Análisis: Ghost of a Tale

Ghost of a Tale es una aventura de acción en tercera persona, con características RPG en el que nos ponemos en la peluda piel del roedor Tilo. Creado por SeithCG, desarrolladora compuesta por veteranos del sector de la animación 3D, es una título que reúne toda la magia de los cuentos clásicos y la brutalidad de la lucha de un amor separado.

Después de una jornada de 12 horas recogiendo grano para el feudo, te diriges a la taberna de la villa, lugar de maleantes y tenebrosos personajes a los que es mejor no mirar a los ojos. Sentando en tu esquina preferida, desde la que vigilas cauto cualquier movimiento ajeno, pides vino fermentado y paladeas el descanso.

Amenizando la velada, por debajo del jolgorio estrepitoso, el juglar de la taberna canta una nueva canción, un ritmo nuevo…

Bienvenidos, los extraños,
a esta historia de aventuras,
con amores que se aplacan,
entre rejas y ataduras

Una antigua alabanza de un guerrero lejano que luchando por su amada salvó al reino animal.

Todo empieza en las celdas del fuerte de Altos Derreina: las cadenas tintinean golpeando la pared, el olor acre se esparce por la cárcel circundante y la humedad cala hasta en los huesos de las ratas más valerosas.

Desde afuera se escuchan gritos y el constante silbido del viento que se asienta entre los huecos de la habitación y el alma. Aquí despierta nuestro pequeño roedor, lleno de dudas e incertezas, sobre un banco de madera pútrida y cadenas oxidadas.



Un guardia armado observa las puertas desde lejos, en el pasillo, asegurándose de que todo está tranquilo, sin movimiento. Quizás tanto que Morfeo viene a verle para reponerlo desde el sueño.

Una flor roja, símbolo del amor, revolución y la bondad, se vislumbra en la pequeña y única reja que da paso al aire puro, surgiendo de la nada en un tallo inmaculado que contrarresta el gris pálido de las paredes de la estancia. Una flor roja para Merra, nuestra amada, separada de nosotros y a la que debemos encontrar, en este cuento que, aun siendo bello, rezuma crudeza y realidad.


Verso 1

Ghost of a Tale es una aventura en tercera persona con una narrativa llena de simbolismo que nos recuerda a muchas de las obras de la animación 3D. Después de todo, este es un proyecto concebido por un animador de Dreamworks, Lionel Gallat, que de repente decidió, después de una larga carrera, crear un videojuego partiendo solo de un concepto.

Un título que resultó algo problemático al hacer su presentación al mundo de los videojuegos después de haber cosechado un éxito moderado en su crowdfunding de IndieGoGo en 2016. Desde entonces, Ghost of a Tale ha sido lanzado para todas las plataformas, y es en febrero de 2021 que ha llegado al servicio de suscripción de Xbox Games Pass para PC.



La premisa de Ghost of a Tale parece que parta del final infeliz del cuento de hadas, el amargo anexo que nunca es contado. Encarnamos a Tilo, un pequeño ratón bardo acompañado únicamente de su mandolina. Sin más información, despertamos en una celda con una rosa y una nota.

En ella se nos dice que llevamos inconsciente varios días a causa de un golpe recibido por defender a nuestra esposa. Esto sirve para introducir inteligentemente tanto la trama argumental como las mecánicas básicas de juego.

Igual que cogemos la rosa, podemos interactuar con muchos objetos de nuestro entorno: desde manzanas a velas a palos o botellas que podremos lanzar. Esta acción será importantísima en Ghost of a Tale, porque nos encontramos delante de un título que apuesta por el sigilo y no nos permite establecer una confrontación directa. Aun así, los medios de los que disponemos serán suficientes para dar esquiva a las ratas que vigilan la fortaleza de Altos Derreina, y con facilidad podremos escondernos e incluso escapar de éstas si somos descubiertos.



Quizás el único aspecto del título que deja mal sabor en la experiencia. No por su planteamiento, sino por la respuesta de la IA ante nuestra presencia. A partir de un medidor de vigilancia, que irá aumentando conforme nos veamos más expuestos a su campo visual, los guardias “ratunos” nos descubrirán y perseguirán para darnos caza. El problema es que fácilmente podemos zafarnos, ya sea escondiéndonos en armarios o baúles, o incluso doblando la esquina, si es posible, gracias a nuestra velocidad de sprint.

Y escribo si es posible, puesto que en Ghost of a Tale contamos con una barra de estamina que se agota, e incluso, nuestros movimientos se pueden ver afectados por el peso de la vestimenta que llevemos.


Verso 2

Las mazmorras son oscuras, malolientes y con las luces justas para iluminar el ambiente. El ratón bardo es muy hábil para moverse rápidamente, además de poderse esconder esperando al momento exacto…

Escapar de la fortificación no será tarea sencilla, y si poder recoger objetos e incluso huir despavoridamente de los vigilantes son herramientas útiles y recurrentes, contamos a su vez con un inventario que se pueda agrandar con comida, llaves, trajes o accesorios que aumentarán nuestras estadísticas.

En este punto asoman unas interesantísimas mecánicas RPG, que más allá de alterar las cualidades de nuestro escurridizo ratón, proponen la búsqueda incesante de elementos variados por el escenario. Así, sin ir más lejos, nos será posible disfrazarnos con diversas piezas de los trajes que encontremos o logremos, causando, en determinados casos, un efecto en nuestro entorno que no tiene nada que envidiar al que ofrece el agente 47 en la franquicia Hitman.



Completando misiones secundarias que distintos NPC en Ghost of a Tale van a encomendarnos durante la aventura, también obtendremos habilidades especiales que nos permitirán ser más ágiles o pasar desapercibidos con una mayor facilidad. Estos objetivos que se alejan de la historia principal, desde recoger elementos clave a investigar desapariciones, suelen reportar recompensas, pero, sobre todo, ayudan a generar un mapa mental de los escenarios y los personajes.

A su vez, y volviendo a la gestión de recursos, haremos acopio de una notable cantidad de productos comestibles en nuestra evasión. En cualquier momento podremos consumirlos, reponiendo nuestra vitalidad o fuerza y compartirán espacio en nuestro fardo con velas, un candelabro y otros objetos que se irán consiguiendo progresivamente. Todo formará parte de un inventario que funciona a la perfección por su estética y estructura, y nos permite repasar tanto misiones activas como documentos o detalles contextuales de los objetos que obtengamos.

Por alusiones repetidas al escenario de Ghost of a Tale, el diseño de los espacios está cuidado y medido con un mapeado que separa áreas y un sistema de verticalidad en las estructuras, muy bien implementado. Tanto es así que visitaremos desde catacumbas a la parte más alta de torreones, llenos de detalles significativos que identifican cada zona representada.



Verso 3

Ante la opresión desmedida, las injusticias y la violencia, un remanso de calma apacigua mis ojos…no es un desierto de arena, es agua, salada y dulce, en el horizonte que nombro.

Ghost of a Tale añade un modo fotografía que me ha enganchado en la búsqueda de la mejor instantánea. Un ciclo de día y noche adorna las estampas que nos deja el título, y, o bien con el reflejo de la luna o con el uso de las luces que portemos, no solo escapamos entre sombras, sino que logramos vislumbrar un apartado artístico muy llamativo.

Aunque no me guste usar estos términos en un análisis, he de decir que, por atmósfera, motor gráfico, decisiones de diseño, paleta de colores y minuciosidad a la hora de presentar los elementos de los escenarios, Ghost of a Tale es precioso.

Aunque el apartado sonoro no es destacable, la ausencia de piezas musicales considero que viene acompañada por las decisiones de planteamiento del juego en el género del sigilo. Así, se crea espacio auditivo para escuchar pasos o lamentos a la lejanía, algo que, aún no siendo determinante para la ocultación de Tilo, ayuda enormemente a la inmersión orgánica que ofrece el título.


Ghost of a Tale

Todo sumado, por supuesto, a sus connotaciones “Grimmdianas” (permítase como palabra), a la épica del camino del héroe y al imaginario mundo que nos presenta a los animales humanizados. En mi caso, 14 horas de querer conocer más de este mundo, y de maravillarme con cada detalle colocado con precisión para la sorpresa del usuario. 

Ghost of a Tale es un juego inteligente, sorprendente y a la vez bonito en todas sus aristas. Y precisamente es esta una de las múltiples lecturas que tiene el amor, el aceptar los errores, querer los defectos. Un título que podría explicarse a los pies de una cama en la que un niñ@ escucha con la boca abierta. Un videojuego que sumerge y que no se debe pasar por alto, porque sin ser perfecto, seguro que ocupará un lugar en el corazón de todos los que se acerquen.



Apurando la última gota de vino, mientras el bardo apura sus letras, sueño con realidades distintas y futuros mejores. Revolución y lucha contra la tiranía del fuerte contra el débil. El amor como pilar inquebrantable y el símbolo de la rosa capaz de llenarme de fuerza.

Este título se ha podido jugar mediante el servicio de suscripción de Xbox Game Pass

VALORACIÓN FINAL

Ghost of a Tale tiene en su trama el encanto de los cuentos populares y las mejores producciones de animación 3D, con un diseño de niveles puesto en escena con maestría y un trasfondo épico.

8.5

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