Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Análisis – Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

La saga Monster Hunter (y, en realidad, casi todo lo que hace Capcom) trabaja transformando cada entrega en algo que acaba por dejar obsoletas sus versiones anteriores. Puede haber ciertos elementos que añoremos, otros que preferiríamos que fueran de otra forma… pero siempre suman. Y sobre esa suma tenemos Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, un juegazo que puede competir y salir airoso en calidad con su primo Wilds del año pasado, que también pude disfrutar en su momento.

La saga Monster Hunter nació en 2004 con la intención de unir a las personas en un juego más social en el que enfrentarnos a monstruosos seres junto a nuestros amigos, sacar materiales para hacer mejores armas y volver más fuertes que antes. No obstante, hace 10 años tuvimos la suerte de poder disfrutar de una nueva rama de esta saga: Monster Hunter Stories, que nos traía un jrpg más basado en la crianza de monstruos que en su destrucción.

Hoy vamos a hablar de la tercera entrega, que viene a ser una potente muestra de lo que Capcom puede hacer en el ámbito de los jrpg. Y lo hará sin acercarse peligrosamente a las sombras de Persona 5 o Expedition 33, sino creando su propia sombra.

Es increíble la calidad de este título nacido de una Capcom tan prolífica que este año nos ha dado Resident Evil Réquiem y tiene pensado darnos Pragmata y Onimusha. Pocas compañías pueden jactarse de mantener los estándares de calidad tan altos con una velocidad de publicación tal, pero es que es imposible no mencionarlo en este análisis.

Ghibli + Breath of the Wild = Monster Hunter Stories 3

El apartado artístico de este videojuego no para de sorprendernos. Todo está cuidado, no hay frame que no pueda ser mi nuevo fondo de pantalla ni personaje importante que pase desapercibido. Mantiene una estética anime 3D en todo momento que nos hace sentir que estamos disfrutando de una obra triple AAA en todo momento, y esto no baja en ningún momento. Podríamos hablar, por sacarle una puntillita que en ningún momento hace que está obra sea peor, del hecho de que los combates estén en una escena separada, aunque igualmente hermosa. Pero es solo un detalle ínfimo en un espectáculo visual.

Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

A nivel musical estamos hablando de una saga que tiene identidad propia, tal como ocurre con las obras de Yoko Shimomura, Nobuo Uematsu o Koichi Sugiyama. Monster Hunter Stories 3 nos deja temas que podríamos escuchar para estudiar (quién los hubiera tenido en su día) o correr (quién tuviera tiempo para esto), y que reman a favor de las emociones que transmiten las escenas que cada tema reviste de epicidad, tristeza o… paz. Por supuesto, también sabe cuándo callar y dejarnos oír el suspiro de lo salvaje (sí, aquí también noto inspiraciones).

A nivel sonoro tenemos uno de esos títulos que me hacen quitarme los cascos si escucho un golpe. Ese es el nivel. Además, al poder estar cerca de las criaturas sin tener que empezar un combate a muerte, en Monster Hunter Stories 3 podemos oír los rugidos y sonidos de cada monstruo de forma más calmada y oír con detenimiento sus detalles.

Un JRPG que resuelve y aporta

Monster Hunter Stories 3 podría parecer un juego de coleccionismo de criaturas cualquiera, uno que puede parecer beber de Pokémon (era obligatorio mencionarla, verdad). Pero yo creo que no. Escuché en una entrevista a otro creador decir que cuanto más se quería alejar de Pokémon, más se acercaba. Y entiendo que hablaba del sistema piedra-papel-tijeras, pero no podría estar más en desacuerdo (y no pasa nada, cada cual con su opinión). Yo creo que la forma de abordar este sistema en Monster Hunter Stories 3 se presenta en varios grados de profundidad y de forma más marcada. Por supuesto estamos ante un jrpg por turnos clásico.

Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

En este combate controlamos al protagonista y su monstie. Ni más ni menos. Tendremos un aliado que hará sus cosas y solo podemos o adaptarnos a él o hacer que se adapte a nosotros. En el combate cada pareja (de personaje + monstie) tiene tres vidas. Si uno de los dos pierde toda su vitalidad, pierden una vida. Y si la pareja del protagonista baja a 0, se acaba el juego.

Lo bueno es que el juego se presenta de forma muy accesible y si quieres puedes volver al momento anterior al combate sin problemas. Por otro lado, puedes realizar cada ataque desde tres perspectivas, que son el piedra papel o tijeras clásico. Si el enemigo te ataca y tú a él, tienes que adivinar (suele verse en la flechita bajo él, no hay drama con eso) qué tipo de ataque va a realizar para hacerle la contra que le haga efecto, lo que provocará su incapacitación.

Además, puedes atacar a distintas partes de su cuerpo para romper sus defensas o hacerle caer, así como cambiar de monstie rápidamente para hacer que el piedra-papel-tijeras quede a tu favor. Esto es a a la par más complejo y más sencillo cuando juegas, todos los tutoriales están muy bien explicados.

Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Además de seguir la historia puedes completar misiones secundarias que te contarán algo más del mundo y los problemas que tiene la gente de estos reinos, así como su relación con los monsties, que no es tan problemática como en la rama principal de la saga.

Ahora bien, En Monster Hunter Stories 3 no puedes entrar en combate con un monstie cualquiera y capturarlo. Aquí tienes dos opciones. La primera es luchar contra un monstruo y que huya a su guarida, donde podrás robar un huevo que por lo general será de su especie (pero no siempre). O puedes entrar en un escondite cualquiera y robar huevos en los nidos. Son un vergel donde habrá huevos de todo tipo, aunque suelen estar repartidos por familias (por ejemplo huevos se wyvern pájaro, dentro los que encontraremos el del Yian Kut kut o el Gypceros). En cualquiera de los casos, tanto en el castillo de Azuria como en cualquier campamento podrás eclosionar dichos huevos.

Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Y con los monstruos que criamos podemos hacer dos cosas. La primera es quedárnoslos y que nos ayuden a luchar y avanzar en la historia. La otra es… soltarlos. Soltarlos y mejorar el ecosistema en el que lo soltemos, hasta subir el hábitat al rango S para dicha especie en peligro de extinción, lo que provocará la mutación de estos monstruos en una versión del elemento del hábitat y que dichas especies sean más fuertes.

Por otro lado, en Monster Hunter Stories 3 puedes potenciar a tus monsties mediante el rito de canalización. Antes de soltar a un monstie podrías mirar si tiene un atributo que te interese para alguno de los tuyos.

Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Por último, y la verdad es que algo menos apasionante por comparaciones… está tu equipo. Funciona igual que en cualquier otro Monster Hunter: al derrotar a un monstruo consigues materiales con el que hacer armas y armaduras. Eso sí, las armaduras vienen completas, no en partes, por lo que olvídate de las combinaciones. Creo que esta simplificación es necesaria para que la identidad de Monster Hunter Stories sea la de criar monstruos por encima de todo, y conmigo lo han conseguido.

Monster Hunter Stories 3 tiene una historia más adulta

Al crear al protagonista me di cuenta de que se veía más adulto que de costumbre. Incluso le puse algo de barbita. Esto no es extraño en Monster Hunter pero sí en el jrpg (aunque hay muchas excepciones). Poco a poco me di cuenta de que esto es porque el tono de la aventura es mucho más adulto y profundo, tratando temas como la guerra, una guerra que se ve realmente cercana a algunas que hemos vivido estos últimos años. Supongo que, como los Monsties, todos queremos vivir en un sitio, y proteger nuestro lugar… y las bases para hacerlo deberían ser la sostenibilidad y el respeto. Pero qué se yo y qué sabe un jueguito con estética anime.

Esta historia comienza con el nacimiento de dos Rathalos gemelos que marcarán el destino de Azuria y Vermeil, dos pueblos en guerra que una vez fueron uno solo. No quiero leer más, es mejor que disfrutes por ti mismo de la historia.

Análisis - Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Lo que sí sé es que me he preocupado por la situación, y por los personajes, con los que me he visto sonriendo, incluso queriéndoles un poco. Algo que no me pasaba desde que abandoné las calles de Lumiére. Esta es una propuesta potente, y desde luego no es un juego secundario, es uno al que tener muy en cuenta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *