Crisol: Theater of Idols ha venido a gritar a los cuatro vientos un secreto que muchos ya conocíamos: los videojuegos son arte. Se comporta como tal, y oscila entre las maravillas de entornos lejanos, como podemos ver en Kaodi, y el arraigo a lo propio, también maravilloso aplicándole la lente del artista que consigue transformar lo cotidiano en busca de lo fantástico. Así nació Blasphemous, recogiendo parte de nuestra cultura, y así es como nace Crisol: Theater of Idols, consiguiendo recordar al de The Game Kitchen en ciertos aspectos y sabiendo ser su propia cosa.
Esta hazaña nace de las manos de Vermila Studios, un equipo de desarrollo ubicado en España que ha decidido empezar su trayectoria nada más y nada menos que con Crisol: Theater of Idols. Este título nos lleva a Hispania, una España llevada al esperpento, para que exploremos Tormentosa en la piel de Gabriel y tratemos de descubrir todo lo que ha ocurrido en la isla.
Contenido
Imaginería, imaginario y arte en Crisol: Theater of Idols
A nivel artístico Crisol: Theater of Idols es una absoluta maravilla. No solo porque su apartado gráfico es bastante bueno, sino porque la dirección artística que conforma a los personajes, escenarios y el resto de utilería es excepcional y presenta una cohesión que pocas veces puede disfrutarse tanto. A nivel de cohesión me parece similar a losBioshock, juego con el que ya se le ha comparado o a Dead Space, que también lo hace muy bien en este frente. Diez de diez.

Tenemos además un diseño de personajes y enemigos excelso que solo ha conseguido escamarme en una cosa: Mediodía. No sé, no termina de gustarme cómo está animada y la dirección de su doblaje me chirría un poco (ya hablaremos del doblaje, que es magnífico). Igualmente no le quito mérito ni al estudio ni a la actriz de doblaje, el trabajo es grandísimo.
A nivel musical Crisol: Theater of Idols es simplemente una delicia. Sus temas son increíbles, y algunos de ellos incluyen voces que son una maravilla. Además, algunos de sus temas tienen nombres de poemas. Bueno, y la letra también en el caso de Volverán las oscuras golondrinas (mi filólogo interior está llorando de alegría). A nivel sonoro cumple muy bien, es fantástico, pero todas mis palabras quieren salir a hablar de la música en este momento.
Un shooter con muy buena narrativa
A nivel jugable estamos ante un shooter en primera persona bastante interesante. Por supuesto, lo más reseñable de Crisol: Theater of Idols es el hecho de que la munición y la vitalidad están conectados, por lo que si quieres conseguir más munición tienes que autolesionarte con el arma que lleves para recargar tu arma. Esta forma de gestionar los recursos típicos de un shooter les ha quedado muy bien y muy equilibrado.
A esto le sumamos el gamefeel, tan importante en los shooters, y ciertamente es genial. El hecho de que la munición esté enlazada a la salud implica que cada bala cuenta, y la verdad es que esto aporta una profundidad al combate bastante interesante.

Pero claro, cuando empiezas a jugar necesitas siete disparos para destrozar a una imagen, así que te preguntas cuándo vas a encontrar la escopeta (que es el mejor arma de cualquier videojuego y esto lo digo desde la más absoluta subjetividad pero sin ninguna duda). Pero no pasa nada, porque por suerte para ti está la Plañidera, que te va a permitir guardar la partida en la bola de cristal y, sobre todo, mejorar las armas y las habilidades.
Tenemos un hub, que es la feria donde se esconden los solari. En esta tendremos acceso a diversos minijuegos como los pulporrazos, que te darán tickets al más puro estilo circense y podrás canjearlos por diversos premios como una mejora de salud.
Una vez en las calles de Tormentosa nos encontraremos con imágenes vivientes que son nuestros enemigos. Muchas de estas atacan cuerpo a cuerpo, pero igualmente sientes cierto terror cuando se acercan. Lo interesante es que su cuerpo responde a los disparos, y con dos disparos de la pistola puedes destrozar sus extremidades.

Sí que creo que el prólogo de Crisol: Theater of Idols se hace un poco lento a veces y repercute de forma negativa a los primeros compases del título. Empiezas sin poder usar el arma durante un rato, y tardas bastante en conseguir solo el cuchillo. Creo que sería más interesante poder tener dos armas desde prácticamente el principio. Pero esto es una cuestión más personal que otra cosa.
Una narrativa envolvente
A nivel narrativo en Crisol: Theater of Idols seguiremos la historia de Gabriel, que siguiendo las órdenes de El Sol, va a la Isla de Tormentosa y se envuelve en sus tramas llenas de promesas en una España deformada.

Una de las cosas que más me han gustado de Crisol: Theater of Idols es el uso de las notas. Tendremos los documentos que podemos leer como en tu Resident Evil de confianza, sí, pero al llegar a la zona donde encuentras dicha nota se reproduce una visión en la que verás la escena reproducirse, doblada tanto en español como en inglés. Esto a veces será opcional, pero también podremos ver escenas al asimilar la sangre de ciertos enemigos muy concretos.
Y hablando del doblaje: el doblaje es maravilloso. Tanto en la música, que es espectacular y al nivel del mismísimo Clair Obscur: Expedition 33 en calidad (no en cantidad), como en las cinemáticas y las conversaciones por radio. De nuevo, Mediodía se me hace algo pesada (como personaje) y no termina de gustarme ni la animación ni el punto histriónico del doblaje que, lejos de ser elección de la actriz de doblaje formará parte de la caracterización de dicho personaje. Cuestión de gustos, supongo. La Plañidera me parece un personaje doblado magníficamente, así como el resto de personajes. Me encanta El Sol, también.

En definitiva, Crisol: Theater of Idols es un juego de lo más disfrutable que no dudo que va a formar parte del canon de los videojuegos españoles, que crece y crece con maravillas como esta.
Este análisis se ha realizado en PC gracias a una clave proporcionada por BestVisionPR
Análisis – Crisol: Theater of Idols

- Una dirección artística espectacular
- Un apartado musical y sonoro excelso
- Un diseño de juegos de lo más original
- Podría mejorar el ritmo del prólogo un poco.




