Análisis: Shady Part of Me

Estamos ante otro título independiente que usa la imagen de las plataformas como metáfora de la terapia y la superación personal, ya que esto se puede ver en otros juegos como INSIDE o LIMBO. La salud mental no deja de ser un tema importante y los desarrolladores franceses Douze Dixièmes junto con Focus Home Interactive han presentado Shady Part of Me, una emocionante narrativa repleta de giros y sorpresas llena de rompecabezas. Con la capacidad de poder rebobinar en el tiempo, nos ayudará a evolucionar para avanzar por esta aventura poética, superar todas las dificultades y acabar siendo más fuertes que nadie. Con un desarrollo excepcional y un juego contextualizado capaz de acompañarnos por algunas preguntas sin respuesta, Shady Part of Me nos anima a mirar dentro de las sombras y ver lo que esconden.

En Shady Part of Me encarnaremos a una niña pequeña que, junto a su sombra, comenzaremos a superar diferentes dificultades emocionales a través de entornos oníricos surrealistas y mientras cada elemento se cuenta a través de unas frases y unos diálogos. La niña tiene un miedo mortal a la luz, mientras que su sombra, necesita la luz para existir. Yendo ambas por caminos totalmente diferentes, por fin se encuentran y querrán acompañarse. Pequeños detalles y contractes inteligentes, que sirven muy bien para dar un gran comienzo e hilo a esta historia y, sobre todo, a su diseño de niveles. Sin embargo, no es tan fácil como parece, la cabeza puede ser nuestro peor enemigo y esta niña, llena de dudas, temerosa y nerviosa, quiere esconderse en su soledad sin tener ninguna mirada ajena, mientras que la sombra es más segura, no tema a los peligros y empuja a niña a salir de esa presión interior y, de esta manera, enfrentarse al exterior.


Shady Part of Me

La base principal de Shady Part of Me en sus rompecabezas es utilizar la interacción entre los dos personajes para que cooperen entre ellas y metafóricamente dar a entender que se necesitan. Con la niña nos adentraremos en un paisaje 3D con pequeños elementos, mientras que con la sombra estaremos en 2D apoyando los pies en la oscuridad. Podremos alternar eficazmente entre el 2D y el 3D en todo momento, dentro de espacios inquietantes, aunque con la intención de adentrarnos en un mundo ‘caótico’ mientras nos ofrecen continuamente grandes mensajes de como afrontar nuestros miedos. Sin duda, la parte más importante de su jugabilidad es el uso de luces y sombras que utiliza continuamente para representar los diferentes mundos, para que nos guíe por el camino correcto y al que tendremos que manipular constantemente.



En cuanto a los rompecabezas, la curva de aprendizaje no es muy buena, debido a que en ocasiones se sienten repetitivos y una copia y pega de un puzle simplemente para continuar con la historia. La mayoría de ellos implican empujar algo hacia un punto, saltar sobre alguna zona o activar un interruptor, pero no tienen una gran dificultad. Lo que si destacan es por su buena originalidad y el buen uso de la gravedad para desarrollar una jugabilidad muy inesperada. Eso sí, para hacer aún más fácil nuestro paso por cada nivel y cada puzle, hay un sistema de rebobinado que permite rebobinar el tiempo rápidamente si cometemos un error fatal. Esto puede ser un detalle bueno y malo: bueno porque recargar la partida se hace mucho más ameno, rápido y puedes aprender de tus propios errores, mientras que malo porque la tensión de saber si vas a fallar o no, se apaga.



Con un origami representado con un pájaro y simbolizando la paz, el progreso y la superación, serán nuestros coleccionables y aquellos pequeños retos que nos presenta Shady Part of Me para encontrarlos. Estos irán enumerados y si falta alguno podremos ir específicamente al nivel para encontrarlo, aunque la mayoría están a simple vista.

A parte del trasfondo y la historia que quiere transmitir, Shady Part of Me destaca sin duda por su característico estilo artístico. Navega por unos entornos imaginativos y muy creativos inspirado en acuarelas y tonos pastel, provocando que nos enganchemos rápidamente. Han utilizado el propio entorno aportando frases de la historia que nos acompañan en cada situación y acción que realizan nuestras protagonistas. Mas allá de esta identidad visual, también se puede disfrutar de un buen diseño de niveles con una verticalidad y profundidad que sin duda resalta, además de las animaciones. El deslizamiento y acompañamiento sonoro de la música la escucharemos en base a las acciones de la niña, siendo esencial en todo momento. En cuanto al doblaje, destacar la cautivadora voz de Hannah Murray (Gilly en Juego de Tronos).



En conclusión, Shady Part of Me es una pequeña joya escondida. Cautiva nada más abrirlo y encontrarte en un ambiente psicodélico, con una historia que representa esos miedos que tenemos internos y a veces nos toca luchar contra ellos, de la asombrosa imaginación de mostrar este conjunto en un videojuego, hace que se convierta en una experiencia inolvidable. Puede que algunos puzles se sientan repetitivos o sin dificultad, añadido a una duración corta,pero es cierto que se ajusta a una jugabilidad muy original, usando pendientes, perspectivas y una verticalidad que sorprende. Además, se reinventa bastante con el cambio de 2D y 3D y ese buen uso de luces y sombras, acompañado de la gran voz de Hannah Murray, lo hace perfecto. Si estás buscando un juego relajante, pero a la vez interesante y muy bien construido, Shady Part of Me es lo que buscas.

Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Focus Home Interactive.

VALORACIÓN FINAL

Shady Part of Me es un juego de plataformas de rompecabezas que te cautivará nada más abrirlo. Con un buen diseño de niveles, una jugabilidad innovadora y una historia inquietante e interesante, anímate a darle una oportunidad y conocer su final.

8


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