NORSE Oath of Blood parte de una propuesta de lo más atractiva: mitología nórdica, un comienzo desde cero y un joven guerrero vikingo en búsqueda de venganza. Todo ello a través de una propuesta jugable que combina estrategia, combate por turnos y la gestión de asentamientos. ¿Suena bien, verdad?
En ErrekGamer, tras explorar el título independiente desarrollado por el estudio noruego Arctic Hazard y editado por Tripwire Presents, ya estamos preparados para traeros nuestras impresiones del juego, ya disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series X/S.
Antes de adentrarnos en el análisis, os dejamos disfrutar del tráiler oficial de lanzamiento de NORSE Oath of Blood.
Contenido
Un nuevo comienzo
En NORSE Oath of Blood nos metemos en la piel de Gunnar, un joven guerrero vikingo que, tras la destrucción de su aldea, se ve obligado a huir junto a su hermana Sigrid.

Así comienza nuestra aventura, estableciendo desde cero un asentamiento con el objetivo de progresar, reclutar guerreros y forjar alianzas, todo bajo el impulso de saciar nuestra sed de venganza y recuperar las tierras que nos pertenecen.
La narrativa, aunque no resulta especialmente original, cumple su objetivo: suscitar el interés del jugador por descubrir el destino de los hermanos protagonistas.
combate táctico y gestión
El bucle jugable de NORSE Oath of Blood se fundamenta en el combate táctico por turnos y en la gestión de nuestro asentamiento.
El combate se desarrolla por el clásico sistema táctico por turnos en los que cada personaje dispone de un determinado número de puntos de acción para moverse o ejecutar a habilidades. La sinergia y los distintos tipos de terreno cobran importancia durante los enfrentamientos,
Asimismo, al subir de nivel, tendremos la posibilidad de escoger entre dos mejoras posible, esto nos da la oportunidad de crear builds y especializarnos en el estilo de juego que más nos agrade.
En mi partida, ha resultado fundamental establecer un equilibrio entre las unidades cuerpo a cuerpo y a distancia, cumpliendo Sigrid, una de las protagonistas principales del juego, un rol muy importante en combate. El sistema resulta entretenido, si bien es cierto que, para quienes busquen un título realmente desafiante, su dificultad podría ser algo baja.

Por otro lado, la gestión y el desarrollo de nuestra aldea representan un pilar fundamental en el título. Mientras no estamos inmersos en misiones, el tiempo avanza por turnos en los que tendremos la oportunidad de completar proyectos de mejora en nuestro hogar, elaborar nuevo equipo para nuestro hird, comerciar con otros asentamientos y más. La sensación de progreso está bien conseguida y genera esa curiosidad constante por descubrir cómo podremos seguir mejorando nuestro asentamiento.

Apartado técnico de Norse Oath of Blood
En el apartado técnico es donde encontramos claros y demasiadas sombras en NORSE Oath of Blood.
El apartado sonoro del juego cumple sobradamente: melodías que logran meternos de lleno en su atractiva ambientación nórdica y una voces, en inglés, totalmente creíbles que denotan un buen trabajo en este apartado.
Por otro lado, el título visualmente resulta atractivo, sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante un título independiente y el género al que pertenece. Sin embargo, ese atractivo se difumina en gran medida cuando disfrutamos del juego en movimiento.

El juego cuenta con una optimización muy mejorable. Tanto es así que. con equipos que mueven sobradamente cualquier otro título, ni siquera activando, en nuestro caso, el DLSS y la generación de fotogramas, nos hemos librado de un constante sttuttering. A esto se le suman múltiples bugs de diversa importancia que afectan a la jugabilidad en mayor o menor medida: animaciones extrañas, momentos en los que inexplicablemente no podemos activar habilidades, duplicado de objetos en el inventario, misiones que no se activan o completan debidamente, etc.
Y creedme si os digo que es una pena, porque el envoltorio de NORSE Oath of Blood es tremendamente atractivo y, sin estos problemas, estaríamos sin duda ante un juego que rozaría el notable. Pero resulta inevitable la sensación de que el juego necesitaba algunos meses más de desarrollo centrado en la optimización. Ya que a diferencia de otros lanzamientos, los jugadores no adquieren un acceso anticipado de un título que continúa en desarrollo, en este caso están comprando una versión final.
La parte positiva es que el estudio noruego el estudio noruego afirma estar trabajando activamente para solucionar estos errores a través del feedback de la comunidad.
Conclusión
Norse Oath of Blood es un título que convence por su propuesta. Una atractiva combinación de combate táctico y gestión de asentamientos, apoyada por un apartado audiovisual que logra sumergirnos en la mitología nórdica.
Sin embargo, el viaje hacia el Valhalla tiene momentos de sol y otros muchos de tormenta cerrada. Por momentos, el título se siente más como un early access que como una versión final, debido a una optimización muy mejorable y bugs que empañan la experiencia de juego.
Es cierto que el equipo desarrollador ha lanzado dos actualizaciones desde su estreno y que ha declarado estar trabajando activamente para mejorar el rendimiento. Una vez solucionado sus principales problemas, recomendaría sin duda NORSE Oath of Blood, pero hasta entonces, Arctic Hazard necesita pulir mucho más el acero que tiene entre manos hasta hacerlo brillar como se merece.
Este análisis se ha realizado con una clave para Steam proporcionada por OnePRStudios.
Ficha técnica

- Apartado audiovisual.
- Propuesta atractiva que mezcla combate táctico y gestión.
- Optimización muy mejorable, tirones constantes.
- Múltiples bugs que pueden empañar la experiencia.
- Se siente como un early access y no como una versión final.




