Este fin de semana, València se convierte en uno de los epicentros creativos del videojuego con la celebración de la Global Game Jam, un evento que reunirá a cerca de 200 participantes con un reto tan sencillo de formular como complejo de ejecutar: crear un videojuego completo en solo 48 horas.

Global Game Jam Valencia, una de las múltiples jams que impulsan el desarrollo indie en España
Durante dos días intensos, desarrolladores, artistas, diseñadores, músicos y curiosos formarán equipos para trabajar contrarreloj a partir de un mismo tema global. No hay premios ni objetivos comerciales. La Global Game Jam apuesta por la experimentación, el aprendizaje y la colaboración, valores que explican por qué este tipo de eventos siguen creciendo año tras año.
Más allá del resultado final, la importancia de la Global Game Jam está en el proceso. Es un espacio donde equivocarse rápido es parte del método, donde se prueban ideas que no tendrían cabida en un entorno profesional tradicional y donde muchos dan sus primeros pasos reales en el desarrollo de videojuegos. Para otros perfiles más veteranos, funciona como un laboratorio creativo libre de presiones.
Este tipo de encuentros tienen un peso especial en el contexto español. Las game jams y eventos locales se han convertido en uno de los pilares del ecosistema nacional: generan comunidad, detectan talento y sirven de puente entre la formación y la industria. No sustituyen a los estudios ni a las producciones comerciales, pero alimentan la base creativa sobre la que se construye todo lo demás.
Que València acoja una edición con tanta participación no es casualidad. Refleja un interés creciente y una escena activa que entiende el videojuego como medio cultural, herramienta de aprendizaje y espacio de colaboración. En un sector cada vez más industrializado, las jams recuerdan algo esencial: que crear videojuegos también puede ser un acto colectivo, accesible y profundamente humano.




