La aventura indie española Shadows of the Afterland es la protagonista de nuestro análisis de hoy.
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Shadows of the Afterland aventura Pixel art
Un nuevo «point and clic» con marcado estilo retro pixelado se atreve a probar fortuna en este irregular terreno de las aventuras indie. Se trata del Shadows of the Afterland del estudio español Aruma Studios, y digo «probar» porque a veces bajo la excusa del bajo presupuesto se nos intenta vender el pixel art como el hecho diferencial cuando enmascara en realidad una decisión empresarial obligada por las entendibles circunstancias, entre otras el dinero, el tamaño del equipo y los tiempos de entrega comprometidos con la editora, y no se le otorga el trato que merece.
Afortunadamente este no es el caso de Shadows of the Afterland. Aunque respira inevitablemente en la línea «low cost» de las aventuras gráficas, si obvias que no puede competir con los grandes en materia gráfica, al menos puedes apreciar que el trabajo está mimado por todas partes, desde el diseño de los personajes a la variedad de escenarios y hasta el doblaje, aunque esté en inglés y suene raro escuchar «Castilla la Mancha» pronunciado en la lengua de Shakespeare.

Resuelve el misterio
Nos encontramos en el Madrid de los años 1960. Encarnamos a Pilar, una trabajadora asistente del hogar, y empezamos justo en el momento de su muerte. Sin embargo, nada más llegar al recibidor donde transitan las almas que esperan el descanso definitivo o una voluntaria reencarnación, se da cuenta de que aunque mantiene su aspecto, sus recuerdos y su manera de actuar son los de otra persona, una policía del futuro llamada Carolina que a efectos del registro de almas de los vivos aún no existe. Tocará investigar por nuestra cuenta qué ha pasado porque el personal funcionario de allá está igual de ocupado que el de acá y no nos va a ayudar.
A partir de aquí tenemos delante un interesante juego «point and clic» al más puro estilo Monkey Island, aunque en esta ocasión el interfaz se ha simplificado mucho y al pasar el ratón sobre un objeto se escoge automáticamente si se puede coger, observar, usar o combinar en el caso de que forme parte de un, dicho sea de paso, escueto inventario. De igual forma se han cortado de raíz tanto los diálogos con los NPC una vez estos han dejado de aportar, como revisitar los objetos y escenarios que ya no tienen función alguna, lo cual agradezco enormemente.

En nuestro periplo por descubrir qué ha pasado nuestra ubicación inicial será esa especie de purgatorio donde van las almas de los muertos a la espera de que se purifique su alma y puedan ascender, o decidan volver al mundo de los vivos bajo un nuevo cuerpo. Ese purgatorio abre la entrada a otros lugares como un salón de actos, una biblioteca, una guardería, un bosque y hasta una sala de musculación, y en todos ellos encontraremos NPC con los que tendremos que interactuar haciendo recados para obtener pistas.
Mucha imaginación y buen hacer
Como ya indiqué al comienzo del análisis, el diseño de los puzles derrocha imaginación, me han resultado muy lógicos si bien la simplificación de las acciones hace que todo resulte sencillo y algo lineal. En otras palabras, Carolina sólo ha de enfrentar un problema cada vez, y ello acota la utilidad de cada objeto y reduce la dificultad de los acertijos, y si en alguna ocasión te atascas, el reducido número de objetos del inventario ya es de por sí una buena pista.
Emilia visitará una buena variedad de entornos, he encontrado genial que en algunos momentos debas volver al mundo de los vivos y poseerlos para rebuscar entre sus pertenencias y obligarles a hacer cosas por ti, ya que como fantasma ya no puedes interactuar con su mundo y sin embargo vas a necesitar cosas del más acá. De igual forma, he de decir que en el último tramo me ha dado la impresión de que todo discurre a una velocidad diferente, como si las prisas por cerrar el desarrollo hicieran que el juego tuviera menos puzles, más diálogos y precipitaran el final.

Conclusión
En definitiva, Shadows of the Afterland es una buena aventura gráfica de entre seis y ocho horas de duración y en un contexto de juego Pixel Art bastante interesante. Quizá peque de resultar algo fácil si eres veterano del género, pero en su favor está la lógica de sus puzles, nada de estirar chicles innecesariamente, y la frescura de su guion. combinando personajes variopintos y situaciones hilarantes. Muy ameno, un juego que se te hará corto.
Desde hoy 10 de febrero tienes disponible en Steam este Shadows of the Afterland, y más adelante también contará con versión para Nintendo Switch. Disfruta de este y otros títulos independientes en nuestra sección de análisis de juegos indie.
Este análisis se ha realizado en PC gracias a una clave proporcionada por Aruma Studios.
Ficha técnica Shadows of the Afterland

- Buen diseño de personajes y escenarios
- Guion imaginativo
- Algo sencilla y lineal
- No muy larga




