SKROLL es un nuevo roguelike que convierte el scroll infinito de las redes sociales en un juego de supervivencia donde tu cerebro, tu dopamina y tu cordura son los verdaderos recursos a gestionar. Desarrollado por los españoles Emilio Rivas, Luis Suárez, Rubén García y publicado por CYCLOPS GAMES.
SKROLL está previsto para lanzarse en 2026 en PC a través de Steam, donde ya puede añadirse a la lista de deseados mientras sus creadores continúan el desarrollo. Forma parte de la oleada de indies centrados en mecánicas roguelike deckbuilder, pero con un enfoque muy concreto en la economía de la atención y el diseño de interfaces tipo red social. Por el momento no se han anunciado otras plataformas ni fecha exacta, más allá de ese marco general de lanzamiento.
Sobrevive deslizando vídeos en SKROLL
En SKROLL despiertas en una realidad gobernada por un feed infinito: sobrevives deslizando vídeos y publicaciones mientras intentas satisfacer la constante necesidad de dopamina de tu propio cerebro. Cada “scroll” no es solo un meme o un vídeo tonto, sino una carta con efectos estratégicos que afectan a tu batería, sueño y sanidad mental, obligándote a decidir qué tipo de contenido consumirá tu personaje para seguir vivo un día más. La premisa juega de forma directa con la adicción al móvil y las redes, usando el lenguaje del roguelike para criticar, a la vez que gamifica, esa dependencia al scroll eterno.

Entre sus puntos clave, SKROLL propone una mezcla de gestión de recursos y construcción de mazo apoyada en el formato feed:
- Roguelike deckbuilder basado en un scroll infinito de contenido, donde cada vídeo/carta tiene efectos únicos.
- Al menos 8 categorías de contenido diferentes (por ejemplo, memes, noticias, drama, etc.), cada una con mecánicas propias que modifican tu partida de forma distinta.
- Más de 100 “vídeos” o cartas con efectos estratégicos, que se combinan para crear sinergias y builds centradas en dopamina, ahorro de batería o protección de la cordura.
- Gestión simultánea de tres barras fundamentales: batería del dispositivo, sueño y sanidad, que pueden llevarte al colapso si no equilibras bien lo que consumes en pantalla.




