Los últimos despidos dentro de Xbox siguen teniendo respuesta desde dentro de sus propios estudios. Más de 800 trabajadores, miembros de sindicatos y organizaciones locales participaron en las protestas coordinadas «Save Our Devs» celebradas en Estados Unidos y Canadá, una nueva movilización con la que pretenden presionar a Microsoft para que revierta los recortes y negocie mejores protecciones laborales.

«Save Our Devs» movilizada por toda Norteamérica
Las concentraciones, organizadas con el apoyo de Communications Workers of America (CWA), se celebraron en diferentes puntos de Norteamérica y contaron con trabajadores vinculados a algunos de los estudios más importantes bajo el paraguas de Xbox. La organización representa actualmente a cerca de 4.000 trabajadores de videojuegos dentro de la compañía.
El origen del conflicto está en el último proceso de reestructuración de Microsoft. Según la CWA, Xbox planea eliminar 3.200 puestos de trabajo, con una primera fase que afectará a 1.600 empleados, entre ellos cientos de trabajadores sindicalizados. La organización reclama que Microsoft revierta los despidos y negocie los primeros convenios colectivos de varios de sus estudios.
La tensión tampoco termina en las manifestaciones. El pasado 15 de julio, la CWA presentó cargos ante la National Labor Relations Board (NLRB) acusando a Microsoft de diferentes infracciones laborales relacionadas con la negociación de los despidos. Mientras tanto, la campaña también ha llegado a los propios jugadores: una petición publicada en Xbox Player Voice superó los 4.000 votos positivos y acumuló cerca de 900 comentarios.
Las protestas vuelven a poner sobre la mesa uno de los grandes problemas de la industria durante los últimos años: hacer videojuegos de éxito ya no parece garantizar que quienes los desarrollan puedan conservar su puesto de trabajo. Y esta vez, una parte de los trabajadores de Xbox ha decidido que no quiere quedarse mirando cómo llega el siguiente correo de Recursos Humanos.




