Análisis: Ocean’s Heart

El éxito masivo de los videojuegos independientes es cada día mayor y su lucha contra los videojuegos triple A es algo que seguirá manteniéndose, sin embargo, la creación de pequeñas historias hará que brillen por su propia luz. Ahora, cuando se considerada que The Legend of Zelda había tenido mucha popularidad, estaba claro que saldrían algunos clones y sería la inspiración continua para muchos desarrolladores. En este caso ha sido de total inspiración para Max Mraz que junto con Nordcurrent han publicado Ocean’s Heart, un juego RPG de acción en 2D con un adorable pixel art y una amplia jugabilidad que te atrapará de lleno en cada mazmorra que explores y en cada acertijo que resuelvas.

Dándonos la bienvenida en una pequeña isla escasamente poblada llamada Limestone, nuestra protagonista, Tilia, se despierta en la posada y taberna de su familia. Al encontrarse con su padre, este le envía a una cueva de almacenamiento secreta al norte de la isla para buscar whisky para su amigo y, tan pronto como regresa, los piratas han atacado todo su pequeño pueblo natal y han secuestrado a su mejor amiga. Desesperada por saber que ha ocurrido, acude a su padre, el cuál decide unirse al grupo de búsqueda y promete regresar en un par de días, pero no, nunca regresa. Es entonces, cuando Tilia se propone salir en la búsqueda de su amiga y su padre desaparecido. Al salir de esta pequeña isla, sentiremos que el mapa es más grande de lo esperado y que el reino insular presentado por 16 bits está lleno de vida con aldeas, puertos y mucha naturaleza (árboles, desierto, océano…). Tilia se convertirá en toda una heroína y una gran combatiente dentro de su aventura que acaba de empezar.


ocean's heart

La trama principal es única, pero es cierto que no desprende ninguna urgencia para continuarla, ya que el juego pone mucho énfasis para que te desvincules de ella y comiences a realizar misiones secundarias. Y si, habrá bastantes, aunque no te preocupes porque también contaremos con un registro de todas ellas. Sin embargo, tanto para la trama principal como para todas las misiones secundarias que Tilia está dispuesta a realizar, todo es orientativo y te anima a que explores todo el mapeado, descubriendo secretos y resolviendo acertijos. Ahora bien, ¿hasta qué punto es bueno soltarnos en un mundo con una pequeña definición previa y sin conocernos todo? Es decir, cuando ya llevas un tiempo jugando conoces muchos NPC, imposible aprenderte los nombres de todos, alguno te manda una misión secundaria, la realizas después de un tiempo y ya no te acuerdas que NPC fue el que te mandó esa misión.

Dentro de mi experiencia, algunas veces la exploración se convertía en un movimiento de búsqueda continua para averiguar el verdadero camino y se echaba de menos algún punto más exacto. No obstante, toda la aventura está muy bien estructurada, y algo de lo que si hace sentirte gratificante y orgulloso es cuando limpias toda una mazmorra, y es que siempre tienes la certeza de que recibirás un premio por ello. El cofre final te estará esperando.



La jugabilidad en Ocean’s Heart es claramente muy cercana aquellos clásicos de este mismo género, en el que nuestra protagonista blandirá una espada y tendrá bombas en su regazo para ayudarse en algunas situaciones. No obstante, los controles se sienten muy torpes y en más de una ocasión puede ser frustrante, ya no solo el hecho de intentar combatir con un enemigo, si no el ejecutar determinados movimientos precisos como es ir caminando por un puente y sin más caerte al agua. Cosa que ocurre tanto con un controlador de PS4 como con teclado y ratón, provocando que la experiencia sea bastante tediosa si esto no para de repetirse. Aun así, los controles son los básicos y necesarios: atacar, esquivar e interactuar, en realidad en el juego no se necesita nada más.



Un aspecto que servirá como aliciente en nuestra aventura, es la progresión de nuestro personaje. Está claro que este reino insular no sólo estará plagado de enemigos, también habrá diferentes objetos que se irán acumulando en nuestro inventario y todos ellos siempre servirán para algo, nunca cogeremos algo que sea puramente basura. Para ello, tendremos que tener en cuenta las ciudades grandes porque allí es dónde estarán los NPC apropiados para crecer en nuestra trayectoria. Por un lado, estará el mercader, quién nos venderá pociones, pero también tendremos opción de crearlas en una mesa de crafteo, al igual que diferentes potenciadores para nuestra arma y nuestras habilidades. Y, por otro lado, tendremos al herrero que con un ítem más dinero, nos mejorará el arma para hacer más daño. En cambio, si queremos subir la armadura, será a través de determinador ítem que nos encontremos y se hará de manera automática.



Nos adentramos en el combate y, efectivamente, todo ronda a un recuerdo indudablemente de The Legend of Zelda, en mi opinión el mayor defecto de este juego. Este sistema es muy sencillo, aunque en ocasiones con mucha dificultad, en el que moveremos nuestra espada y esquivaremos objetos para enfrentarnos a los diferentes enemigos que están por el mundo, pero poco más. Sin embargo, todo comienza a volverse más divertido cuando nuestra pequeña espadachina adquiere nuevas habilidades. En algún momento debió ser que me perdí, pero en teoría también podrás adquirir un arco y lanzar flechas, aunque no supe encontrarlo. También conseguiremos una lanza, un bumerang y determinadas habilidades de magia que nos ayudarán a destruir y avanzar. De hecho, cuando nos quedemos sin vida nos permitirá guardar y continuar desde el inicio de ese mapa, algo que sin duda ayuda a ir con mayor seguridad a la hora enfrentarnos a determinados enemigos.



Visualmente Ocean’s Heart es una delicia y tiene una presentación que no reconoce la existencia del desarrollo de los últimos años en lo gráficos, y es que es verdaderamente encantador con su pixel art junto con cada detalle creado minuciosamente, además de utilizar una perspectiva de arriba hacia abajo que permite crear un mundo que fomente la exploración. Este mundo se siente vivo en la mayoría de los mapas, puedes estar en un bosque, pasar hacia un desierto y acabar en un navío, todos lugares diferentes, pero que desprenden su propia esencia. Con respecto a la banda sonora, también es encantadora y se adecua al carácter de cada lugar que estemos visitando, aunque se convierte en un hilo musical algo repetitivo. Eso sí, los efectos de sonido son sólidos, pero a veces se sienten apagados, aunque como consejo es no quedarte sin vida por la animación y el sonido que no para de repetirse.



En conclusión, Max Mraz ha creado una encantadora aventura de pixel art en el estilo clásico de Zelda, aunque es cierto que la inspiración se agranda en determinadas ocasiones perdiendo originalidad, sin embargo, para aquellos fanáticos de los 16 bits este juego es para ellos. Dentro de su mundo 2D vamos a encontrarnos una gran exploración, aunque puede que nos sintamos desorientados y perdidos en algunas ocasiones, esto unido a los controles torpes dentro de nuestro movimiento y ataque. No obstante, la progresión del personaje se siente gratificante, cada exploración de las mazmorras con su respectivo cofre al final también, eso sin contar su aspecto visual. La estética creada con pixel art te deleita visualmente y te atrapa en cada zona que visites, además de permitir que se disfrute de una aventura teñida de nostalgia con algún toque de dificultad.

Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Nordcurrent.

VALORACIÓN FINAL

Ocean’s Heart es consciente de sus influencias, pero crea una aventura acogedora en un mundo muy bien diseñado y que hace justicia con cada elemento que han creado. La exploración se eleva y el descubrimiento de determinados secretos harán que no pares de querer saber más de esta historia.

8

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