Localización del Boss
Shingen Takeda es un Boss principal de Nioh 3, el cual se encuentra en un campamento al final de la región de Mikatagahara, al término de la misión Una Invasión Feroz.

En principio puede parecer un enfrentamiento fácil, pero no os dejéis engañar ya que, aunque no alcance la complejidad y dificultad de otros combates, esta va a ser una pelea que os puede hacer sudar si no os andáis con cuidado.
Pero no temáis porque, una vez más, aquí estamos nosotros con una serie de consejos para que os alcéis con la victoria ante Shingen Takeda… Al menos, esta primera vez.

Shingen Takeda: Consejos para derrotarlo
Puedo afirmar sin ningún género de dudas, que este primer combate contra Shingen Takeda (que no el último, os lo advierto), es de esos que resultan engañosos en cuanto nos descuidemos un poco, aunque tampoco es excesivamente difícil.

Takeda posee un gran rango de alcance con sus ataques gracias a su lanza, y aunque en un primer momento parece moverse de manera lenta, de un momento a otro se lanza al ataque de una manera muy veloz, pudiendo acabar con nosotros en un abrir y cerrar de ojos.
Así que, para evitar que esto ocurra, aquí van una serie de consejos que os pueden ayudar en esta batalla:
- Llegad a la misma con Lvl 60 o más
- Invocad la ayuda de un NPC de Lvl 70 o más
- Llevad equipado el Núcleo del Esqueleto Guerrero
- Llevad equipados 6 elixires o más
- Mantened las distancias y atacad en la forma del ninja

A lo largo del enfrentamiento, Shingen Takeda puede imbuir su arma de poderes elementales, lo cual le volverán más peligroso y veloz, aumentando la complejidad de sus combos.
Y por si esto fuera poco, en algunos momentos invocará la ayuda de algunos Yokai para lanzarnos sus hechizos. Todo ello mientras no deja de atacarnos y tratar de empalarnos con su la lanza.

Por todo ello, lo mejor es atacar en vuestra forma de ninja, atacando y alejándonos lo antes posible, tratando de agotar su Ki para intentar asestarle ataques más devastadores.
Si os concentrais y os aprendéis sus patrones de ataque, realmente no resulta una pelea tan complicada como pueda parecer. De modo que… ¡Paciencia, y a por todas!




