Tales of Eternia Remastered es un remaster con sabor añejo y que en esencia apenas aporta novedades.
Tales of Eternia: el clásico se moderniza
Tales of Eternia se lanzó originalmente para PSOne y PSP hace ya una buena pila de años, y se convirtió en mi referente para la portátil de Sony junto con Valkyrie Profile y Jeanne d’Arc en lo que a JRPGs de dicha gran consola se refiere. Ahora, 26 años después Bandai Namco reedita el juego para dispositivos actuales en un remaster con sabor añejo y que en esencia es exactamente el mismo contenido.


En un momento en el que sufríamos la «tiranía» de las deficiencias técnicas que marcaron sagas como Final Fantasy o Dragon Quest en NES, y que a la postre marcaron las bases de los JRPGs en sus primeros años de 8 y 16 bits -tales como mazmorras muy parecidas, encuentros aleatorios interminables y combates por turnos con animaciones muy básicas-, Tales of Eternia fue uno de los que quiso proponer cosas nuevas, afectando a la jugabilidad pero también a la estética.
Gráficos
Tales of Eternia cuenta con tres vistas diferentes: un mapa general en 3D donde el personaje se mueve para trasladarse entre aldeas o puntos singulares, una perspectiva aérea cenital dibujada a mano en 2D que representa el interior de una mazmorra o ciudad, y una vista reservada para los encuentros y que recuerda en cierta manera a los beat’em up clásicos.
La versión remastered trae alguna pequeña mejora para adaptar la pantalla a formatos 16:9, pero más allá de esas pingües sutilezas, has de saber que todo sigue prácticamente igual que hace 26 años. No me interpretes mal, en su momento este juego era la bomba, pero el tiempo pasa y ahora tal vez sólo satisfaga a los amantes del Pixel Art. El resto, viendo incluso la evolución de la saga, encontrarán este apartado bastante intrascendente.

Combate
Es a mi entender lo mejor de este Tales of Eternia Remastered. Como ya dije antes, algunos equipos de desarrollo quisieron innovar y Bandai Namco inventó el «sistema de combate de movimiento lineal agresivo«, que en el fondo es una manera de sustituir el tradicional ataque por turnos y dinamizarlo como si fuese un beat’em up.
Controlas a varios personajes de tu equipo, a Reid en primera persona y al resto a través de órdenes y reglas de comportamiento, en un plano horizontal en el que todos se mueven en tiempo real y a su libre albedrío. Podrás aproximarte al enemigo, atacar con armas blancas, defenderte, usar movimientos especiales o magias y objetos, y lo mismo harán los demás, desencadenando situaciones en las que todo se vuelve extremadamente caótico y divertido.

Cuidado. El sistema esconde una dificultad interesante que incluso puede ser aumentada en el remastered gracias a ciertos parámetros incluidos y que afectan al tu handicap y la cantidad de combates aleatorios que se producen -farmear se me antoja imprescindible, especialmente en exteriores-.
Se puede grabar en cualquier parte, pero en mazmorras caes a un punto de control determinado al recuperar partida. Si se agotan tus puntos de salud, descansar en un campamento o hechizos básicos no funcionan, has de usar una poción o gastar dinero en una posada, es importante que lo tengas en cuenta a la hora de farmear y gestionar o economizar recursos. De igual manera, los puntos de magia se recuperan en parte al final de cada combate y en su totalidad en posadas o con pociones, así que atento a las órdenes de equipo de los magos, que tienden a agotarlos rápidamente.
Historia y extras
En ese homenaje que lleva haciendo Bandai Namco a la saga «Tales of» han participado varios remaster ya, pero yo me quedo con la última entrega de la saga que participa de su mismo esquema de juego y que recomendé hace unos meses, el Tales of Arise. En esta ocasión los protagonistas viven en un mundo separado en dos mitades -Celestia e Inferia- y amenazado por un conflicto que las ha de enfrentar. En ese ambiente Reid, Farah y Keele conocen a Melody del mundo superior, quien ha descendido a Inferia con el objetivo de restablecer la paz.
Más allá de que los tintes épicos de la historia puedan resultar o no interesantes para ti, hay muchas características de la saga reconocibles -en realidad y pese a que se publique ahora, en su día fueron pioneras-, como la posibilidad de cocinar en base a ingredientes y recetas descubiertas, de acampar, de hablar con otros personajes y de moverte libremente por el mapa 3D.

Específicamente, en este Tales of Eternia Remastered tienes que reclutar a varios espíritus elementales, los craymels superiores, que una vez pasan a tus filas pueden ser alimentados con cristales, evolucionar y utilizados en la batalla. En el remastered se ha incluido un indicador de objetivo y de misiones secundarias, la posibilidad de activar un modo de combate automático y desactivar los combates aleatorios -algo que desaconsejo-.
Conclusión
Hay que tener dos cosas muy claras, que es un remaster muy parco en mejoras y visualmente obsoleto y considerado como un Pixel Art, y que a pesar de todo posee un gran sistema de combate 2D, antesala de lo que hoy día son los action-rpg de los Tales of actuales. Si tuviese un dispositivo portátil ni me lo pensaba, es perfecto para jugar unas partidas y me encanta que tenga ese punto de dificultad añadida en la gestión del farmeo.

Pero si tengo que jugar en pantalla grande quizá se me plantean más dudas en un mar de cientos de títulos modernos. Es cierto que me ha encantado rememorar mis primeras horas en una PSP hasta la captura del primer Craymel de agua, pero hasta la tosquedad del control y la interacción con escenario se han mantenido igual de bruscas que antaño y sin ningún tipo de mejora, es algo que puedo aceptar en PSOne pero hoy día no.
Eso no me impide disfrutar del juego, en absoluto, pero me indica que el remaster de uno de los mejores entregas de la saga Tales of merecía algo mejor.
Este análisis se ha realizado en Xbox Series S gracias a una clave proporcionada por Bandai Namco. Descubre más reviews como esta en nuestra sección de análisis.
Ficha técnica - Tales of Eternia Remastered

- Muy buen Tales of
- Gran sistema de combate
- No trae apenas mejoras





