lo bonito del medio: hay tal variedad que todo el mundo tiene un hueco en él, pero no a todo el mundo le va a gustar según qué huecos.
Lo maravilloso es cuando un título te hace querer entrar un poco más, te ayuda a sobrepasar ciertos estigmas (sean obra del prejuicio o la mayor certeza del mundo) y consigues disfrutar de dicho hueco. Y aquí estaba yo, disfrutando de Call of the Elder Gods a las dos de la noche sin acostarme hasta que no acabara de abrir el invernadero. Aquí acaba este minianálisis emocional y empieza lo técnico. Tú eliges si quieres seguir leyendo, pero lo importante a veces es esto, más que si las plantas se atraviesan entre sí (porque lo hacen, no todo es perfecto en la vida).
Puntos a destacar de Call of the Elder Gods
Call of the Elder Gods me ha enamorado con sus puzles. Consigue encadenar la información que nos da el escenario para hacer puzles que se resuelven mediante información subjuntiva: sabes el número de las bolas de nieve, sabes la forma pero lo que importa es el número de la tecla que has pulsado. No sé, me parece sublime la forma en la que hay que abrir la mente y expandir los horizontes, haciéndote sentir inteligente pero sabiendo dártelo todo en un alarde de diseño de videojuegos bastante impresionable y digno de elogio.

Otra de las cosas que me han encantado de Call of the Elder Gods es su narrativa. No solo te da varios puntos de vista debido a que controlaremos a varios personajes (algunos más, otros de formas más breves), sino que además tendremos una narradora lo suficientemente elocuente como para que resulte una suma y no reste al título, aunque yo quiero mucho a Navi, por muy mal vista que esté entre cierto sector del gaming.
El diario, muy similar al diario de Nathan Drake que te ayuda a resolver puzles y tener en mente ciertas pistas que nos servirán para poder avanzar en la trama. Este diario, además, tiene un puntito que justifica cierto elemento narrativo de muy buena forma.
Claroscuros artísticos
Sí que es cierto que Call of the Elder Gods no termina de convencerme en su totalidad a nivel artístico. En primer lugar porque ciertos assets se atraviesan entre sí, y a nadie le gusta ver eso. Además podemos decir que en según qué momentos de la demo tenemos muros invisibles, sobre todo en el prólogo o ensoñación del principio. Y por último, con el estilo artístico tan bonito que tiene Call of the Elder Gods, a veces nos presenta cinemáticas en forma de cuento, que son muy bonitas también, pero el resto del juego simplemente se ve mejor. Y se supone que las cinemáticas se ven mejor que el resto del juego.

En definitiva, deberías probar Call of the Elder Gods, sobre todo si te gustan las aventuras gráficas, pero también si no te gustan. Al fin y al cabo, todo lo bueno que he comentado de este título tiene muchísimo más peso que los dos o tres pequeños detalles que no afectan al gameplay.




