Análisis - Mochi-o: una lección de no juzgar por la portada

Análisis – Mochi-o: absurdez, diversión y hámsteres

Los hámsteres dominarán el mundo, tarde o temprano

Cuando probé la demo de Mochi-o hace un tiempecillo, no muy largo tampoco, la verdad que me quedé con ganas de más. Me pareció un juego sencillo, con un toque de humor, pero que, sobre todo, aludía al concepto de videojuego más clásico como base: centrarse en ser divertido y no pretender mucho más. Sin embargo, dejaba entre ver algunas cosas a las que no le presté atención por ser una demo, pero que sí os contaré en este análisis. Mochi-o me ha acabado sorprendiendo para bien, haciendo incluso las dos rondas completas del juego para ver sus «dos finales», así que venga, que se me aburre el hámster.

El arma definitiva: un hámster

Mochi-o sucede en un ficticio universo en el que el mundo está en guerra en diferentes lugares, pero nosotros tenemos un arma maestra para defender a la humanidad: un hámster. Sí, suena absurdo, y lo es, como casi todo el argumento completo del juego. Pero no me malentendáis, es de esos absurdos buenos, cómicos, con los que te ríes e incluso puedes empatizar con algunos de los mensajes que se mandan de fondo. Nuestro protagonista es el nuevo encargado de Mochi-o, este hámster-arma suprema capaz de destruir ejércitos completos, solo sacándolo por la ventana con la mano.

Nuestra tarea va a ser muy sencilla: cuidar y alimentar el hámster y cumplir con las misiones que nos manda la directora. Entre misión y misión, tendremos unas pequeñas conversaciones que van desarrollando la trama, y ojo, porque creo que es de las pocas veces que he dicho: ah, espera, ¿Qué?

Análisis - Mochi-o: absurdez, diversión y hámsteres

No es broma si os digo que la historia de Mochi-o es mucho más completa e interesante de lo que me esperaba. Está superdifícil explicar esto sin entrar en spoilers, pero podemos decir que Mochi-o no es el único hámster que existe, nuestro protagonista no parece ser un «humano cualquiera» y que la directora, cuando muestra sus verdaderas intenciones, todo cambia por completo.

Entre toda esta historia, lo que sí que se lanza es un mensaje pro animalista, y cómo las personas, en el fondo, somos muchas veces la raíz de lo malo que sucede en el mundo. Como digo, es algo que me ha sorprendido, para bien, puesto que además comulgo con algunas de las ideas que plantea. Y lo mejor de todo, es que estas partes, más de conversación entre misión y misión, se hacen muy amenas gracias a su parte cómica. Eso sí, solo está disponible en inglés, a menos que entiendas chino o japonés, claro. 

Análisis - Mochi-o: absurdez, diversión y hámsteres

Dopamina por segundo

En términos jugables, Mochi-o es mucho más sencillo, en un punto medio entre un arcade y roguelite, acercándose incluso a los bullet heaven (juegos estilo Vampire Survivors) más actuales pero más de refilón. De hecho, se juega bastante sencillo:

  • El hámster sale por la ventana y apunta a los enemigos, disparando de manera automática
  • Los enemigos sueltan pipas
    • Las puedes recoger o dejar crecer para que salga un girasol que otorga más pipas más adelante
  • Subes de nivel con las pipas y escoges entre 3 mejoras, las cuales son pasivas o activas (armas).
  • Como extra: a veces sueltan pipas especiales con efectos como furia o congelar enemigos, cofres con muchas mejoras, y hay unos tickets que sirven para crear mirillas, un contenido «post-game» que otorga bonificaciones adicionales.

Análisis - Mochi-o: absurdez, diversión y hámsteres

A esto se le añade una cosa muy mona, que es básicamente acariciar al hámster antes de cada misión, otorgando bonificaciones adicionales extra, o las clásicas compras de mejora y desbloqueos de diferentes armas. En este sentido, no esperéis mucho, no son una cantidad excesiva, pues el juego tiene un total de 16 misiones, y un modo infinito, así que es más que suficiente. Además, cada nivel dura entre 3 y 6 minutos, según si recogemos los relojes que restan tiempo o no.

Hablando de contenido «post-game» y esa creación de mirillas, cuando se acaba el contenido principal del modo historia, y comenzamos con, digamos, la segunda parte adicional, también desbloquearemos más hámsteres. Cada uno de ellos tendrá unas bonificaciones adicionales en el campo de combate, y es que se pueden equipar y, finalmente, sacar dos hámsteres a luchar. Y claro, tendrás que subir a Mochi-o y estos hámsteres de nivel, así que ahí comienza el farming de pipas de mejora.

De manera general, reconozco que la jugabilidad es adictiva y uno se lo pasa bien, principalmente gracias a la cantidad de partículas, explosiones, animaciones de Mochi-o cuando recoges cofres especiales y pipas y, sobre todo, porque la cantidad de enemigos que pueden llegar a juntarse es absurda. Es una buena mezcla que simplemente funciona.

Análisis - Mochi-o: absurdez, diversión y hámsteres

Un par de pequeños peros

Mochi-o no tiene realmente grandes problemas, por no decir que casi no tiene a efectos prácticos. Su problema radica en, por ejemplo, la ausencia de retos, siendo que he completado el juego del tirón sin necesidad de pararme a conseguir dinero para mejoras/desbloqueables, ni para subir al hámster o sub-hámsteres. Esto implica que, modos como el infinito, no tengan mucho sentido más allá de un récord personal, pero este récord personal puede ser un tedio.

Mochi-o funciona muy bien cuando son fases de la duración adecuada, como la historia, mientras que si mantienes dicha diversión en un tiempo excesivo, se vuelve monótono, y sin reto, todavía más. En juegos como Vampire Survivors, alcanzas tu «peak» pasado mucho tiempo, haciendo que de mientras tengas el objetivo de sobrevivir y mejorar. En Mochi-o alcanzas el punto máximo de mejoras muy rápido, y eres muy superior a tus enemigos de manera general en cuanto tienes un par de mejoras. Esto hace que, por ejemplo, el tramo de 5 a 15 minutos del modo infinito, acabe siendo un poco… inncesario.

No te hacen falta más pipas para mejorar, no te hacen falta más monedas, a poco que tengas una mirilla legendaria ya tienes de sobra… Es como que esa parte no queda bien pensada en el conjunto.

Análisis - Mochi-o: absurdez, diversión y hámsteres

Conclusiones del análisis de Mochi-o

Reconozco que me he metido Mochi-o de una tacada, y eso es porque me ha gustado. Como digo, su bucle jugable realmente funciona bastante bien, mientras que sea dentro de su modo historia, ofreciendo diversión sin dudar. Es un título loco y absurdo, que me ha sorprendido, con un mensaje bastante interesante sobre la humanidad y los animales, que se podría resumir en: la humanidad es el problema. Ya sabéis, es de esos juegos cortos, que a veces pasan desapercibidos sin más, otras veces por parecer algo extraño, pero que cuando le das la oportunidad, efectivamente descubres un buen juego.

Este análisis ha sido posible gracias a una clave proporcionada por Stride PR

Análisis - Mochi-o

Plataforma de análisis: PC (Steam) Desarrolladora: Zxima Lanzamiento: 19 de enero de 2026 Analizado por: IVÁN HERNÁNDEZ
Análisis
✅ Lo bueno:
  • Su núcleo jugable funciona.
  • Absurdo, pero divertido.
  • Hamsters.
❌ Lo malo:
  • El modo infinito necesita ajustes.
  • Una vez acabada la historia, no hay necesidad de mejorar.
  • No está en Español.

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