Tanto si habéis llegado a The Blood of Dawnwalker por vuestro amor a The Witcher 3, como si ha sido pura casualidad pero habéis acabado enamorados de su mundo, os dejamos el mapa interactivo a mano para que no os perdáis nada del mismo.

El mapa interactivo tiene todo lo necesario para que puedas explorar más a detalle y sin que te pierdas nada en las diferentes zonas. Además, gracias a ello podrás encontrar todas las armas, habilidades, enemigos especiales y en general cualquier coleccionable que pudieras pasar por alto.
Varios finales, decisiones importantes que tomar y sobretodo, una partida que iremos formando con nuestras decisiones finales para los próximos juegos. Todo tendrá su impacto en mayor o menor medida.
Lo que debes saber de The Blood of Dawnwalker
La Europa del siglo XIV se ve sumida en el caos. Sangrientas guerras desgarran el continente y la Peste Negra se cobra un número ingente de víctimas. Una camarilla de poderosos vampiros aprovecha este momento de debilidad. Se avecina una época de grandes cambios… para todos.
Juega como Coen, un joven que se ha convertido en un crepuscular. Ya no es humano, pero tampoco es del todo vampiro, y comparte las fortalezas y debilidades de ambos mundos.
Los jugadores siguen el viaje de Coen mientras lucha por salvar a su familia de Brencis, el señor vampiro que gobierna su tierra natal, el valle de Sangora, una misteriosa región en los Cárpatos. Por el camino, se enfrenta a alianzas inestables y confrontaciones dramáticas, forjando su propio camino en un mundo donde cada elección da forma tanto a la historia como a la jugabilidad.
- Descubre dos ciclos de juego distintos, con diferentes habilidades entre las que elegir, misterios que desentrañar y diversos modos de lograr tus objetivos. Experimenta con tácticas diferentes y descubre cómo reacciona el mundo ante tus acciones.
- Cada acción —y cada cosa que no haces— moldea el mundo que te rodea. El tiempo avanza con cada misión que emprendas: la vida de tu familia corre contra el reloj. Escoge cuidadosamente a quién ayudar y a quién abandonar. El mundo no espera… y el villano tampoco.





