Chessillo es un título independiente español que combina el ajedrez con la fórmula roguelike a la que ya estamos acostumbrados. En ErreKGamer ya hemos probado esta original propuesta a fondo y estamos preparados para contaros qué nos ha parecido la experiencia.
Contenido
Un desafío diseñado para conocedores
Desde la primera partida queda claro cuál es el público objetivo de Chessillo: jugadores que ya han tenido un contacto previo con el ajedrez. Aquí no os van a explicar los movimientos de cada una de las piezas, eso se da por hecho. Nada más empezar, os enfrentaréis a un mapa en el que podréis escoger entre distintas rutas, al estilo de los que ya estamos acostumbrados en otros roguelikes.

El objetivo es sobrevivir a tres actos y derrotar a tres jefes finales con distintas habilidades y una dificultad claramente ascendente. Todo ello mientras tratamos de mantener la moral de nuestras piezas, que será la que marque si seguimos avanzando o caemos derrotados.
Batallas implacables y condiciones de victoria
Un aspecto que debéis tener en cuenta es que Chessillo resulta implacable y no perdona, cualquier error pone fin a la partida y nos obliga a comenzar desde el principio. Dado que la forma de ganar o perder va más allá del clásico jaque mate, aquí tenemos la oportunidad de capturar directamente al líder rival (nuestro rey también corre ese peligro) o hacernos con la victoria cumpliendo otros objetivos. Al no resolverse todas las batallas de la misma manera, el título consigue aportar una notable variedad jugable:
- Regicidio: captura el rey enemigo.
- Supervivencia: resiste los turnos necesarios o elimina las amenazas.
- Eliminación: no dejes ninguna pieza enemiga en pie.
Mejorando nuestras piezas
El título también cuenta con elementos propios de los roguelike, como la posibilidad de reclutar nuevas piezas, añadir habilidades a las que ya tenemos o subir el nivel de rareza. También podemos sacrificar una pieza que ya no nos es útil para obtener otra ventaja. Por supuesto, no faltan las zonas de descanso e incluso añade otro aspecto clásico del ajedrez: los puzles en los que tenemos que hacer jaque mate (ahora sí) en un número determinado de movimiento, si los superamos podremos aumentar la moral de nuestro ejércitoo (que hace las veces de la clásica salud) y que irá aumentando o disminuyendo en función de nuestro desempeño en cada nivel.

Para añadir variedad, al comenzar cada partida podemos escoger entre tres príncipes distintos que liderarán nuestro ejército. Sus habilidades únicas marcarán la base de nuestra estrategia, aunque siempre habrá que dejar margen a la improvisación en función de los movimientos y habilidades de las piezas enemigas.

Jefes finales y modificadores de tablero
Los combates contra los jefes finales de cada acto elevan la dificultad significativamente. Enfrentarse a adversarios como el Rey Bárbaro no es un combate más, ya que cada pieza enemiga cuenta con una habilidad propia de su facción. Además, estos enemigos introducen efectos únicos que modifican el tablero. Un ejemplo es la mecánica de Sed de Sangre, una condición que devorará a nuestras unidades si no logramos realizar alguna captura en un número determinado de movimientos.

Para poder plantear cada batalla como merece, contamos con una fase de preparación previa en la que podemos escoger entre nuestras piezas y colocarlas estratégicamente en las casillas iniciales de nuestro lado.
Apartado técnico
A nivel visual y sonoro, el título apuesta por un estilo retro en pixel art que encaja perfectamente con su atmósfera y el deporte en el que se basa. La interfaz es limpia y prioriza la legibilidad visual, un acierto para que no nos despistemos de lo que realmente debe tener toda nuestra atención, que no es otra cosa que la disposición de las piezas en el tablero. El único aspecto mejorable que consideramos es que las piezas modificadas o con ciertas habilidades comparten icono en muchas ocasiones, a pesar de tener efectos distintos; habría sido un acierto diferenciar estos diseños para poder identificar el poder de cada unidad de un vistazo, sin tener que pasar el ratón por encima.
Conclusión
Chessillo es título realmente adictivo basado en un deporte milenario con ideas bien ejecutadas. Su curva de dificultad es considerable, algo que agradará especialmente a aquellos jugadores que ya han tenido un contacto previo con el ajedrez y buscan un desafío original.
Este análisis se ha realizado con una clave para Steam proporcionada por David DRV.





