Análisis - The Occultist

Análisis – The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

Dentro del panorama nacional, siempre hay proyectos que están ahí, presentes, llamando la atención y ganando premios allá por donde van enseñando sus previews. The Occultist, de DALOAR (anteriormente Pentakill Studios), es uno de estos proyectos que hemos seguido relativamente de cerca por parecer algo prometedor en el panorama, tanto nacional como en el género de terror. Sin embargo, también reconozco que yo soy de los que arquean la ceja rápidamente cuando un juego se retrasa, gana este «exceso de premios», recibe diferentes ayudas de diferentes entidades y, además, cuenta con Daedalic como publisher. Así que, a nivel personal, reconozco que tenía que probar qué tan bueno es este The Occultist para quitarme estas dudas internas.

En el caso de que vosotros también tengáis una ceja arqueada, o tengáis simple curiosidad, os animo a quedaros y leer este análisis de The Occultist. Mientras, os dejo con su espectacular tráiler de lanzamiento.

La isla maldita de Godstone

Como siempre, me gusta dar primero un poco de contexto con la historia del título. The Occultist comienza con nuestro protagonista, Alan, que ha ido a la isla Godstone con el fin de encontrar a su padre y respuestas sobre una peculiar maldición. El péndulo debería poder guiarlo hacia donde debe. Lo paranormal para él es algo así como el pan de cada día, así que en este sentido, Alan ya sabe lo que le espera, y el juego también te lo dice a ti bien rápido.

Quiero decir, todo lo que va a suceder en el juego no es una sorpresa. Ver fantasmas, tanto buenos como malos, y ayudarlos a «terminar sus asuntos» es lo normal, así como ser capaz de detectar cosas que otros no pueden, ayudarse de animales como cuervos, controlar ratas o incluso hacer retroceder el tiempo. Bueno, quizás a esto último no está tan acostumbrado, puesto que son habilidades que gana con el péndulo, pero ya me entendéis, no se asusta de estas cosas.

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

Bueno, al poco de llegar a la isla ya vamos a ir descubriendo qué ocurrió y la gente que estuvo involucrada. Podemos resumirlo en que la isla está maldita porque se llevó a cabo un ritual que nunca llegó a completarse. La historia se desarrolla de una manera, digamos, bastante clara y directa, dejando poco espacio para pensar o desarrollar teorías. Muchas veces por diálogo puro (gracias a la voz del apuesto Geralt de Rivia, Doug Cockle) y acompañado de buena cantidad de documentos.

No tengo nada en contra de que se haga de esta forma, muchas veces es la decisión más adecuada si no te quieres complicar y, a fin de cuentas, hacer un juego así, que podemos catalogar de walking simulator. El problema lo encuentro cuando el guion/historia lo encuentro bastante más bien normalito, tirando de todos los clichés en este tipo de historias, dejando poco a la imaginación y siendo más previsible que los vídeos de fails… Con ver más o menos la primera hora de juego, ya sabes prácticamente todo lo que viene. Sin embargo, no es lo único que me falla, siendo sinceros.

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

Entre los vivos y los muertos

Reconozco que a nivel jugable, The Occultist es interesante, pero también aviso de que algunas cosas pasan algo sin pena ni gloria. El péndulo es nuestra herramienta principal, y nuestra primera habilidad es poder ver a través de el lo que se esconde, por así decirlo, «en el otro lado». Gracias a esta increíble habilidad podremos materializar objetos que «deberían estar ahí», ver a los espíritus en su forma corpórea, incluso «ecos» de objetos donde deberían estar. Con solamente esta habilidad, digamos que el juego ya le saca ventaja para construir el 95% de sus puzles y descubrir información adicional.

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

Además de esto, tenemos otras 3 habilidades adicionales que conseguimos mientras jugamos, y que mencioné al principio. Siento que el equilibrio de utilidad del resto de habilidades está algo «descompensado». De los cuervos y la habilidad básica, podemos decir que prácticamente el juego abusa de ellas. La manipulación del tiempo está en un límite aceptable, pero, por ejemplo, el control de ratas creo que, contadas, en 3 ocasiones. Hay algunas cosas que, sin duda, se les podría haber intentado sacar algo más de provecho, pero bueno, en conjunto tienen un pase gracias a esa originalidad del péndulo como herramienta.

Respecto a lo demás, como digo, estamos ante básicamente un walking simulator y funciona como tal. Está separado en diferentes escenarios, y en cada uno de ellos tendremos que ir resolviendo unos pocos puzles hasta llegar al final de dicha zona y pasar a la siguiente. Lo que se queda atrás, atrás se queda, así que ten cuidado. El desarrollo de estos, pasa también por alguna que otra pequeña cinemática y los ya nombrados diálogos y documentos.

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

Calificarlo como juego de terror es un error

Reconozco que tengo ya algo de insensibilización con el género y un amplio bagaje, y quizás soy demasiado crítico en este aspecto, pero The Occultist deja mucho que desear en este sentido. Yo me esperaba que The Occultist, debido a su temática de entre vivos y muertos, utilizase recursos más interesantes dentro de su género. Sin embargo, y sin querer sonar agresivo, se ha decantado por utilizar las técnicas más baratas y poco trabajadas del género: jumpscares malos y enemigos que no aportan.

Insisto, igual peco de sibarita, y sé de gente que se asustaría con cosas tan simples como el 95% de los puntos de miedo de The Occultist. Pero no es mi caso, de hecho, me han causado bastante decepción, y risa a la vez. Hay muchos momentos en que de verdad te quedas pensando que no es posible que eso se haya dejado así. Pero claro, también se ha tenido la brillante idea de meter enemigos…

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

No sé si guiados por la necesidad de añadir una entidad peligrosa en ocasiones, para generar «tensión», o por qué motivo real, pero tenemos enemigos e incluso jefes. Comenzando por los enemigos, tenemos varias situaciones innecesarias con espíritus que te persiguen, literalmente un poco para hacerte daño. Otros, como los muñecajos que explotan, cuyo único aporte es ser motivo de solucionar un combate de jefe y un puzle, pero como enemigos aportan 0 ya que son inútiles. Vamos, si mueres por uno de estos, es porque te has quedado quieto. Y no quiero hablar de la IA de los bichos porque, en fin, no son capaces ni de perseguirte decentemente o detectarte.

Sobre los jefes, son únicamente dos combates. En el primero no hará falta que usemos ninguna de las habilidades de nuestro protagonista, y en el segundo, el escenario está relativamente bugeado, ya que dudo que Alan sea capaz de atravesar bancos de iglesia, y que el jefe final tenga uno en su cabeza… Por suerte, eso sí, con este último al menos se tuvo la decencia de que se le derribe con mecánicas de juego.

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

No sé, la verdad que podría incluso quejarme de que las puertas del juego se abren de manera automática, chocando tu personaje contra ellas. También que los puzles no tienen dificultad alguna, no tienes que pensar en ningún momento, todo se registra en el diario. Que, por cierto, no puedes abrirlo durante la pantalla del puzle en cuestión. Creo que, al final, lo único que me ha resultado mínimamente atractivo, en comparación con lo demás, es un poco la ambientación, el diseño artístico e incluso la música, pero como juego me ha flojeado de una manera tremenda. Bueno, y por suerte, en PS5 el juego rinde «bien», aunque si mi vista de viejo no me engaña, hay zonas que funcionan a 30 FPS y otras a 60 FPS y algunos pequeños stutterings que, casualmente, van de la mano con la carga de líneas de voz en ocasiones. Otra cosa buena es que en 4 horas te lo has acabado.

Conclusiones del análisis de The Occultist

Reconozco que tenía unos mínimos de fe en que The Occultist fuese un juego decente, no digo sobresaliente, pero que al menos me dejase un sabor de boca normalito y no tan amargo. Sin embargo, al poco de jugar se fue confirmando lo peor: un walking simulator que quiere ser un juego de terror ejecutado de la manera más cutre que se podía en muchos de sus apartados. Su historia es demasiado predecible y directa, además de tener todos los clichés posibles, los enemigos no aportan nada al juego, cargado hasta arriba de intentos de sustos baratos, puzles prácticamente autosolucionados y un protagonista que, ni con el doblaje, se salva.

Análisis - The Occultist: Un péndulo que se queda sin fuerza

Es uno de esos juegos que me resultaría muy difícil recomendar a alguien, ya sea que le guste el género o no, porque su ejecución se queda muy a medias en todos sus apartados. ¿Tienen margen de mejora? No lo sé, la verdad. Como consejo, si llegan a leer este análisis, les diré que es muy posible que The Occultist hubiese funcionado mucho mejor como una aventura narrativa sin complicarse con cosas adicionales, más centrada en su historia e investigación y menos en intentar dar sustos al jugador. Algo más cercano, por poner ejemplos patrios, a Call of the Sea.

Este análisis se ha realizado en PS5 gracias a una clave proporcionada por DALOAR.

Ficha técnica: The Occultist

Plataforma de análisis: PlayStation 5 Desarrolladora: DALOAR Lanzamiento: 8 de abril de 2026 Analizado por: IVÁN HERNÁNDEZ
Análisis
✅ Lo bueno:
  • Ambientación
  • Diseño artístico de niveles
❌ Lo malo:
  • Historia previsible y poco interesante
  • Puzles demasiado fáciles
  • Enemigos que, si los quitas, no se nota la diferencia
  • Plagado hasta arriba de jumpscares baratos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *