La situación dentro de Xbox sigue bastante caliente tras su última oleada de despidos. La mejor prueba la hemos tenido durante una visita de Asha Sharma, CEO de Xbox, a las oficinas de Bethesda y ZeniMax en Maryland, donde los trabajadores tenían preparada una bienvenida difícil de pasar por alto: una enorme rata hinchable acompañada de cientos de banderas rojas.

Bethesda no se ha quedado callada
La rata es conocida como Scabby, un símbolo utilizado tradicionalmente por sindicatos estadounidenses para denunciar prácticas laborales que consideran injustas. La protesta fue organizada por trabajadores sindicalizados de Bethesda como respuesta a los fuertes recortes realizados por Microsoft en su división de videojuegos durante julio.
La visita tenía, en principio, un motivo bastante más agradable: Sharma acudió al estudio y pudo ver una demostración interna de The Elder Scrolls VI. Sin embargo, el contexto laboral terminó robando buena parte del protagonismo. Los empleados utilizaron la ocasión para recordar a la dirección que detrás de cada reestructuración hay desarrolladores, artistas, diseñadores y otros profesionales que han perdido sus puestos de trabajo.
Las protestas forman parte de una movilización más amplia de los sindicatos vinculados a ZeniMax y Bethesda. La CWA incluso presentó en julio cargos ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales de Estados Unidos, acusando a Microsoft de prácticas como negociación de mala fe y modificaciones contractuales unilaterales.
Xbox puede estar pensando en cómo construir su próximo gran videojuego, pero sus trabajadores han dejado bastante claro que también quieren tener voz a la hora de decidir cómo se construye el futuro de la compañía.





