SkateBIRD

Análisis: SkateBIRD

Abran Youtube y en el buscador escriban “pájaro andando en skate”. ¿Vieron qué lindas y graciosas se ven las aves andando en patineta? Bueno, ahora imaginen que pueden jugar a eso. Y sí, porque de exactamente eso se trata SkateBIRD: de andar haciendo ollies , flips y todo tipo de maniobras con nuestro pajarito favorito arriba del skate.

SkateBIRD es un videojuego desarrollado por el estudio independiente Glass Bottom Games que fue revelado en el Nintendo Indie World de diciembre de 2019, e inmediatamente llamó la atención por lo simpático de sus diseños y lo hilarante que parece su idea a simple vista. Y, tras un par de retrasos, y una larga espera de por medio, SkateBIRD ya está por fin entre nosotros.

SkateBIRD

A montar sus skates, amigos alados

Lo primero que debo reconocer es que, al probarlo, el juego no da la mejor primer impresión. Salvo por lo cómico que es ver a nuestras aves caer torpemente de la patineta tras un mal aterrizaje (claro que eso me despertó incontables carcajadas), el juego engaña haciendo parecer que tiene poco para ofrecer. Pero a medida que vamos explorando el primer escenario, nos damos cuenta que tenemos una serie de misiones que cumplir, de manera lineal, para ir aprendiendo nuevas técnicas y desbloqueando otras zonas y niveles. Sí, aunque todos creíamos que iba a ser un videojuego de diversión casual, como para reírnos un rato sumando puntos y haciendo extravagantes piruetas, en realidad es una aventura en patinetas, y eso resultó una grata sorpresa.

Claro, eso sí: menos mal que el juego nos ofrece misiones para cumplir y que estas son entretenidas, porque la parte azarosa de divertirse andando en skate haciendo todo tipo de alocadas piruetas se ve desaprovechada por lo tosco de sus controles, la torpeza de nuestro personaje y una cámara que sinceramente es un verdadero desastre. Este último elemento nos da la sensación de que el juego le han faltado pulir algunos detalles antes de su lanzamiento, y se entiende el porqué del retraso en su salida al mercado.

Aunque debo ser honesto: salvo al iniciar el juego, momento en que aun no estamos familiarizado con los controles, uno termina «amigándose» con los defectos que ofrece SkateBIRD, por lo que el problema de la cámara termina solo siendo un obstáculo y nada que impida disfrutar del juego. Eso sí, en alguna que otra misión de esas que requieren máxima concentración y agudeza en nuestros dedos, seguro la cámara nos va a jugar una mala pasada, evidenciando que quizás sea necesario un parche que pueda enmendar ese error, o, cuanto menos, que pueda pulir su jugabilidad y explotar al máximo la posibilidad de disfrute que intenta otorgar este simpático indie.

SkateBIRD

Su historia y su duración son, tal vez, el punto fuerte del juego. Son cinco niveles, los cuales iremos desbloqueando a medida que vayamos avanzando en la aventura. La historia gira en torno a que nuestro pajarito quiere ayudar a su “gran amigo”, y para eso deberemos intentar llegar a la oficina laboral de nuestro compi humano. Para hacerlo, debemos cumplir diversas misiones gracias a la ayuda de otras aves, y las mismas van desde recoger objetos y realizar distintas maniobras; hasta dirigirse a tal lugar, hacer la acción que se nos solicite o sumar determinada cantidad de puntos. Es grato resaltar que cada nivel tiene una buena cantidad de objetivos por cumplir, además de objetos coleccionables por recolectar, lo que hace que cada escenario nos tome dos o tres horas, dependiendo el tiempo que necesitemos acorde a nuestras habilidades para superar cada uno de los desafíos propuestos. Además, si tenemos la ambición de ir por el 100% del juego, al momento de seleccionar el escenario a jugar podemos visualizar cuántas cosas nos quedan por completar en el mismo.

Diseños verdaderamente chuchis

Otro atractivo que ofrece el juego es la posibilidad de personalizar nuestros pájaros: podemos seleccionar entre numerosas especies de ave, a las cuales vestiremos y equiparemos según nuestros gustos. Podremos ir editando nuestra ave en cualquier momento de la aventura, sin que esto afecte el desarrollo de la misma. Y me parece maravillosa la cantidad de especies que tenemos a nuestra disposición para poner a montar un skate. A mí el juego me conquistó solamente con este detalle: la posibilidad de elegir como personaje jugable una paloma o una cotorra argentina, entre tantas otras aves. Y, acorde vayamos progresando en la aventura y descubriendo nuevos coleccionables desperdigados por los escenarios, tendremos acceso a más indumentaria para dejar aún más chuchis a nuestros pequeños amigos alados.

SkateBIRD
SkateBIRD

Y, hablando de las aves, el comentario menos profesional que van a leer en una review en toda su vida: por algún extraño motivo estoy convencido de que el juego ha atinado en los diálogos, ya que uno termina “comprando” la sensación de que realmente así hablan los pájaros, y eso hace más graciosas y simpáticas las conversaciones, dándole un toque de frescura al desarrollo de la historia. Siempre me parecen más que bienvenidos estos juegos que intentan salirse de lo tradicional y apuntan hacia lo jocoso. Es cierto, en este caso hacer eso no es para nada arriesgado, más bien es una apuesta fácil (estamos hablando de aves, no sé si alguien esperaba diálogos profundos o lecciones de vida… los diálogos graciosos caen por decantación), pero aún así lo han logrado con la calidez con la que suelen atraparnos los estudios independientes a la hora de darle ese toque de amor a sus creaciones.

Respecto a la selección de idiomas, podemos jugar SkateBIRD tanto en español, como en inglés, francés, italiano, alemán, japonés, etcétera, por lo que hay dialectos para todos los públicos.

SkateBIRD

En conclusión, SkateBIRD cumple con el objetivo de entretener a su público. Aunque sus mecánicas sean algo torpes, y no es un juego para matar el tiempo haciendo grandes acrobacias como podíamos esperar, compensa esa falencia dándonos una aceptable historia con misiones divertidas que tienen una dificultad variada. Y si hay algo que no le van a faltar a este indie son las risas, ya sea por la pizca de humor de sus diálogos, o por lo divertido que es ver a un ave montar un skate.

Hemos realizado este análisis en Nintendo Switch con un código proporcionado por Glass Bottom Games.

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